Que "Sweet Jane" de la Velvet Underground es una de las mejores canciones de la historia del rock, es algo que doy por hecho que nadie en su sano juicio negará, a no ser que tenga un gusto pésimo o, sencillamente, sea muy mala persona. Un riff absolutamente clásico, una buena melodía que invita al optimismo, esos gritos de "Sweet Janeeee", toda ella invita al buen rollo.
Como seguramente sabrán, "Sweet Jane" fue el primer hit que tuvo el grupo después de años en el ostracismo... un hit que llegó muy tarde, puesto que Lou Reed ya había dejado la banda, pero no obstante la incorporó desde siempre como un tema fijo de sus setlists.
La canción, al igual que le sucede a muchos temas de la Velvet, ha tenido numerosas variaciones. En algunos directos de la época, Lou la toca en un tono mucho más lento, mientras que en contraste, en el famoso directo suyo en solitario Rock 'N' Roll Animal la toca en versión hard-rockera. Ambas versiones molan pero no igualan la magia de la de estudio.
No obstante, hay un detalle de la canción que me llama la atención y es el puente que hay justo antes del estribillo final, aquel en que Lou canta "Heavenly wine and roses. Seems to whisper to her when he smiles". Es una parte de la canción que me encanta pero que, no obstante... ¡no está en la versión de estudio del Loaded ni en la del single! Y en cambio en todos los directos de la Velvet de la época, Lou cantaba esos versos, ¿qué sucedió con ellos en la versión de estudio?
Resulta que en la época en que se estaba ultimando Loaded (1970), Lou Reed acabó dejando la Velvet Underground para volver a casa de sus padres. Quien quedó al mando del grupo fue el bajista Doug Yule, que se encargó de realizar las mezclas finales del álbum, grabar los instrumentos que faltaban y hacer creer a todo el mundo que el disco era obra suya. Cuando Lou escuchó el resultado final se puso furioso con Doug porque no mezcló algunas canciones como él quería, y entre los cambios que más le cabrearon estuvo que Doug suprimiera los versos de "Heavenly wine and roses" en "Sweet Jane".
Es fácil echarle la culpa a Doug, quien tiene toda la pinta de ser el culpable, pero éste siempre se ha defendido diciendo que Lou ya los había suprimido en esa versión de estudio antes de marcharse, ya que quería que la canción fuera un single más compacto. Tenemos como argumento en su contra que incluso la versión del Max Kansas City, el último concierto que dio Lou con la Velvet, incluye esos versos. Tenemos como argumento a su favor que luego en su carrera en solitario, Lou casi nunca ha cantado esa parte en directo ni ha incluido la versión de la canción que los incluye en ningún recopilatorio. Lo cual quiere decir que seguramente no le importe tanto. Pero es una pena porque yo adoro esa parte, para mí es un puente perfecto.
Por suerte, la versión que siempre he tenido del Loaded es una edición especial que incluye la versión completa de "Sweet Jane", y es por tanto la que he oído casi siempre. A día de hoy sería incapaz de oír la canción sin su vino y rosas. ¿Quién puede renunciar a unos versos tan bonitos después de haberlos descubierto?
Definitivamente, estos son malos tiempos para un aficionado al rock clásico, y a cada año que pasa la lista de grandes músicos que fallecen es cada vez mayor y por tanto la probabilidad de que la palme uno de tus favoritos es mayor. Ya me pasó este año con Alvin Lee y ahora me ha vuelto a pasar con Lou Reed.
No iba a escribir nada sobre el tema, porque es un poco tópico. Se muere un gran músico, lo lamentamos todos, escribo un post sobre lo genial que era y ya he cumplido. No me apetecía lo más mínimo. Pero pasada la impresión inicial, aún le doy vueltas no solo a su muerte y a todo lo que ha significado para mí y creo que me apetece escribir al menos sobre eso.
No voy a hacer referencia en ningún momento a su carrera, lo innovador que fue con la Velvet Underground o todo el rollo de ser el poeta urbano del rock. No me apetece y no es lo que me viene ahora a la cabeza.
