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domingo, 21 de julio de 2019

Mis 15 conciertos favoritos



Después de 17 años yendo a conciertos a estas alturas tengo un historial bastante respetable tras mis espaldas. De hecho si me paro a pensar en todos los grupos y artistas que soñaba con ver cuando era adolescente la verdad es que he acabado viendo a un porcentaje muy alto, bastante más de lo previsto, incluyendo bandas que no se prodigan mucho por aquí (Television o Todd Rundgren) y otras que estaba convencido de que no volverían a juntarse más (Mott The Hoople o Black Sabbath). A raíz de esta reflexión pensé que sería divertido recopilar mis 15 conciertos favoritos de todos estos años.

La selección se basa en una mezcla de intentar ser algo objetivo pero también de preferencias personales. Por ese motivo no he incluido el que seguramente sea el concierto más especial para mí (Queen + Paul Rodgers en el Palau Sant Jordi el 2005), porque aunque lo he reescuchado en bootleg y puedo corroborar que fue un muy buen concierto, me es realmente difícil juzgarlo con cierta objetividad por el componente sentimental que tiene para mí (la oportunidad de ver por primera vez a dos miembros de mi grupo favorito con uno de los mejores cantantes de la historia). Y lo mismo es cierto a la inversa: sé que el concierto que vi de Pearl Jam el 2006 en Badalona fue sensacional (de nuevo tengo un bootleg para atestiguarlo) pero a nivel personal no fue de mis predilectos, no ya porque no sea fanático del grupo sino porque me dio un mareo a medio concierto y me tuve que salir de la pista a medio show... difícilmente un concierto así puede estar entre mis favoritos.

Eso explica por qué la mayor parte de conciertos escogidas son de viejas glorias. He presenciado muchos conciertos fantásticos de bandas más recientes (por ejemplo, el primero que vi de Godspeed You Black Emperor), pero por mis gustos casi ninguno de ellos puede competir con la implicación emocional que siento hacia esos otros grupos de la era clásica del rock, siendo la única posible excepción el que vi de Dungen en París hace unos años, que es uno de los que se me ha quedado fuera de la lista por poco y que me ha hecho plantearme aumentar la selección a 20... ¡pero eso es trampa! Una lista sin alguna ausencia dolorosa no es una lista como Dios manda.

En fin, sin más preámbulos aquí va en orden inverso para hacerlo más emocionante para todos:


15) Jane's Addiction - Sala Razmatazz (Barcelona) - 16 de octubre del 2003

Uno de esos en que quizá pesa más el componente personal que la valoración objetiva. Por entonces estaba obsesionado con Jane's Addiction, dando el coñazo con ellos a cualquiera que quisiera escucharme... y a quien no también. Que justamente se juntaran entonces y pudiera verles en vivo fue una de las noticias más excitantes de mi adolescencia.

Si a eso le sumamos que fuera mi primer concierto en sala (hasta entonces solo había ido a pabellones, donde la distancia con el artista es mayor), que estuviera en primera fila y que Perry Farrell estuviera apoteósico como frontman (compensando de sobra que anduviera justo de voz), todo ello lo convierte en uno de los conciertos clave de mi vida.



14) Roger Hodgson - Poble Espanyol (Barcelona) -1 de julio del 2009

Es curioso lo del ex-líder de Supertramp, Roger Hodgson. En mi época de mayor fanatismo hacia el grupo (2005-2006 aproximadamente) seguía su web con frecuencia a la espera de algún ansiado concierto en España... en vano. Llegué a escribir preguntándoles si alguna vez actuaría aquí y su webmaster me dijo que no había nada previsto pero me sugería una fecha al sur de Francia. Y a día de hoy, en pleno 2019, nos hemos hartado de verle aquí, hasta el punto de que aunque toca en mi ciudad ya no voy a verle porque toca siempre lo mismo y ya he presenciado ¡cinco! conciertos suyos.

No obstante es de justicia decir que el tercero de esos conciertos fue una maravilla y un show muy especial que destaca por encima de los otros cuatro por ser el que tenía mejor setlist, por incluir la primera interpretación que le vi hacer de mi tema favorito suyo ("Fool's Overture") y porque creo que por entonces estaba en muy buen momento musical, antes de acabar repitiéndose a sí mismo.


13) Iggy & The Stooges - Festival Cruïlla (Barcelona) - 6 de julio del 2012

Por mi manía a los festivales dejé escapar en su momento la única oportunidad que tuve de ver a los Stooges con Ron Asheton a la guitarra cuando vinieron al Primavera Sound (otra oportunidad habría sido verles ¡gratis! en el fracasado festival Dr. Loft, pero por entonces no podía saber que debido a la baja venta de entradas iban a regalarlas el mismo día del concierto). Por ello cuando supe que la formación del Raw Power (1973) iba a venir al Festival Cruïlla esta vez no me lo pensé por suerte.

Mi acompañante y yo éramos pocos amigos de meternos en la zona de jaleo en los conciertos con mucho caos y peligro, pero en este caso hicimos una excepción y conscientemente nos pusimos en las primeras filas porque creíamos que era la mejor forma de ver a Iggy. En cierto modo agradecimos la brevedad del show (hora y cuarto) porque salimos cubiertos de sudor y agotados, pero también felices. Todo lo que han leído sobre Iggy como frontman es cierto, pero hay que verlo para creerlo.