Lo que me viene a la mente es llegar de Discos Castelló con 2 CDs comprados a ciegas conociendo sólo una canción de cada uno: el Dirt de Alice in Chains y el debut de la Velvet Underground, el del plátano... y flipar con este último. No entendía qué era eso, sonaba raro. Había leído muchísimo sobre ese álbum, todo el rollo de que era un álbum absolutamente rompedor en la época, que abrió nuevos horizontes musicales, que si eran la banda apadrinada de Andy Warhol y que en su época no vendió nada pero que los pocos que lo compraron acabaron formando un grupo (Brian Eno dixit).
"Waiting for the Man", que era una de las más míticas del disco, no sonaba a lo que esperaba, era taladrante. "Venus in Furs" tenía un estilo que ni sabía que existía. "All Tomorrow's Parties" tenía un tono apocalíptico que me podía. No soportaba las dos baladas cantadas por Nico, para mí ella sobraba por completo. Pero con el tiempo me fui acostumbrando a él y al poco tiempo me di cuenta de que realmente no es que me gustara ese disco, sino que me encantaba. Para mí es uno de esos álbums que siempre han estado ahí.
Me viene a la mente la devoción casi enfermiza que un amigo y yo le profesamos a Lou Reed y la Velvet durante varios años de mi adolescencia. Recuerdo que se dio la casualidad de que cuando empezó a manifestarse nuestro fanatismo hacia él salió a la venta un recopilatorio llamado NYC Man que ambos nos compramos de inmediato. Más casualidad aún fue que justo en ese momento nos enterásemos de que nuestro ídolo actuaría en unas semanas en Barcelona presentando The Raven.
Ambos adquirimos la costumbre de comprarnos un disco de Lou Reed o la Velvet cada año el 2 de marzo, el día de Su cumpleaños. Era una excusa como cualquier otra. Recuerdo que cuando compramos los primeros discos Lou Reed hacía 64 o 65 años, y cuando soy consciente de que ha fallecido a la edad de 71 años me doy cuenta de que han pasado ya 6 años.
He decidido mirar el orden que seguí en la compra de esos discos, por suerte suelo apuntar la fecha en que hago cada adquisición. Antes de iniciar esa costumbre tenía los dos primeros de la Velvet y el Berlin. El orden que siguió fue algo así:
- The Velvet Underground
- Loaded
- Transformer
- Live 1969
- Rock 'N' Roll Animal
- VU
Los tres últimos creo que ya los compré solo, puesto que fuimos dejando languidecer esa costumbre con el tiempo, supongo que habíamos cambiado con el tiempo y ya no le veíamos sentido a algo que años atrás teníamos como un ritual ineludible.
También recuerdo cuando compré el White Light/White Heat y mi amigo se hizo con el Loaded (eso fue antes del ritual del 2 de marzo a juzgar por las fechas que tengo anotadas) y luego intercambiamos opiniones por Internet. Yo estaba flipando con un disco tan ruidoso, salvaje y degenerado como esperaba por lo que había leído (mis padres mientras tanto tuvieron que acostumbrarse a oír de fondo la chirriante y a todas luces excesiva "Sister Ray" varias veces al día). Él me dijo que el suyo era un timo, que eso no sonaba a Velvet sino a Beatles. De haberlo comprado yo creo que habría pensado igual, pero con el tiempo nos acabaría gustando a ambos después de aceptar la faceta pop de Lou. En aquel entonces queríamos su faceta más radical y difícil de asimilar, era lo que nos pedía el cuerpo.
Mi primera toma de contacto con esa faceta más tranquila fue el disco homónimo. Creo que me lo puse en el discman camino a casa y me chocó ese inicio con un tema tan tranquilo y casi etéreo como "Candy Says". Hoy lo considero una obra maestra y lo mejor que hizo Lou junto al debut de la Velvet, un poquito por encima de White Light/White Heat (de hecho es el disco suyo que más rescato a día de hoy, ¿me estaré haciendo mayor?).
Recuerdo estar en casa horas antes de la única vez que le vi en directo escuchando "Pale Blue Eyes" en bucle sin parar una y otra vez, porque por algún motivo me encontraba deprimido y era lo único que me apetecía. Por suerte al llegar ahí se me fue el mal humor de repente. Años después me pasó lo mismo con un tema de su último disco, "Vanishing Act", que solía escuchar en momentos de tristeza. Pocos temas me emocionaban tanto en aquellos años como éste.
Por supuesto no olvido el concierto en que le vi, uno de los más especiales que recuerdo ya que nos pilló justo en pleno descubrimiento de su música. En aquel momento no lo sabíamos, pero le pillamos en una de las pocas giras que hizo en que tocaba clásicos de su carrera, y fue una suerte inmensa porque habría sido un chasco irse de ahí sin oír "Sweet Jane" o "Walk on the Wild Side". Al final le pedimos "Heroin" a gritos pero no hubo suerte.
Y "Heroin", claro está, no puedo dejar pasar la que es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos, a veces diría que incluso mi predilecta. Recuerdo las primeras escuchas en que no me acabó de convencer, no era un tema que invitara a ser escuchado. Con el tiempo empecé a apreciarla y antes de que me diera cuenta estaba obsesionadísimo con ella. Me aprendí cada detalle de la canción e incluso la letra, que en un arrebato imprimí y coloqué en la cabecera de mi cama, donde ha estado durante años hasta que la quité hace poco porque el papel ya estaba medio roto. Cuando escuché la versión del Rock 'N' Roll Animal la odié porque tiraba por tierra toda la magia. Años después oí la del directo del Bataclán en acústico con John Cale, que creo que es la mejor versión en vivo de ese tema.
También me viene a la cabeza la cinta que me grabé (sí, aún usaba walkman) con mis temas favoritos de su carrera. La cara A incluía canciones de la Velvet y la cara B temas en solitario. Acabé desgastándola de tanto uso.
De su carrera en solitario el disco que más me impactó fue desde siempre Berlin. Inicialmente me bajé algunos temas sueltos y me costó pillarle el punto, pero con el tiempo se convirtió en mi favorito suyo. "Caroline Says II" una de las canciones más triste que conozco (me parecen desgarradores los versos que dicen "Caroline says
while biting her lip. Life is meant to be more than this, and this is a bum trip") y el final de "The Kids", con esa letra y esos niños gritando tenía una crudeza que no sabía que podía existir en un disco de rock. Años después anunció que vendría a Sant Feliu de Guíxols a interpretar el disco entero y compré ilusionadísimo las entradas, pero canceló el concierto. Queda en mi lista de grandes conciertos que no pude llegar a ver.
A medida que pasaba el tiempo mi devoción hacia Lou fue distanciándose un poco. Me volví menos inocente, le veía más las aristas a su estilo y se perdió un poco esa idealización, aunque siempre le mantuve ese cariño especial. Aún así todos los discos de la Velvet me siguen pareciendo de lo mejor que se ha hecho nunca en la historia del rock. Incluyendo sus impresionantes directos, que muestran otra faceta del grupo que desconocía por completo y que a día de hoy es de las que más me atraen.
Las transformaciones de Lou Reed es seguramente la mejor biografía que he leído sobre una estrella del rock.
Siempre me ha hecho gracia su personaje tan borde y de vueltas de todo, el terror de los periodistas.
Cada vez que sacaba un nuevo disco afirmaba que era el mejor de su carrera. De su desastrosa colaboración con Metallica dijo que era lo mejor que se había hecho jamás por cualquier músico.
No soporto Metal Machine Music y no me creo que a nadie le guste realmente ese disco, pero me encanta que lo grabara. Tuve un profesor de instituto que fue uno de los incautos que lo compró en su momento sin saber lo que era y dice que nunca se lo perdonó. Ahora los vinilos de esa obra están cotizadísimos, quizá eso le sirva para perdonarle.
Según la entrevista que leas, Lou dice que Metal Machine Music es una de las obras más serias e importantes de su carrera o afirma que es una basura y que solo a un degenerado podría gustarle.
Lou siempre ha sido contradictorio.
A juzgar por su biografía, Reed era un profesional a la hora de rodearse de músicos con talentos, utilizarlos para canalizar sus creaciones hasta exprimirlos. Éstos invariablemente acababan agotados y dejaban a Lou bastante quemados, si es que éste no les echaba antes (díganselo sino a Robert Quine). Que admire su música no quiere decir que le idealice como persona, y supongo que ésa es una de las cosas que aprendí de pasada siendo fan suyo.