12) Ten Years After - Sala Bikini (Barcelona) - 19 de octubre del 2008

El mejor argumento contra el rollo de "no tiene sentido que sigan girando si falta X componente esencial del grupo" es este concierto de los Ten Years After sin su líder absoluto, el carismático cantante y guitarrista Alvin Lee. ¿Que no es lo mismo sin él? Sí. Pero aun así es uno de los mejores conciertos de blues-rock que he visto en mi vida, una absoluta barbaridad con algunas jams sensacionales. La vez anterior que les vi ya me había gustado mucho pero creo que la siguiente se superaron, y luego hubo una tercera donde sí que noté que habían bajado el pistón. En efecto, se había ido parte de la química y esta formación se separó poco después.


11) Alice Cooper - Sala Razzmatazz (Barcelona) - 29 de julio del 2005

La combinación ganadora de ir a ver a un artista que acabas de descubrir con el subidón de la novedad (me compré la entrada solo conociendo algunos de sus hits intuyendo que valdría la pena), ir acompañado de un amigo que se encuentra en exactamente la misma situación, que el artista en cuestión esté presentando un nuevo disco realmente bueno - Dirty Diamonds (2005) - y que además el show sea divertidísimo.

De los conciertos en que mejor me lo he pasado, además con la mejor formación que le he visto a Alice (a día de hoy van tres veces y a pocos meses de la cuarta), con un sonido más clásico y menos metalero.



10) Mott The Hoople - Hammermisth Apollo (Londres) - 1 de octubre del 2009

Hay veces en que simplemente uno tiene que obedecer al destino. Una tarde paseaba con un amigo y le comenté de pasada que Mott The Hoople se habían vuelto a juntar para unos pocos conciertos y él me responde si no me había planteado ir a verlos. La verdad es que no, porque iba muy justo de dinero, pero a petición suya me comprometí a mirar en casa si quedaban entradas (probablemente no) y cuánto valían. ¿Y qué me encuentro? Que habían añadido un par de fechas nuevas y que las entradas salían a la venta justo al día siguiente. Lo tomé como una señal y me dejé mis pocos ahorros en las entradas y el vuelo. Aun no le he agradecido lo suficiente a mi amigo el empujón que me dio para cometer esta locura.

Fue uno de los conciertos más especiales que he visto, con una sala llena de fanáticos del grupo que estaban entregadísimos desde la introducción de Gustav Holst y una banda que se notaba que se retroalimentaba con dicho ambiente. El final con "Saturday Gigs" es quizá el mejor cierre de concierto que he visto, tanto por la interpretación como por la reacción del público, coreando el verso final mientras la banda se iba.




El 2008 compré una entrada para ver a mis idolatrados Crosby Stills & Nash en Roma y me la tuve que comer por motivos de trabajo. Durante mucho tiempo di por hecho que no les vería, ya que además no giraban mucho por aquí. Si tenemos eso en cuenta se podrá entender la enorme ilusión que me hizo que vinieran a Barcelona y que estuviera dispuesto a pagar las carísimas entradas que supone el festival de Pedralbes sin dudarlo.

Verlos ahí, a unos pocos metros, tocando esas canciones inmortales fue emotivísimo, y faltó poco para que se me escapara alguna lágrima con "Military Madness" y "Our House".


8) The Rolling Stones - Estadi Lluís Companys (Barcelona) - 29 de junio del 2003

Años antes del incidente del cocotero los Stones eran todavía una banda de rock estadio imbatible en directo, y así pude atestiguarlo yo cuando les vi en la gira de presentación del recopilatorio Forty Licks (2003). Un repertorio sin incómodos temas nuevos, la impresión de ver por primera vez de cerca a esa fuerza de la naturaleza que es Mick Jagger, descubrir un temazo como "Can't You Hear Me Knockin'" y ver a Keith Richards cuando aún no había perdido fuelle como guitarrista... todo ello creo que justifica en si mismo que lo siga recordando como uno de los mejores conciertos que he visto.

7) John Fogerty - Sant Jordi Club (Barcelona) - 14 de julio del 2009

He visto a Fogerty tres veces en directo e inicialmente no sabía cual incluir en la lista: la primera en el Royal Albert Hall el 2008 fue la más especial (además de la primera vez que viajaba al extranjero para ver un concierto) mientras que la última en Amberes fue la que tuvo mejor setlist. Finalmente he optado por el término medio de Barcelona 2009, que tuvo un setlist mejor que el de Londres y una banda que me gustó más que la de Amberes, si bien los tres conciertos fueron magníficos.



6) Arcade Fire - Palau Sant Jordi (Barcelona) - 21 de noviembre del 2010

La banda más "joven" que se ha colado en mi lista por dos motivos: porque durante mucho tiempo fueron mi grupo favorito de este siglo y, sobre todo, porque tienen un directo absolutamente imbatible. Este concierto de la gira del The Suburbs (2010) podría ser perfectamente uno de los mejores que he visto en mi vida. La banda había empezado a hacerse realmente grande hacía poco (yo en su momento pensé que el Sant Jordi era demasiado para ellos) y aún conservaban esas ganas de comerse el mundo de los grupos que todavía están escalando al estrellato. Si a eso le sumamos que por entonces no tenían ni un disco malo y que el público es de los más entregados que he visto, el resultado fue un concierto descomunal.

A modo de curiosidad, es de los pocos shows de los que jamás he leído ni una reseña negativa o simplemente tibia (incluso de gente no muy fan del grupo que iba de acompañante), y no es para menos. Podrá gustar o no su propuesta musical, pero tras ver ese espectáculo no hay duda de que se dejaban literalmente la piel sobre el escenario.