Hace años que no grababa nueva música relevante, es cierto. También es cierto que su paso del yonki que vive al límite al intelectual que practica taichi y exige que le alojen en hoteles con gimnasio propio es un tanto extraño y le resta puntos de rockero auténtico. Y no ha muerto joven, por tanto no era algo que debiera pillarme por sorpresa. Pero este hombre ha significado mucho para mí, y no puedo evitar sentir su muerte como la de alguien muy cercano a mí. Descanse en paz.
Como todos ustedes sabrán, uno de los principales objetivos de toda banda de rock es alcanzar el éxito y vender millones y millones de discos. Se puede hablar largo y tendido sobre el dificultoso camino que realizaron todos los grandes del rock hasta conseguir tan ansiado premio, pero hay otra cara de la moneda que también me parece muy interesante y de la que quiero hablar hoy: ¿qué pasa cuando lo has conseguido?
Me refiero a cuando un grupo ha sacado un disco con un éxito arrollador que sabe que difícilmente podrá superar. Y es que llegados a ese punto supongo que todos se dan cuenta de algo tan simple como que cuando has llegado a lo más alto lo único que puedes hacer es descender. Por supuesto, los millones que has ganado suavizan mucho la caída, pero el ego y la presión de todo músico hacen de este momento un punto bastante delicado.
El caso más significativo creo que es el de Pink Floyd. Después de 5 años de carrera, en 1972 trabajaron muy duro para sacar un disco que fuera perfecto. Una vez éste salió a la venta, The Dark Side of the Moon se convirtió al instante en uno de los mayores éxitos no solo de la época sino de la historia del rock. Pues según leí, después de la gira de presentación del mismo el grupo llegó a tal estancamiento que se plantearon separarse.
Puede parecer absurdo, ya que llevaban muchos años trabajando juntos para llegar hasta ahí pero imagino que la presión para colmar las expectativas era tal que les tentó la solución cobarde de separarse.
Voy a hablar de algunos casos bastante significativos de bandas que se encontraron en esa situación: sacaron un disco superventas que tuvo tal éxito que se vieron en serios problemas para dar un siguiente paso. Vamos allá:
- Pink Floyd: tal y como expliqué antes, la resaca post-Dark Side of the Moon fue dificultosa para Pink Floyd. Cuando empezaron a pensar en nuevas composiciones tuvieron una primera idea muy extravagante: un álbum interpretado con objetos y no con instrumentos musicales. Estuvieron trabajando un tiempo en ese concepto y de hecho se llegaron a grabar algunos temas, pero al final se abandonó el proyecto. Puede parecer una locura, pero era una forma de 1) continuar experimentando como habían ido haciendo hasta ahora y, sobre todo, 2) evitar las odiosas comparaciones con un disco que no se parecería en nada a lo que habían hecho.
En su lugar, como bien sabrán, comenzaron a componer los temas que darían forma a Wish You Were Here (1975) y Animals (1977), álbums que los mantuvieron en lo más alto durante el resto de década, superando pues la prueba.
A día de hoy pueden escucharse algunas grabaciones de ese proyecto, llamado Household Objects:
- Eagles: el caso de los Eagles es uno de los más sintomáticos de este tipo de situaciones. Hotel California fue como ya sabrán un éxito abrumador, histórico incluso diría yo. ¿Consecuencia? El bajista Randy Meisner no soportó más la presión y se fue tras la gira y los dos líderes Don Henley y Glenn Frey se volvieron locos para grabar un álbum a la altura de las expectativas.
Tardaron la friolera de dos años en acabar el disco, y uno de los detalles más significativos en mi opinión es que querían que fuera doble, pero no porque les sobraran canciones. Es decir, ellos mismos se impusieron esa condición, lo que demuestra esa presión de tener que superar Hotel California de alguna forma, y uno de los medios de hacerlo era con el consabido mítico álbum doble que todas las grandes bandas de los 70 sacan tarde o temprano. Ellos no pudieron por no tener suficientes temas para completarlo (no obstante el 2007 hicieron por fin su ansiado doble álbum: Long Road Out of Eden).
En fin, The Long Run (1979) se grabó en varios estudios a lo largo de 2 años y el resultado fue un éxito de ventas aunque en mi opinión fue el álbum más flojo de su etapa clásica. Suena demasiado forzado para mi gusto y la producción tan pulida creo que no le hace ningún bien.
- Yes: nuestros amigos Yes son cualquier cosa menos gente sencilla. Una de las bandas progresivas por excelencia que destacaban por sus temas largos y complejos con letras místicas. El sueño de cualquier fan de los Ramones. Con Close to the Edge (1972) arrasaron por completo y se convirtieron en una de las grandes bandas del momento. Pero entonces tuvieron que plantearse algo: ¿cómo superas un disco como ése formado por tres obras maestras largas y soberbias? La respuesta en "términos Yes" es obvia: con un disco doble formado por cuatro temas más largos aún.
Podría escribir largo y tendido sobre Tales from Topographic Oceans (1973) pero me reservo porque quiero dedicarle una entrada entera como se merece. El título del álbum ya os da una idea de por donde van los tiros, y los títulos de los temas no se quedan cortos: "The Revealing Science of God (Dance of the Dawn)". Los ambiciosos Jon Anderson y Steve Howe directamente perdieron el norte en su intento de hacer el gran disco de su carrera, sin ser conscientes de que en realidad ya lo habían grabado y que éste sería considerado durante un tiempo (injustamente) como uno de los peores discos de la historia. Todos los temas rozan o sobrepasan los 20 minutos de duración y NINGUNO justifica esa duración, todos están alargados con pasajes algo aburridos que se empeñan en extender hasta el límite de la cara del vinilo una composición que en realidad debería durar la mitad. Pero es que su nuevo álbum tenía que ser un disco doble aún cuando fuera a costa del mismo disco.
En la grabación del álbum, el teclista Rick Wakeman acabó tan harto de todo que empezó a escaparse al estudio de al lado para emborracharse con Black Sabbath. Mientras tanto, Anderson quería grabar el disco en el campo para inspirarse en la naturaleza, pero al no ser posible simplemente decoraron el estudio para sentirse en un ambiente campestre. BRUTAL.
El resultado final no es malo, pero indudablemente se les fue de las manos:
- Supertramp: para los que no conozcan el contexto, Supertramp tuvieron unos inicios algo dificultosos en que el éxito parecía rehuirles. Por otro lado los únicos miembros estables eran los líderes del grupo, Rick Davies y Roger Hodgson. Por ello en 1974 consiguieron con Crime of the Century un logro a varios niveles: a nivel artístico, comercial y de banda, ya que el disco sería al mismo tiempo su obra maestra, su primer éxito de ventas y el primer álbum grabado con una formación estable de Supertramp.
Desgraciadamente, al mismo tiempo que consiguieron eso, las relaciones entre Davies y Hodgson empezaron a enfriarse hasta volverse muy tensas. Años después, con Breakfast in America (1979) consiguieron el mayor éxito de su carrera. Era un álbum donde tiraban descaradamente hacia un sonido pop más comercial (eso no quita que fuera también un excelente disco), y el público reaccionó positivamente dándoles el mayor éxito de su carrera.
¿Qué pasó después? Pues como era de imaginar, las relaciones entre Davies y Hodgson empeoraron aún más, pero aparte tuvieron serios problemas para decidir el rumbo a emprender. Ambos habían estado de acuerdo en apostar por el pop en Breakfast in America, pero ahora Davies quería volver al sonido progresivo más complejo de sus obras anteriores (es decir, la opción Pink Floyd de "hagamos algo diferente para evitar comparaciones"). Hodgson en cambio optaba por algo un tanto contradictorio: quería seguir haciendo pop pero al mismo tiempo quería echar a toda la banda salvo a ellos dos para cambiar un poco de aires y probar cosas nuevas (es decir, seguir haciendo la misma música pero con gente diferente). Davies se negó rotundamente, después de todo les costó años conseguir una formación estable. Sin ser capaces de llegar a un acuerdo, en su siguiente álbum (...Famous Last Words...) prácticamente trabajaron por separado, reservándose además algunos temas para futuros discos, puesto que ya intuían que pronto habría una ruptura.