5) King Crimson - Forum Karlin (Praga) - 14 de septiembre del 2016

He visto a King Crimson ya cuatro veces y no he presenciado ni un solo concierto que no fuera como mínimo sobresaliente y merecedor de aparecer en mi Top10. Si me decanto por el segundo que vi (en Praga, porque por entonces no sabía que vendría ese año a Barcelona) es porque es el que tiene el setlist más perfecto acorde a mis gustos: de los temas habituales no me faltó ninguno imprescindible (y es la única vez que vi los dos primeros "Larks Tongues in Aspic" en un mismo show) y además se añadieron "Fracture" (!!) y buena parte de "Lizard" (las otras veces solo hicieron unos versos cantados obviando la parte instrumental de después). Rock progresivo en su mejor acepción del término.




4) AC/DC - Palau Sant Jordi (Barcelona) - 31 de marzo del 2008

El mejor concierto de rock 'n' roll que he visto en su acepción más pura y adrenalítica. Una absoluta barbaridad escuchar esta selección de temas inmortales (además el disco que presentaban a mí me gusta mucho) sostenidos por esa inconfundible base rítmica y con un Angus Young que a sus 50 y muchos años de edad seguía estando pletórico y me hizo sudar a mí de verle corriendo y saltar sin parar durante más de dos horas. Definitivamente AC/DC son los mejores en esto.



3) Elton John - Palau Sant Jordi (Barcelona) - 6 de diciembre del 2014

Otro ejemplo de astros alineados a mi favor. De las cuatro veces que he visto a Elton John, ésta fue aquella en que se conjugó el mejor setlist (incluyendo un tema que adoro y jamás pensé que vería en vivo como "Burn Down the Mission") con la vez en que más en forma estaba, destacando la mejor versión que le he oído de "Rocket Man" y un "Levon" con una improvisación final espectacular que consiguió una de las mayores ovaciones de la noche pese a ser un tema poco conocido.

Se nota que sigue dando giras porque disfruta como nadie de tocar en directo y con ese repertorio que tiene tras de si difícilmente puede salir mal, pero que aun así supere tus expectativas cuando ya le has visto un par de veces y crees saber qué esperar realmente es algo digno de aplaudir.




2) Roger Waters - Palau Sant Jordi (Barcelona) - 21 de abril del 2007

Waters tenía dos conciertos candidatos a esta lista: el de la gira en que tocaba entero el Dark Side of the Moon (1972) y el de la gira en que hacía íntegramente The Wall (1979). El segundo es sin lugar a dudas el show más espectacular que he visto a nivel de puesta en escena integrada con la música, pero a nivel global creo que me quedo con la gira del Dark Side, ya que no solo tocaba entero mi disco favorito de todos los tiempos sino que además incluía un setlist casi hecho a mi medida con una épica versión de "Sheep" (¡cerdo gigante incluido!) que casi le quita el protagonismo al disco que iba a ser el centro de la velada. Aparte de eso, la banda que llevaba Roger en esa gira era buenísima y consiguió incluso que temas que lucen poco en estudio adquirieran nueva vida en vivo como "On the Run". Si le añadimos un final por todo lo alto dedicado a The Wall, realmente no me queda ninguna duda de por qué este show es uno de mis favoritos de siempre.



1) Neil Young + Promise of the Real - Poble Espanyol (Barcelona) - 20 de junio del 2016

Cuando vi a Neil Young por primera vez en el Primavera Sound 2009 salí con la impresión de haber visto el mejor concierto de mi vida. Y curiosamente, siete años después el propio Neil se superaría a sí mismo con otro show que ahora mismo ocupa ese puesto en mi ranking particular. Porque aunque los primeros puestos de esta lista son intercambiables, nunca tuve ninguna duda del número uno.

Ver a uno de tus músicos predilectos siempre es un gran acontecimiento, y si es en un recinto tan especial como el Poble Espanyol, más aún. Pero que de repente el señor Young te pille por sorpresa con un repertorio tan maravilloso, mezclando los clásicos que uno nunca se cansa de escuchar con algunas rarezas para fans, y ofreciendo algunas de las mejores interpretaciones musicales que le he oído de algunos de estos temas, eso es algo que no me esperaba en absoluto. Gran parte del mérito es el haberse rodeado de una banda joven como Promise of the Real que le han insuflado energías renovadas y ganas de volver a rockear sobre un escenario como cuando era joven. Pero no nos engañemos, la mayor parte le corresponde a él, por ser todavía uno de los mejores intérpretes que he visto sobre un escenario, capaz de emocionarte como pocas personas lo han conseguido. Uno no puede hacer otra cosa que quitarse el sombrero ante el gran Neil.

sábado, 30 de junio de 2018

(Crosby Stills Nash &) Neil Young - Country Girl


Una de las canciones que más me impactó cuando descubrí el Déjà Vu (1970) de Crosby Stills Nash & Young (de por sí uno de mis discos favoritos) fue sin duda la penúltima del álbum: "Country Girl", escrita por Neil Young. Sé que no soy el único que la considera una de las composiciones cumbre del disco... pero no obstante el propio Neil nunca le ha tenido demasiado estima porque está demasiado sobreproducida (pero también lo estaba "Broken Arrow" de su época Buffalo Springfield y no obstante la ha rescatado más a menudo). En su lugar siempre ha sentido más apego hacia su otro tema del disco, "Helpless", que encaja mejor en su faceta folk-rock pero que no es tan épico y singular.

Yo estaba convencido pues de que jamás ha interpretado "Country Girl" en vivo pero, bendito Youtube, he encontrado una versión en acústica del 69, donde se ve la canción tal cual sería (con sus tres partes diferenciadas) y suena genial también en este formato más desnudo. Una pena que no la tocara más frecuentemente aunque fuera en este formato.

viernes, 10 de abril de 2015

Algunos directos molones para alegrar la primavera

Estas semanas por algún motivo me ha dado sobre todo por escuchar discos en vivo, algunos viejos conocidos, y otros nuevos. Más concretamente éstos:

The Allman Brothers - Wipe the Windows, Check the Oil, Dollar Gas (1976)

Éste es uno de esos discos de los que no sabía que esperar porque no tiene excesiva buena fama, de hecho muchos prefieren algunos directos de los 90 o 00 con Warren Haynes y/o Derek Trucks, pero como yo no simpatizo mucho con esos Allman (no por cuestionar a Haynes o Trucks, simplemente no trago el sonido de discos de rock estilo clásico grabados en los 90 y 00) me dije que un directo de los Allman Brothers de los 70 con Dickey Betts centrado en la gira de Brothers and Sisters (1973) no puede ser malo. Y no me equivocaba, que no les engañen: es un muy buen disco.

El problema tiene nombre y apellidos: Live at Fillmore East (1970) - el cual por cierto he vuelto a rescatar, pero ahora soy incapaz de escucharlo en su edición clásica, sin su "Mountain Jam", los temas del debut y ese magnífico blues del final cantado por Elvin Bishop. A su lado queda empequeñecido. Y mucho. Pero, a ver, ¿y qué directo no? Dejando de lado comparaciones, este álbum es un muy buen directo, muy disfrutable y con momentos geniales. Por ejemplo, "Ramblin Man" en su parte cantada no es tan chula como desearía pero a cambio luego Betts se marca un solo de guitarra impresionante. Y además la selección de temas es muy acertada, evitando pisarse con el mítico Fillmore salvo "In Memory of Elizabeth Reed".
En definitiva, sí. Y creo que ni está editado en CD, una pena...

Beck, Bogert & Appice - Live in Japan (1973)

Ya deben conocer la historia, pero por si acaso ahí va: Jeff Beck planeó a principios de los 70 montar un supergrupo con Rod Stewart, el bajista Tim Bogert y el batería Carmine Appice, pero un accidente le tuvo inhabilitado un tiempo, durante el cual Rod formó los Faces y Bogert y Appice se fueron para Cactus. Beck mientras tanto formó una nueva banda buenísima e infravalorada. Pero una vez Cactus y el segundo Jeff Beck Group se separaron, por fin formaron ese grupo que habían pospuesto (Rod, obviamente, ya se daba por perdido habiéndose convertido en una estrella por derecho propio).

Esta formación, la última en que Beck explotó su faceta más hard-rockera, duró solo un disco y nos dejó este grandioso directo, que nos muestra lo que era un power trio en directo. Se centran en el álbum que habían sacado, lógicamente, y rescatan algunas versiones de discos anteriores de Jeff como el "Down Down" o "Morning Dew".
Tampoco está editado en CD que yo sepa.

Neil Young & Crazy Horse - Live at Fillmore East 1970 (2006)

Bueno, qué les voy a decir de este artefacto. El testimonio de cómo se la gastaban en vivo los Crazy Horse de Danny Whitten, con versiones apabullantes de Everybody Knows This Is Nowherre (1969). Me lo compré en Dublín el día después de ver a Neil con Crazy Horse, me pareció un bonito recuerdo relacionado con el concierto. En fin, imprescindible.

Ten Years After - Recorded Live (1973)

El gran directo clásico de una de las mejores bandas en vivo que conozco. Hoy día palidece al lado del gigantesco Live at Fillmore East 1970 (vivir en Nueva York en esos años con dinero para ir al Fillmore cada semana debía ser un sueño hecho realidad para todo fan del rock), pero en su momento como testimonio de cómo se las gastaban en vivo Alvin Lee y compañía debía ser alucinante. Y aun así, oyéndolo yo ahora después del directo insuperable del Fillmore, sigue siendo un disco enorme e imprescindible.

Un pro y un contra. Pro: la edición en CD tiene de Bonus algunas improvisaciones magníficas y algunos temas que no estaban antes como un "Standing at the Station" colosal. Contra: ¿cómo demonios no hay ningún tema de su mejor disco, Cricklewood Green (1970)? A cambio, el directo de Fillmore lo representa por completo.

Led Zeppelin - BBC Sessions (1997)

Hoy día confieso que rescato poco, muy poco, a Led Zeppelin, pero se me antojó este directo hace poco que sabía que me encantaría, y no sé decir directamente si es mi favorito de ellos. Sobre todo el disco 1, retratando su faceta más bluesera de los inicios, es impresionante, e incluye algún tema muy bueno nunca grabado en estudio.

Grateful Dead - Live London 5/23/72

Aunque no sean fans, si conocen mínimamente a los Grateful Dead, sabrán de qué rollo va esto. Últimamente se me antojaba oír su época en vivo de la gira del Europe 72 (1972) y decidí tantear algún bootleg de ese tour para no volver a recurrir al mismo disco, aprovechando que los Dead han editado todos los conciertos de esa gira. Me decanté por éste porque me encanta como pasan del brutal y oscuro "Dark Star" a la melancólica "Morning Dew", que siempre les queda increíble.

Crosby Stills Nash & Young - Live 1974 (2014)

Y éste lo estoy oyendo ahora por primera vez, un triple directo de una de mis bandas favoritas. Citando el título que le quería poner Crosby al álbum: what could possibly go wrong?

miércoles, 10 de julio de 2013

Crosby Stills & Nash - Festival Jardins de Pedralbes, Barcelona (8 de Julio 2013)


Hacía ya años que mi lista de grupos/artistas a los que más ganas tenía de ver en directo estaba encabezada por Crosby, Stills & Nash, y de hecho el 2010 estuve a punto de viajar a Roma a verles al comprobar que no había forma de que se dejaran caer por nuestro país (su anterior visita fue en Barcelona el 2005, pero no me hice fan de ellos hasta un año después, lo cual fue un desgraciado ejemplo de descubrimiento tardío de un grupo). Pero por fin la suerte me sonrió y se anunció un concierto de la superbanda para Julio de este año en Barcelona. La mala noticia es que no fue en el Poble Espanyol como muchos supusimos, sino en un nuevo festival ubicado en los Jardines de Pedralbes. Esa ubicación y el hecho de que la promotora fuera la misma que el Festival de los Jardines de Cap Roig nos hizo esperar lo peor, es decir, precios desorbitados en un evento orientado específicamente al público de clase alta. Y no nos equivocamos, pero como era el concierto que más ganas tenía de ver desde hace años decidí tirar la casa por la ventana por una vez en la vida y comprar las entradas de primera fila a 120 dolorosos euros. En fin, me planteé ir al extranjero a verles y eso me habría salido más caro.

Una vez ahí efectivamente confirmamos que el festival no se hizo para gente como nosotros: puestos de comida que ofrecían sushi y cava, hot dogs a 6 euros y un montón de folletos promocionando sorteos o descuentos en coches. El público era una curiosa y variopinta mezcla entre personas como nosotros con aspecto de gente que va a un concierto de rock (es decir, vestidos informalmente o con camisetas de un grupo) junto a otros que parecía que iban a una boda. Un choque cultural entre la gente que iba por ser seguidores del grupo y los que acudían como acontecimiento social "chic" de la temporada y podían permitirse gastar 100 euros en una banda que les era algo indiferente. En el concierto ese choque se hizo más patente con el contraste entre los que aplaudían entusiasmados y gritaban emocionados entre temas y los que aplaudían cortesmente sin demasiados aspavientos - algunos de los cuales se fueron antes del final del concierto. Resulta algo triste que muchos de esos auténticos se vieran relegados a las gradas más lejanas (y asequibles económicamente) mientras que en las primeras filas hubiera mucha gente que obviamente no mostraba un excesivo interés en el concierto, pero por suerte en la primera fila éramos todos fans y no nos sentimos por tanto fuera de lugar.


Finalmente, a las 10 de la noche, tras utilizar una versión instrumental del "A Day in the Life" de los Beatles como introducción, Crosby, Stills & Nash junto a los 5 músicos que les acompañan llegaron al escenario. La banda incluía dos teclistas (uno de ellos hijo de Crosby, y no, no llevaba un bigote como el de su padre) y varios viejos conocidos: el batería es el que llevan Crosby y Nash consigo, el guitarrista ha colaborado con Stills y el bajista lo han tomado prestado de la banda de Jackson Browne (con el cual hicieron un bis en el concierto que dieron en Barcelona el 2005).

Empezaron a lo grande, sin miramientos, con una de sus mejores canciones, "Carry On", y empalmaron con la maravillosa "Military Madness" de esa joya que es el debut en solitario de Graham Nash. Con este segundo tema estuve a punto de soltar alguna lágrima de emoción, algo que hacía años que no me sucedía, y es que estos tres tipos han sido muy muy especiales para mí y esta canción me cala demasiado hondo, por momentos mientras la cantaba no podía evitar pensar que por fin les estaba viendo, ahí, a tres metros de mí. Seguidamente cerraron este inicio con "Long Time Gone", que contó con un Crosby pletórico.

Así como en sus años mozos la banda era famosa por sus violentas discusiones provocadas por el choque de egos, hoy día parecen estar en armonía tras haber encontrado una forma equilibrada de convivir - y, por qué no decirlo, tras darse cuenta de que se necesitan mutuamente, ya que no funcionan igual de bien por separado. El procedimiento es el mismo que en los directos de los 70: cada uno de ellos tiene una tercera parte del setlist para gestionar sus composiciones como más le plazca, y a partir de aquí cada uno va tocando un tema propio ordenadamente a su turno.

También resulta claramente patente la división de personalidades que hay en el grupo, que es la misma que ya había en los 70: por un lado Crosby y Nash, por el otro Stills. No es que Stephen Stills no se hable con sus dos compañeros, pero se nota que él va más por libre, mientras que Graham y David intercambian bromas continuamente ("cada vez que me levanto del teclado antes de tiempo, he de pagarle 10 dólares") e interpretan juntos bastantes temas sin el apoyo de Stills. Esta división también se corresponde con una clara separación musical: el gran fuerte de Crosby y Nash son sus melodías vocales, que mantienen sorprendentemente intactas, mientras que el de Stills son sus dotes de guitarrista, que siempre han sido muy superiores a las de sus compañeros. De esta forma, cada uno de ellos interpreta su rol sin pisar al resto: Nash es el encantador músico de origen británico encargado de hacer de maestro de ceremonias y comunicarse con el público, Stills es el músico en mayúsculas relegado en la sombra y que nos sorprende repentinamente con sus increíbles solos de guitarra, y Crosby... bueno, Crosby simplemente hace de Crosby (quienes conozcan al grupo sabrán lo que quiero decir).
Cada uno de ellos tiene talento y composiciones propias como para sostener un concierto por sí solo, pero uniendo sus fuerzas surge la magia: ¡Crosby Stills & Nash! No sabría destacar a uno por encima del resto, los tres tuvieron grandes momentos inolvidables. Nash me ofreció las dos canciones más emotivas del concierto con esa sensibilidad pop tan especial. Crosby es quizá quien tiene más números de haber sido el favorito de la noche con sus números en solitario, sus charlas tan divertidas y esa voz que tan bien conserva. En cuanto a Stills, se hace raro viéndole en un papel más secundario sin apenas comunicarse con el público y escondiéndose al fondo del escenario en varias ocasiones. ¿Qué fue del Stills de los 60 y 70 que se quería erigir como líder del grupo y que tenía un ego desmesurado? Seguramente desapareció cuando su carrera se vino abajo y en su lugar ha quedado el músico, pero un músico prodigioso a reivindicar siempre que se pueda.


El concierto duró tres horas con una pausa de veinte minutos y un bis, y pese a eso me pasó volando. El setlist picoteaba inteligentemente de los clásicos intachables del grupo junto a otros temas de sus carreras en solitario y alguna composición nueva. De los discos de Crosby Stills & Nash posteriores a los dos primeros sólo cayeron tres composiciones: la inevitable (por desgracia) "Southern Cross"  con esos aromas ochenteros, y dos temas de Nash pertenecientes al CSN (1977), "Just a Song Before I Go" (aunque es el gran clásico del disco nunca me entusiasmó) y una impresionante "Cathedral" que mantuvo toda la fuerza de la versión en estudio.

Sobre los tres temas nuevos que sonaron, el de Crosby no estaba mal y mantenía su estilo propio, pero imagino que la pulida e impersonal producción de estudio lo convertirá en un tema acústico frío e insípido. En cambio los otros dos, de Nash, salen bastante peor parados, con un sonido algo hortera que no les hace ningún bien aún cuando su contenido tiene buenas intenciones de crítica social (no faltó un pequeño discursito sobre el tema y alguna broma más ligera en que hablaban de lo mal que está su país).


Del primer tramo del concierto destaco, además del inicio, una conmovedora "Our House" coreada por todos los asistentes (en mi opinión es una de las canciones más bonitas y especiales del pop) que me moría de ganas de oír, una versión pletórica de "Déjà Vu" con un final en que cada miembro de la banda improvisaba un pequeño solo con su instrumento (en el caso de Nash con la armónica) y, una grata sorpresa, "Bluebird" de Buffalo Springfield, una canción que nunca me ha entusiasmado pero que Stills bordó literalmente con el mejor solo de guitarra de la noche. Como ven he escogido una de cada uno de ellos, y no está hecho a propósito, realmente el protagonismo estaba bastante bien repartido entre ellos.


Ouuuur house, is a very very fine house....

El segundo tramo de nuevo abrió con dos temas destinados a encandilar a todo el público: "Helplessly Hoping" (canción que por algún motivo suelen tocar en formato eléctrico aún siendo acústica en el disco) y el clásico "Teach Your Children" coreado por todos los presentes.

Seguidamente, Crosby y Nash se quedaron solos en el escenario y Crosby acaparó un poco de protagonismo por unos instantes. Cabe decir que nuestro bigotudo amigo es un tipo realmente carismático, que sabe tratar con el público y que solo con su presencia consigue que la mirada de uno no se aparte de él. Por ejemplo, en cierto punto del concierto alguién gritó "¡¡Déjà Vu!!" y Crosby respondió "¡Badabú!", provocando las risas de los presentes y añadiendo a continuación que no entendía lo que gritaban y que de todos modos la gente que grita le trae recuerdos de la cárcel. Volviendo a ese punto del concierto, hizo un pequeño discurso sobre cómo el mundo seguía gobernado por gente corrupta y adinerada y que por ese motivo siguen interpretando el tema que venía a continuación, "What Are Their Names", de su debut en solitario. Lo cantaron él y Nash totalmente a cappella (gracias a Dios el público mantuvo un silencio sepulcral), y fue un momento de pelos de punta en que demostraron lo bien que siguen sonando sus voces.


A continuación otro momento intimista, "Guinnevere" dedicada a su mujer, de nuevo interpretada solo por ellos dos. Para cerrar ese tramo Crosby del concierto, éste explicó mientras la banda volvía al escenario que las canciones a veces cambian con el tiempo como las personas, y que el siguiente tema empezó de forma acústica hasta que se encontró con su hijo y no volvió a ser el mismo. Al principio me costó mucho reconocer cual era, pero en el estribillo lo cacé, era "Triad", su oda al menage à trois que los Byrds le censuraron y que solía interpretar él solo en acústico. Sonaba muy curioso en formato eléctrico, prácticamente irreconocible salvo el estribillo, pero debo decir que me gustó el experimento (y, por otro lado, me agrada que a estas alturas sigan reinterpretando sus viejas canciones... siempre que los resultados sean buenos, claro).


Mientras tanto, ¿qué ha sido de Stills? El bueno de Stills como dije se mantenía en un segundo término, yéndose incluso en algunos temas de Crosby y Nash a descansar a un lateral del escenario, pero siempre que el tema requería de un solo de guitarra, volvía a situarse al borde del escenario deslumbrándonos con sus dotes musicales. En ese instante tuvo su momento de protagonismo sin la presencia de sus dos compañeros y eligió interpretar "Treetop Flyer" de un disco suyo de los 90. No me pareció una gran elección, pues aunque no era mal tema y su interpretación vocal fue muy buena, me parecía que no terminaba de despegar. Peor aún fue saber posteriormente que el siguiente tema iba a ser "For What It's Worth" de Buffalo Springfield, pero lo dejó de lado,

Estuvo mucho mejor en cambio en la recta final, en que enlazaron tres grandes temas que además interpretaron magníficamente. De hecho cada uno estuvo tan bien llevado que yo me pensaba que de cada una me pensaba que era la canción con la que iban a cerrar, pero para mi sorpresa me equivoqué en las dos primeras ocasiones. Empezaron este tramo final con el gran clásico de Stills en solitario, "Love the One You're With", le siguió "Almost Cut My Hair" con un Crosby pletórico al micrófono, y cerraron con una soberbia "Wooden Ships". Sin ser una de mis favoritas del grupo, la interpretación del tema fue espectacular, la mejor de la noche, y eso que Stills no cantó sus partes (lo hizo Nash por él) debido a sus limitaciones vocales.



Tras abandonar el escenario, volvieron a hacer el bis de rigor, con todo el público ya arremolinado alrededor del escenario (¡y yo consiguiendo por pura suerte una púa de Stills!) y Nash llamándonos locos por seguir queriendo oír música mientras Crosby hacía el gesto de que era hora de irse a dormir. El tema escogido fue para mi sorpresa, "Suite: Judy Blue Eyes", un tema que tenía entendido que casi nunca tocan hoy en día y que fue un cierre perfecto, de esos que te dejan con una sonrisa en la boca de camino a casa.


El repertorio obviamente no fue perfecto pero cuando tocas dos horas y tres cuartos los errores se pueden obviar con más facilidad. Aunque algunos temas no me mataron del todo, a cambio tocaron las canciones imprescindibles del Déjà Vu, la mitad de su debut, y tras algo así es más fácil olvidar las omisiones.
¿Temas que faltaron? De los clásicos y objetivamente imprescindibles, sin duda faltaba "Pre-Road Downs", que fue la que más eché en falta de las que eran probables que cayeran. Y es que aunque el setlist está lleno de grandes canciones, aún faltaban ésa y otras como "Marrakech Express", "Woodstock" o "You Don't Have To Cry", lo cual demuestra que sus dos primeros discos son sobrenaturales.
Entrando en sus carreras en solitario, personalmente nunca me ha vuelto loco "Chicago" de Nash - aunque reconozco que ganó mucho -, y en su lugar hubiera elegido otra de su debut como "Man in the Mirror" o "Better Days". Sobre Crosby me parece de lamentar que no caiga algún tema más de su especialísimo debut en solitario. Y en cuanto al amigo Stills, el tema que escogió no estaba mal, ¡pero los fans queremos temas de Manassas!

De todos modos, de las veces que tuve la oportunidad de verles, este setlist es mi favorito de los tres (en Roma faltó "Carry On" y en Barcelona en 2005 "Our House", y ambas son imprescindibles para mí) y creo que ante esta lista de temazos uno no puede quejarse más allá de hacer algunas puntualizaciones.

En todo caso, es una suerte que tres músicos tan buenos que han hecho música tan especial sigan en activo y que se mantengan tan en forma. Uno de los conciertos de mi vida.

viernes, 5 de abril de 2013

Woodstock (II): momentos a destacar


Antes despotriqué un poco contra la mitificación que hay hacia el festival de Woodstock 69, bajo la idea de que se convirtió en un símbolo de los 60 en gran parte gracias a la película, ya que simbólicamente ese honor pertenece más bien al Monterrey Pop Festival 67 en mi humilde opinión. Woodstock para mí es el momento cumbre en cuanto a popularidad, ese instante en que se unieron a este movimiento contracultural no solo las personas que creían en esos valores sino esa gran masa que inundó el festival y que se apuntó porque era la moda del momento. Si los 500.000 asistentes a Woodstock hubieran seguido adelante con esos ideales después del festival, el movimiento hippie no habría desaparecido tan rápido.

Ahora creo que toca hablar un poco de la música, porque al fin y al cabo eso es lo importante, ¿no?
Uno de los síntomas de que Woodstock no era tan cool como parece lo noté cuando leí la opinión que tenían al respecto dos de los músicos más lúcidos del mundo del rock que estuvieron ahí presentes, y cuyas opiniones suelen ser bastante acertadas en temas así: Pete Townshend y Neil Young.

Neil actuaba con Crosby Stills & Nash, pero si os preguntáis por qué no se le ve en la película, es muy sencillo: no le gustaba nada estar ahí y le dijo a los cámaras que como alguien le filmara le mataría. Un tipo simpático. Al final en la película salió solo la versión de "Suite Judy Blue Eyes", cantada antes de que Neil pisara el escenario, y su nombre no apareció en el film a petición expresa del canadiense.


Pete Townshend por otro lado protagonizó una de las anécdotas más sonadas del festival. Parece ser que para él Woodstock estaba siendo ya antes de su actuación una experiencia bastante poco satisfactoria, comenzando por el hecho de que pidió algo de beber y le metieron una droga alucinógena dentro sin previo aviso, lo cual no le sentó muy bien. Ya en su actuación, el activista político Abbie Hoffman subió al escenario después de "Pinball Wizard" a criticar al público que estuvieran ahí divirtiéndose mientras John Sinclair (manager de MC5 y líder del White Panter Party) estaba en la cárcel. Townshend le echó furioso del escenario golpeándole salvajemente con la guitarra. A continuación dijo una frase que creo que debería reproducir tal cual: "The next fuckin' person that walks across this stage is gonna get fuckin' killed! [el público aplaude] You can laugh, I mean it!". Más adelante, Townshend reconoció que había actuado mal, y que de hecho estaba de acuerdo con lo que Hoffman denunció, pero que había infringido la sagrada norma: cuando un artista está en un escenario dando una actuación, no se le debe interrumpir. Pete, que se entregaba muchísimo en sus conciertos, dijo más de una vez que cuando estaba actuando mataría a cualquiera que le interrumpiese.

Aparte de estas anécdotas, en Woodstock se vivieron grandes actuaciones y algunos músicos de hecho catapultaron su carrera a raíz de su actuación, como Santana o Ten Years After.

Un breve repaso musical de lo vivido ahí:

- Santana: su interpretación de "Soul Sacrifice" que aparece recogida en la película del festival fue el motivo por el que empecé a sentir interés en su música, y no fui el único, ya que esta actuación fue la que propulsó la carrera de Santana. Una jam incendiaria que mostraba el potencial no solo de Santana sino de su primera banda.



- Grateful Dead: resulta curioso que una de las bandas con mejor directo de la historia y que mejor conectaban con el espíritu que se predicaba en Woodstock dieran una de sus actuaciones más flojas. Fue una mezcla de problemas técnicos con el sonido y una mala noche por parte de la banda, con versiones de las canciones que no acababan de cuajar y largos parones entre temas. Por ese motivo no salieron en la película.

- Creedence Clearwater Revival: según he leído fueron la primera banda importante que firmó para aparecer en el festival. A partir de aquí fue cuando el proyecto cogió impulso y se unieron el resto de artistas. Lo cual es paradójico, porque ellos entran en el grupo de los que no quedaron muy satisfechos de la experiencia. Salieron con mucho retraso en gran parte por los problemas técnicos de Grateful Dead y su larga actuación. Cuando pisaron el escenario, la mayoría de la gente estaba durmiendo, pero aún así ofrecieron una muy buena actuación. No obstante, quedaron tan descontentos con la experiencia que no quisieron salir en la película.



- The Who: en aquella época, The Who no podían dar un mal concierto, y éste no es una excepción. Pero por otro lado tampoco se encuentra entre sus mejores, quizá por todo lo que expliqué antes del malestar que sentía el grupo en ese ambiente. Sin ir más lejos, su actuación el año siguiente en el Festival de Wight es muchísimo mejor.



- Canned Heat: en la película protagonizan un momento especialmente entrañable cuando un espontáneo sube al escenario y el cantante de la banda sigue su interpretación cogido al hombro de éste. Aunque no sale en el film, hicieron su clásica jam de boogie y el tema "Going Up The Country" se convirtió en uno de los emblemáticos del festival. Curiosamente su participación fue bastante accidentada: habían echado pocos días antes a uno de sus dos guitarristas, Henry Vestine, y en su lugar estaba el recién llegado Harvey Mandel. Así mismo, el batería Fito de la Parra no quería actuar porque no habían tenido tiempo de ensayar, pero le convencieron. Fue una suerte porque su actuación en Woodstock llevó su carrera al pico de popularidad.



- Joe Cocker: no he oído su actuación completa, pero la interpretación de "With a Little Help from my Friends" me parece una de las cumbres del festival.

- Ten Years After: aunque su actuación completa fue algo accidentada, les salió muy a cuenta, porque la versión de "I'm Going Home" que puede verse en la película fue uno de los momentos cumbre del film, que dio un impulso brutal a su carrera.


- Crosby Stills Nash & Young: ésta era su segunda actuación, tal y como reconoce la propia banda al inicio de la actuación, pero ya seguía la estructura de sus futuros conciertos diviendo el show en un set acústico y uno eléctrico, en el que contaron con Neil Young.

- Jimi Hendrix: la última actuación de todas que tuvo lugar en la mañana del último día, cuando la mayoría de gente se había ido (no les toméis por idiotas, era 1969 y ver a Hendrix en vivo era relativamente fácil, nadie sabía que iba a ser una actuación legendaria ni, mucho menos, que moriría un año después). Por entonces ya no contaba con la Experience sino con su nueva banda Gypsy Sun & Rainbows. Fue quizá el momento cumbre del festival, que ahora por suerte está editado completo en DVD. El instante que ha pasado a la posteridad, su versión eléctrica del himno americano, es de esos momentos mágicos que aún pone los pelos de punta.
Aparte de eso, hay que decir que aunque uno ve a un montón de gente en el escenario actuando con Hendrix, a la práctica solo se oye su guitarra, el bajo de Billy Cox y la batería de Mitch Mitchell. El resto de percusiones y el guitarista rítmico literalmente es como si no existieran, porque no se les oye, supongo que el encargado de mezclar el sonido no quería que nadie eclipsara a Hendrix. En todo caso, sigue siendo una actuación maravillosa y un cierre muy apropiado.