El resultado es sorprendentemente bueno teniendo en cuenta las circunstancias y que Davies casi se lavó las manos grabando sus temas y luego dejando el resto del proceso enteramente a Roger. Pero eso no quitaba que fuera el disco más flojo de la formación clásica del grupo y una despedida de Hodgson un tanto deslucida.
- Lou Reed: después de revolucionar la historia del rock a cambio de no tener nada de éxito con The Velvet Underground, Lou Reed se retiró temporalmente de la música para ver cómo su banda tenía un éxito póstumo con su último álbum, Loaded. Reed decidió volver a la carga con un disco debut que por desgracia no convenció mucho pero por suerte apareció por ahí David Bowie y le rescató con el mayor éxito de su carrera, Transformer, donde Reed se apuntó a la moda glam.
Después de más de 5 años grabando discos que no escuchaba nadie y tocando en clubs de mala muerte por fin le sonrió el éxito. ¿Qué mejor manera de celebrarlo que grabando un álbum sobre una prostituta berlinesa que acaba cortándose las venas? Cuando los de la discográfica oyeron que Reed, el último gran éxito de la compañía, quería hacer un álbum doble sobre ese tema tan comercial y acorde con el espíritu glam, se asustaron. Solo consiguieron que el disco no fuera doble. El fracaso del álbum desalentó la idea inicial de acompañar el disco de una versión teatral (otra idea típica de músico ambicioso que de repente alcanza el éxito). No fue hasta décadas después cuando empezó a ser reivindicado.
- Steely Dan: no soy fan de Steely Dan ni conozco el disco que voy a comentar, pero sabiendo el exitazo que tuvieron el 1977 con Aja y habiendo oído algo de su perfeccionismo enfermizo, intuí que podría haber una buena historia sobre su continuación. No me equivoqué. A Steely Dan simple y llanamente se les fue la olla después de Aja.
Para grabar la continuación de su afamado éxito de ventas, Steely Dan estuvieron un año en el estudio y utilizaron a más de 40 músicos diferentes en la grabación del disco, incluyendo Mark Knopfler. Todos los músicos que colaboraron en el álbum acabaron hartos de Donald Fagen y Walter Becker (los dos miembros que quedaban del grupo), quienes eran tan perfeccionistas y obsesivos con los detalles que nunca estaban satisfechos, incluso cuando los temas realmente no eran demasiado complejos.
El disco fue un nuevo éxito pero desgastó al dúo por completo, quienes se separaron poco después.
- Fleetwood Mac: : aquello que los Eagles no fueron capaces de hacerlo, sí lo lograron Fleetwood Mac: grabar su álbum doble. Aunque la gestación de Rumours (1977) se realizó estando las dos parejas que formaban el grupo en proceso de separación (y el batería Micl Fleetwood en medio), el enorme éxito del álbum les obligó a aplicarse eso que cantan en "The Chain" sobre mantenerse unidos. El resultado, Tusk (1979), fue un ambicioso disco doble que en su momento se convirtió en el disco más caro grabado hasta el momento costando un millón de dólares de la época.
Por último quiero mencionar la curiosa tendencia de ciertos grupos underground cuando consiguen el éxito con un álbum más o menos asequible y luego intentan resarcirse grabando un disco más oscuro, como si estuvieran avergonzados de haberse vuelto más comerciales.
El gran precedente es Neil Young, que pasó del exitosísimo Harvest a editar una trilogía de discos oscurísimos y claramente anticomerciales: el directo Time Fades Away, On The Beach y Tonight's The Night. Pero eso se nota mucho en bandas de rock alternativo que dan el salto de la escena alternativa al éxito masivo: R.E.M. pasando del exitoso y popero Out of Time al oscuro Automatic for the People o Nirvana del gran disco de principios de los 90, Nevermind, al mucho menos accesible In Utero. En ambos casos la elección del primer single del disco post-éxito ya dice mucho de por donde van los tiros, y más cuando en ambos casos los discos tienen temas con mucha más madera de single pero que ellos se resistieron a que salieran como canción de adelanto. En el caso de Nirvana fue "Heart-Shaped Box" y en el de R.E.M. fue "Drive", con la que acabo este artículo no solo por ser una de mis canciones favoritas del grupo sino porque el videoclip muestra gráficamente la idea de este texto, con esa masa de fans engullendo a Michael Stipe: