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sábado, 27 de julio de 2019

Es fantástico ser Ron Wood



¿Es Ron Wood uno de los tipos más enrollados de la historia del rock?

A veces sucede que un músico a uno le cae inevitablemente bien aunque no lo conozca en persona, que lo poco que uno sabe de él hace que le dé buen rollo. Partiendo de esa base, yo creo que hay poca gente a quien no le pueda caer bien Ron Wood... al menos desde la distancia (luego quién sabe si en el trato personal es un tipo insoportable, pero no lo parece, y si no lean la anécdota que narro al final de este post). En cierto modo su caso es el de una posible carrera magnífica que quedó algo desperdiciada cuando entró en los Rolling Stones, donde no tendría - ni tuvo - la oportunidad de lucirse mucho, pero luego uno lo ve en el último concierto que dieron en Barcelona con una sonrisa en la cara en todo el show, saltando, bailando, disfrutando de cada solo que hacía... y se da cuenta de que ese hombre no puede ser más feliz y que en el fondo está desempeñando su trabajo soñado.



Tanto por la forma como le he visto desenvolverse en vídeos como por su divertida biografía, Wood me da la imagen de ser un tipo sin demasiadas ambiciones y que simplemente ha querido pasarlo bien haciendo rock 'n' roll toda su vida. Algo que para mi confirma esta impresión es su participación en los primeros discos en solitario de Rod Stewart. Por aquel entonces él y Rod estaban en los Faces - la banda buenrollista por excelencia - pero el cantante desde el principio fue alternando su actividad en ese grupo con sus primeros pinitos por su cuenta. Durante unos años eso no fue ningún problema porque el hiperactivo Rod sacaba tiempo para todo y de hecho tal fue el entendimiento entre los implicados que los discos de los Faces y de Stewart se mezclaban con total armonía: miembros de los Faces a menudo tocaban en los discos de Rod, y en los conciertos del grupo el setlist incluía temas de ambas discografías sin ningún tipo de problema (junto a generosas dosis de versiones). Con el tiempo sucedería que la carrera de Rod en solitario tendría tantísimo éxito que éste iría paulatinamente perdiendo el interés por los Faces, teniendo como consecuencia final que en las sesiones de su último álbum, Ooh La La (1973), Stewart, ya convertido en una prima donna, se presentó días tarde y no hizo más que quejarse de las canciones que habían compuesto y negarse a cantar algunas (cuando el disco salió empeoró la cosa haciendo saber públicamente que no le gustaba).

Pero hasta que eso sucediera, Wood era el escudero por excelencia de su colega Rod, no solo haciendo un magnífico trabajo como guitarrista en sus discos sino coescribiendo muchas de esas canciones. Es decir, en vez de guardar estas composiciones para la banda de la que formaban parte ambos, el guitarrista no tenía ningún problema en cederlas para los álbums en solitario de Rod sabiendo que en cierto modo le estaba ayudando a lograr el éxito como artista.

Una muestra del buen rollo que inspiraban los Faces: el momento en que deciden pasar del playback... ¡para ponerse a jugar a fútbol! ¿Cómo pueden no caerte genial unos tipos así?


Algo parecido sucedió cuando años después Ron grabó su primer disco en solitario, I've Got my Own Album To Do (1974), donde colaboraron un montón de amigos del tipo Keith Richards, Rod Stewart o George Harrison. Uno de ellos era ni más ni menos que Mick Jagger, con quien escribió el clásico "It's Only Rock 'n' Roll" que acabaría en el álbum de mismo título de los Stones... pero acreditado a nombre de Jagger/Richards. Parece ser que Mick le pidió que le dejara la autoría de ese tema a él y Keith a cambio de dejarle a Ron el tema "I Can Feel the Fire" para su álbum y este último aceptó el trato (de hecho Richards quitó las guitarras que había grabado Ron para ponerlas él). Aunque puede entenderse esto como un gesto más astuto de lo que parece (congraciarse con el líder de los Stones de cara a una posible entrada en el grupo, y más sabiendo lo poco generoso que es Mick compartiendo autoría con otros músicos), a mí me parece bastante espontáneo y auténtico conociendo a Ron, y una muestra de su forma de ser más relajada y buenrollista.

Como sabemos, luego cuando se fue Mick Taylor y buscaron un sustituto Ron fue obviamente el candidato más indicado, no solo por sonido sino porque se entendía a la perfección con sus nuevos compañeros. De hecho, una cosa que suele olvidarse es que Ron no se convirtió en un miembro 100% oficial de la banda (con los mismos derechos a nivel financiero que el resto) hasta 1990, es decir, casi 15 años después de haber entrado, en lo que debe ser uno de los periodos de prueba más largos que se han exigido a un trabajador. Pero eso demuestra una vez más que Wood no era alguien resentido o que solo estuviera ahí por el dinero, su sueño desde joven había sido tocar en los Rolling Stones y lo había conseguido, ¿para qué pelearse por temas legales-financieros o exigir más participación creativa en la banda? Si incluso se reconcilió con Rod Stewart después de los roces en los últimos años con los Faces y volvió a tocar con él en numerosas ocasiones. Definitivamente Ron es un tipo enrollado, y tiene motivos para serlo. Pese a los problemas personales que ha tenido en su vida (sobre todo el alcoholismo) su historia nos refleja la faceta más amable y buenrollista del rock. Definitivamente debe ser fantástico ser Ron Wood y saber que has participado en tantos grandes discos y poder tocar en estadios ante multitudes que te aclaman. ¿Qué más se puede pedir?


Y ahora una pequeña anécdota que le sucedió a un amigo de un amigo (pese a que este inicio pueda sonar a historia falsa, me consta que es real). En cierta ocasión iba este buen hombre paseando por la calle Paseo de Gracia de Barcelona cuando se encontró en la puerta de un pub o club de alto standing a un tipo fumando. No sabía quien era pero por las pintas intuyó "que sería alguien famoso" (sic) y ni corto ni perezoso decidió jugársela y le preguntó si podía hacerse una foto con él. El desconocido con pintas de famoso accedió encantado, se hicieron la foto juntos y antes de despedirse nuestro protagonista pensó que seguramente sería un músico y se la jugó diciendo un "Very good music" antes de despedirse de él. El desconocido con pintas de famoso le agradeció el cumplido, había acertado, era músico. Así pues nuestro hombre le envió esa foto a mi amigo, que es uno de los mayores fanáticos que hay de los Stones, con el comentario "Oye, me he hecho una foto con este hombre, su cara me sonaba pero no estoy seguro de qué, ¿sabes quién es?". Mi amigo flipó. Se había hecho una foto con Ron Wood, que desde hace un tiempo tiene una segunda residencia en Barcelona.

sábado, 22 de junio de 2019

El inesperado post sobre la carrera de Roger Taylor en solitario


Siento cierta fascinación por aquellos casos de músicos de grandes grupos que parecen haber tenido más ambición que talento para tirar adelante carreras en solitario al margen de sus bandas madre. No quiero decir que se traten de músicos sin talento, sino que sin ser compositores especialmente remarcables ni parecer tener nada especial a decir, se han empeñado en tener una carrera en solitario de un interés yo diría que discutible. Para mí hay dos casos clarísimos al respecto: Roger Daltrey de los Who y Roger Taylor de Queen. ¿Casualidad que ambos se llamen igual? Probablemente sí.

Así de entrada el batería de Queen parecía la persona menos apropiada del grupo para iniciar una carrera en solitario: era el compositor menos talentoso de los cuatro y bastante menos prolífico que Freddie y Brian. El bajista John Deacon tampoco se prodigaba mucho pero a cambio entre sus composiciones se encuentran algunos hits del grupo y además sus inclinaciones musicales escapaban mucho al universo Queen, de modo que habrían hecho justificable que le interesara probar algo aparte.  Roger no tuvo verdaderos éxitos en el catálogo de Queen hasta mediados de los 80, cuando ya llevaba un par de discos en solitario, y sus inclinaciones musicales no se apartaban tanto del seno de Queen... por tanto, ¿qué le podría llevar a tener tantas ganas de iniciar una carrera en solitario? No parece que tuviera un inmenso talento desaprovechado en Queen ni que tuviera nada especialmente remarcable a decir, pero el caso es que lo hizo.



Seamos justos. Tampoco quiero decir que Roger no tenga talento. De entrada es multiinstrumentista y cantante, lo cual le facilita la tarea de hacer discos en solitario: muchos grandes músicos no especialmente buenos a las voces han tenido problemas para lanzar carreras en solitario porque eso implicaba buscar otro cantante y la gente suele asociar a éste el producto que ofreces (véase el caso de Tony Iommi). Y es cierto que el tipo tenía carisma, de modo que, ¿por qué no? En 1977 Roger lanzaría su primer single en solitario, "I Wanna Testify":


La canción no resulta muy prometedora y ya augura una carrera en solitario que, lo diremos ya claramente, va a ser muy poco brillante, por decirlo elegantemente. Tiene su gracia el vídeo con él tocando todos los instrumentos pero la verdad es que es un tema feucho que me recuerda a sus peores aportaciones en los Queen de los 70.

De todos modos no deja de ser curioso que en un grupo con un choque de egos tan marcado entre dos tipos tan talentosos como Freddie Mercury y Brian May éstos no se animaran a probar en solitario hasta muchos años después: Brian en 1983 con el proyecto hard-rockero que se montó con algunos colegas como Van Halen llamado Star Fleet (del cual nunca me canso de citar su entrañable videoclip) y Freddie Mercury con Mr Bad Guy en 1985 - no, pese a lo que diga el biopic de Queen Freddie no fue el primero en probar algo en solitario... ¡de hecho fue el tercero de los cuatro en hacerlo! Para entonces Roger ya había sacado su primer LP, Fun in Space (1981), donde de nuevo tocaba casi todos los instrumentos con resultados muy poco halagüeños. ¿Cuando en este tema dice "Don't need nobody else but me" estaba soltando una indirecta respecto a su posición en Queen o su capacidad para grabarse un disco entero él solito? Por entonces venían del enorme éxito de The Game (1980) de forma que no había motivos para que Rog estuviera mosqueado con sus colegas.


No les voy a engañar, he oído el disco solo por encima. Es terriblemente ochentero pero con un puntillo extraño, mezclando diferentes sonoridades de la época de una forma diría que inapropiada, dando de sí un producto hijo de su tiempo hecho por alguien que sabía en qué coordenadas moverse pero no cómo hacerlo para que suene bien (o sencillamente sin el talento para componer temas pegadizos con que articular esos sonidos). Por el camino uno se encuentra cosas muy bizarras como este "Interlude in Constantinople" con una letra RARÍSIMA:

Good evening Constantinople
The best audience in the world we've bin told
We really hope the dope'll
Make you clap
At all that crap
That you've been sold.

...¿qué?

Su siguiente disco, Strange Frontier (1984) es menos raruno y más orientado al pop comercial ochentero. Igual de ofensivo para mis oídos pero sin ese puntillo a veces algo extravagante del anterior. Aquí no deja de ser pop descafeinado que no encaja con la imagen que quería dar Roger de sí mismo de un tipo cool y rockero - si no miren el videoclip homónimo donde emula a James Dean haciendo una carrera de coches con esa mirada de "cómo mola ser Roger Taylor". A ello quizá influye que aquí participan más músicos - de hecho los otros miembros de Queen aparecen como invitados en algunos temas - que en general le dan un toque más profesional y menos "marcianada DIY" de sus primeros trabajos. Me cuesta pensar que a día de hoy alguien reivindique estos discos.

Después de la segunda edad de oro que vivieron Queen a mediados de los 80 y en medio del largo parón entre A Kind of Magic (1986) y The Miracle (1989), Roger quiso hacer otro intento de dar un impulso a una carrera en paralelo. Y esta vez pensó que quizá lo que necesitaba era rodearse de otros músicos, de modo que formó una banda llamada The Cross.

En realidad la razón de ser de The Cross creo que era tener una banda con la que poder girar para dar impulso a sus discos en solitario, ya que la mayoría de canciones del primer álbum estaban ya escritas antes de que se formara el grupo y seguramente Taylor tendría mono de seguir de gira en esos años en que Queen estaba inactivo (de hecho al poco de formarse el grupo ya se haría obvio por motivos de sobra conocidos que Queen no iban a tocar más en vivo). Por otro lado The Cross le serviría para poder dar por fin conciertos como cantante y guitarrista rítmico, que era una novedad respecto a su puesto habitual de batería.

El único miembro medianamente conocido de The Cross era el teclista Spike Edney, colaborador habitual de Queen, mientras que el resto fueron reclutados con un anuncio anónimo en la prensa. El resultado fue un grupo que tuvo una corta vida y que nunca llegó a tener demasiado éxito. En Reino Unido su impacto fue testimonial y eso que se auparon en la fama de Queen, curiosamente solo llegaron a funcionar de forma relativa en Alemania.

El primero de sus discos, Shove It (1988) tiene los ya consabidos defectos y limitaciones de la carrera de Roger en solitario: sonido ochentero anticuado y composiciones poco inspiradas. Tenemos algunas letras que a mí me parecen simplonamente divertidas como "Love Lies Bleeding (She’s A Wicked Wily Waitress)" cuyo título ya lo dice todo; organillos ochenteros terribles por doquier en lo que se supone que es un pequeño clásico de The Cross, "Cowboys and Indians" y un montón de pop-rock ochentero de segunda que no encaja con las pintas de chicos durillos que tenía el grupo en las fotos. Lo más interesante es que Freddie aparece como vocalista estrella en la balada "Heaven for Everyone" que luego Queen reharían de forma muy mejorada y que en el tema título recuperamos la faceta bizarra-WTF de Roger. Hay que oírlo para creerlo:


Una base simplona sin especial gracia ni musicalidad, samples de canciones de Queen a doquier que parecen puestos al azar y esos coros de "We love it!!". ¿Qué rayos es esto, Roger?

Mad, Bad and Dangerous to Know (1990) suena ya menos ofensivo y es candidato a ser la mejor entrega de Roger en solitario hasta la fecha, no porque sea un buen disco sino porque es simplemente insípido y no ofensivo al buen gusto. Aquí apuesta más por un sonido rockero y aunque no deja de ser rock genérico, como mínimo ya suena más a una banda con cara y ojos, lo cual nos da una pista de la conclusión a la que llegaré al final de este emocionante post, y es que Roger parece necesitar a otros músicos para que su música suene decente. El single de adelanto, "Power to Love" tiene por cierto un videoclip extrañamente subido de tono que no encaja para nada con la música ni con la letra, demostrándonos que Roger no pierde la buena costumbre de hacernos arquear una ceja como mínimo una vez por entrega en solitario:


A ambos álbums le siguieron dos breves giras que no iban mucho más allá de Inglaterra, Alemania o Suiza. Una de las cosas que me gusta tanto de internet es que cuando yo leía sobre The Cross siendo un chaval fanático de Queen no me podía imaginar a qué sonaban más allá de parecer un proyecto flojuno. Ahora gracias a la magia de Youtube podemos ver cómo eran en directo y disfrutar de cómo Roger masacra su tema emblema "I'm in Love with My Car" de Queen:



No queda mucho más que decir de este proyecto. The Cross sacaron un tercer disco virtualmente olvidado, Blue Rock (1991), que al haberse comenzado a gestar mientras éste estaba ocupado en sus compromisos con Queen (Freddie por entonces estaba grabando sus últimas canciones) se realizó con mayor peso compositivo del resto de la banda. ¿Y saben lo más irónico? Que no suena mal. Es inofensivo y montonero pero si me viera en la tesitura de tener que escoger un disco de The Cross sería éste. Segunda ironía: la discográfica no quiso sacar el álbum porque los anteriores no vendieron bien y solo salió en el mercado alemán, que era donde el grupo mejor funcionaba. Lógicamente el grupo se separó poco después relegados al olvido. Como curiosidad el 2013 volvieron a reunirse para un concierto puntual del que no tengo ninguna referencia y he descubierto que en su momento hubo una web creada por un fan ruso de The Cross, con foro incluido. Lástima que ya no exista:


Tras la disolución de Queen, Roger sacaría en los 90 dos discos que son los que mejor fama tienen de su carrera en solitario: Happinness? (1994) y Electric Fire (1998).  Ambos me aburren por igual: rock adulto aburrido y sin gancho con una producción radio-friendly. Roger se nos hacía mayor, pero los dos tienen un pequeño hito asociado a ellos. El primero tiene como novedad que incluyó el único tema algo exitoso de Roger en solitario, "Nazis 1994", aupado por la polémica que rodeó a su letra (que criticaba el auge del neonazismo) y su videoclip. El segundo fue promocionado con unos pocos shows de los cuales uno de ellos se hizo medianamente célebre en su momento porque fue de las primeras veces que se retransmitió un concierto en vivo por internet. En mis inicios internautas recuerdo haberlo visto disponible para descargar en varias webs de Queen. 



Desde entonces, y ya liado con las reuniones con Paul Rodgers y Adam Lambert, Rog solo ha sacado un álbum más, Fun on Earth (2013), que sigue el mismo estilo pulido y aburrido de rock adulto de los anteriores. Y para nuestra sorpresa este año ha sacado un tema nuevo que de musicalmente ya no aporta sorpresas, si bien hay que reconocer que el tipo sigue mojándose tratando temas polémicos y de denuncia social:



Esto nos lleva pues a la conclusión final: ¿ha valido la pena todo este esfuerzo, Roger? A ver, obviamente sí. Por mucho que haya ironizado sobre sus aventuras en solitario, siento un gran respeto por cualquier músico que tenga inquietudes y, después de todo, Roger mola. Pero no puedo evitar pensar lo curioso que resulta que el miembro menos destacado de Queen como compositor haya sido el más activo en ese campo en solitario. Es como si todos los indicios le hicieran ver a Roger que dicha senda en solitario no le va a funcionar y éste se empeñara tenazmente en insistir. Puede que el mundo no esté ansioso por oír a Roger en solitario, pero Roger en solitario está ansioso por hacerse oír, haya más o menos gente que le escuche.

Y esto me conduce a una segunda pregunta: ¿cómo puede ser que sus mejores composiciones sean con Queen? Obviamente no he oído todos sus temas en solitario pero nada hace augurar que me haya perdido un "Tenement Funster" o un "I'm in Love with My Car". Sobre eso tengo dos teorías que creo que se complementan. La primera es que mis composiciones favoritas de Roger están en Queen porque ahí se enmarcaba en un sonido más rockero. No es que en Queen no hubiera sitio para experimentos, pero sí que parece que ahí prefería centrarse en el rock más puro, y sus contribuciones en ese estilo han envejecido mucho mejor.

Pero, ¿es solo eso? Me niego a creer que sus canciones en los Queen de los 70 me gusten más solo porque sean rock, realmente creo que son mejores composiciones. Aquí va mi segunda teoría: Roger no funciona como compositor en solitario, necesita de otros músicos que redondeen sus composiciones. Como ya sabrán, en los inicios de Queen Freddie Mercury impuso la norma de que el autor de las canciones era el que había escrito su letra, haciendo que si otros hubieran contribuido a la música de un tema no quedaran acreditados. Quizá esos temas que tanto me gustan de Roger en el seno de Queen funcionan mucho mejor porque el resto de la banda los pulió y mejoró, e incluso puede que en algún caso hasta merecieran en otras circunstancias un crédito como co-autores. Hay un ejemplo conocido: su segundo gran hit de los 80, "A Kind of Magic", era una canción suya que dejó medio grabada en el estudio antes de irse unos días fuera. En su ausencia Freddie la modificó dándole el toque definitivo que la convertiría en un hit en potencia. Fíjense en la diferencia:




Vale, es una demo, pero creo que da una idea de lo que seguramente era la canción inicialmente respecto al sonido final: la melodía y la letra están ahí, pero le falta lo que hace que la canción adquiera vida propia (y lo digo sin ser muy fan del tema). De hecho es fácil reconocer el estilo de composiciones de Roger, creo que es alguien que no tiene especial buena mano para las melodías y que suele hacer temas "poco coloridos", sobre todo en contraste con el resto de miembros de Queen, un rasgo que noto incluso en sus mejores temas (salvo quizá "Tenement Funster", que es la que menos suya parece).

Segundo argumento a favor de esta teoría: la única canción que no me gusta de los Queen 70s es "Fight from the Inside" en la que, oh sorpresa, él toca todos los instrumentos. Tercer y último argumento a favor: probablemente sus discos más rescatables sean aquellos de The Cross en que el resto de la banda tuvieron más peso. De modo que irónicamente toda esta carrera en solitario más que demostrar el talento de Roger Taylor ha servido más bien para hacer evidente que, sin ser un mal compositor, necesita de otros músicos para brillar.

No obstante, eso no quita que desde aquí respetamos y aplaudimos a Roger por haberlo intentado y por habernos dado tanto grandes momentos musicales como otros más divertidos.


lunes, 15 de agosto de 2016

Deep Purple: MK IV

Cuando empecé a interesarme por el rock de adolescente, la idea que me llegó de Deep Purple era que lo realmente bueno de la banda era la formación del Made in Japan (1972), es decir, el MK II: Ian Gillan (voces), Ritchie Blackmore (guitarra), Jon Lord (teclados), Ian Paice (batería) y Roger Glover (bajo). Sabía que después se hicieron otros discos con otro cantante - e incluso que había otros álbums más misteriosos en su primera época sesentera - que estaban muy bien pero ya no eran lo mismo. Luego supe que en realidad ese otro cantante era una estrella por derecho propio, David Coverdale, y que esa formación incluía además un bajista con suficiente personalidad como era Glenn Hughes. Pero de todos modos creo que el MK III se ha revalorizado mucho en los últimos 10 años, cuando cada vez más gente dice sin tapujos que lo prefiere a la era Gillan, algo que yo en mis inicios jamás había oído decir a nadie.

¡No obstante había más! Una misteriosa formación que fue la última de los 70 en que no estaban... ¡ni Gillan ni Blackmore! Eran los tipos del MK III con otro guitarrista que a mí ni me sonaba remotamente. Dicha formación grabó un disco y después se disolvió la banda. No parecía muy prometedor. De hecho la fama que tenía este último álbum era de ser un cierre algo flojo de lo que venía siendo una gran trayectoria, una despedida pálida de los brillantes Deep Purple clásicos. Pero, de nuevo, el tiempo lo ha revalorizado y en estos años ya es algo habitual hablar con muy buenas palabras de esta breve etapa del grupo. Aprovechando que llevo unas semanas enganchadísimo a estos Deep Purple he decidido dedicar una extensa entrada para reivindicar lo que sería el MK IV.



Adiós Ritchie, adiós


A principios y mediados de los 70, Deep Purple era una de las bandas más populares del mundo. Puede parecer una obviedad, pero al estar hoy día algo de capa caída a veces se tiende a olvidar que en esos años eran absolutamente gigantes. No obstante, las cosas se pusieron feas cuando la formación que consiguió el éxito se fue a tomar por saco: Ian Gillan se fue por no soportar a Blackmore y este último exigió además que echaran a Glover, no por nada, sino porque había entrado con Ian y por tanto debía irse con él (¿?) - en los 90, cuando se volvió a reunir esta formación, optaron por la idea más astuta de dejar que fuera el colgado de Blackmore el que abandonara la banda, y que Ian y Roger se quedaran.

Pese a ello, los nuevos Deep Purple deslumbraron al mundo con ese discazo que es Burn (1974), donde quedaba de manifiesto el talento de sus dos nuevos fichajes: David Coverdale y Glenn Hughes. Todo parecía viento en popa, pero las cosas se complicaron durante la grabación de su siguiente disco, Stormbringer (1974). Porque si bien en Burn ya se notaban influencias funk - cortesía de Hughes y su increíble labor como bajista y vocalista - la tendencia en su nueva obra llegaba a extremos inimaginables solo un año atrás. De repente teníamos a unos Deep Purple con influencia directa de música negra tipo funk o incluso soul.


Aunque contra todo pronóstico el disco funcionaba - a mí me gusta muchísimo sin ser fan de esos géneros - en el seno del grupo no todos estaban conformes con esta nueva dirección. Más concretamente Blackmore se sentía totalmente alienado respecto a este nuevo enfoque, y no se cortó ni un pelo en decir a la prensa que a él no le gustaba ese tipo de música. En paralelo, Lord también admitía que habían tomado un viraje algo extraño y prometía que el nuevo disco sería rockero... ¡bonita forma de promocionar su nuevo trabajo! Resulta extraño que un tipo tan dominante como Blackmore dejara que se le escaparan las riendas del grupo, pero en esos años estaba pasando un mal momento por estar separándose de su mujer y eso le impidió demostrar al resto quién mandaba ahí.

Pronto surgió otro motivo de conflicto cuando Blackmore se empeñó en que la banda debería grabar una versión de un tema llamado "Black Sheep of the Family" de unos tales Quatermass. El resto no parecieron muy interesados en la idea y Blackmore se lo tomó a mal. Durante el tour, el bueno de Ritchie empezó a pensar en grabar un disco en solitario donde incluiría ese tema, y no tardó en acercarse al cantante de la banda que los teloneaba, unos tales Elf donde se encontraba Ronnie James Dio. El resto de Deep Purple no lo sabían, pero Blackmore había dicho a los managers que dejaría el grupo y estaba ultimando con Dio los detalles para formar Rainbow.

Debo confesar que este es uno de los episodios más confusos para mí de la historia de Deep Purple: ¿por qué puñetas Blackmore se emperró de esa forma en grabar en estudio esa versión? Es un buen tema, pero tampoco espectacular y, sobre todo, Deep Purple hacía muchos años que habían decidido no hacer versiones en estudio. Ni siquiera la que por fin hizo con Rainbow me aporta mucha luz, está muy bien pero no es brillante ni aporta algo especialmente nuevo a la canción. También es cierto que Blackmore no es alguien fácil de entender, estamos hablando de un tipo que ha estado 20 años grabando extraños discos medievales con un sombrerito de brujo y que se ha negado a ir a la ceremonia de inclusión de Deep Purple en el Rock 'N' Roll Hall of Fame porque no se había invitado a Joe Lynn Turner, que solo estuvo en un disco de Deep Purple que no gusta a casi nadie... ¡y al que por otro lado el propio Blackmore no ha invitado para la reunificación de Rainbow (grupo en el que Turner realmente destacó)!

Así pues, en 1975 Blackmore, que dos años antes había echado a dos miembros del grupo, ahora abandonaba el barco.


En busca de un nuevo guitarrista


La marcha de uno de los miembros fundadores imprescindibles de la banda dolió mucho a Ian Paice y sobre todo Jon Lord, que decidieron que lo mejor era separar el grupo. Lo que sucedía es que los chicos nuevos, Coverdale y Hughes, estaban deseosos de continuar: mientras que Lord y Paice ya eran estrellas consagradas y con cierto nivel de vida, los otros dos eran aún jóvenes que acababan de saborear por primera vez la maravillosa vida de rockstar... ¿iban a tener que renunciar a ello solo un año después?

Ambos asediaron a Lord y Paice y les convencieron para seguir. A eso hay que sumarle que, como dije antes, Deep Purple eran increíblemente populares, de modo que había muchas presiones de managers y la discográfica para que siguieran adelante: a nadie le interesaba cerrar una marca tan lucrativa. Finalmente Lord y Paice aceptaron, una decisión que luego retrospectivamente dirían que no fue muy acertada, ya que debieron haberlo dejado cuando se fue Blackmore - claro que esto lo afirmaron influenciados por la traumática gira posterior y por el hecho de que el disco que grabaron no se ha empezado a valorar hasta hace poco.

En algún sitio he leído que su primera opción fue... ¡Jeff Beck! De ser así el guitarrista debía estar muy solicitado en esa época: ese mismo año los Stones le estaban tanteando para que ocupara la plaza vacante de solista. Más allá del señor Beck, la banda probó con varios candidatos que no acabaron de funcionar hasta que Coverdale propuso el nombre de Tommy Bolin, a quien conocía sobre todo por su trabajo en un disco de jazz fusion que le gustaba mucho: Spectrum (1973) de Billy Cobham.



Bolin en aquel entonces acababa de dejar James Gang después de grabar el excelente Miami (1974) y estaba planteándose debutar en solitario. Cuando le propusieron entrar en Deep Purple no es que estuviera especialmente emocionado, de hecho casi no conocía la música del grupo salvo los singles, pero acudió a la audición. Empezaron a improvisar y todos notaron al instante que la cosa funcionaba, incluido el reticente Bolin, que luego admitiría que no sabía que estos tipos fueran tan buenos. Se le propuso ipso facto unirse al grupo y, para que no tuviera problemas con sus planes en solitario, se acordó que podría grabar en paralelo sus discos como solista - eso difícilmente podría parecer problemático en Deep Purple, Jon Lord, había pasado de ser el principal miembro del grupo a aceptar sabiamente colocarse a un segundo plano y relegar sus inquietudes musicales (que tiraban más hacia el rock sinfónico y la música clásica que hacia el hard-rock) en discos en solitario que sacaba en paralelo a su frenética actividad con Deep Purple.

Por cierto, hace años se sacó un álbum que incluía algunas de las jams que hizo la banda en esa época llamado Days May Come que tiene una pinta tremenda pero aún no ha llegado a mis manos...


Venga y pruebe a la banda


El único álbum que grabaría este MK IV sería Come Taste the Band (1975). Resulta curioso que, habiéndose marchado Blackmore, el más reticente a ese enfoque tan funk y soul de su anterior obra, la banda no decidiera explorar más libremente ese camino. Al contrario, Lord cumplió su promesa y Come Taste the Band vuelve al sonido rock con toques funk de Burn (1974). Algo denostado históricamente, escuchado hoy día creo que se defiende solo: no hay ni un solo tema que flojee, la guitarra de Bolin se integra perfectamente en la banda y de hecho es un álbum que fluye muy bien. Es de destacar que, lejos de ser un invitado, Bolin coescribe la mayoría de temas aportando su identidad a la banda ("Lady Luck", una de las más pegadizas, de hecho la trajo Bolin pensando que pegaría bien en el disco).

Temas como "Gettin' Tighter", "I Need Love" o "Dealer" (con un puente precioso cantado por Hughes) son la continuación lógica de ese hard-rock con toques funk que hacían antes, aunque con un toque algo menos duro por la ausencia de Blackmore. "This Time Around/Owed to G" empieza con una parte muy calmada que surgió de una improvisación de Lord a la que Hughes le añadió letra, que luego se une con un tema más fusión de Bolin. Y la mejor del disco a mi gusto es la última, "You Keep on Movin'", que viene de los tiempos de Burn. La habían compuesto Hughes y Coverdale, pero cuando se la enseñaron a papá Blackmore éste les dijo que no le gustaba. Una vez el ogro Blackmore se largó, a la pareja les faltó tiempo para colarla en su primer disco sin él, y no es para menos.

En su momento el disco vendió bien (aunque es cierto que el nombre "Deep Purple" ya te garantizaba unas ventas más que respetables) y fue más o menos bien acogido, pero en general se quedó con la fama de ser uno de sus obras más flojas. A día de hoy ha envejecido muy bien y tiene suficiente personalidad como para poder colarlo en nuestro top del grupo sin parecer excéntricos.

Tour de pesadilla y fin del MK IV


Donde empezaron a complicarse seriamente las cosas fue en el tour de promoción del disco. De entrada, Glenn Hughes llevaba un ritmo de vida tan errático que se había vuelto incontrolable. De hecho en el primer tema del disco, "Comin' Home" tuvo que tocar Bolin las partes de bajo al estar Hughes ilocalizable. Antes de iniciar el tour la banda le puso un ultimátum: o frenaba sus excesos o le echarían del grupo. Hughes prometió controlarse, pero olvidó cumplir lo pactado tan pronto empezó la gira.

Bolin era otra bomba de relojería. De entrada al empezar los ensayos se sintió muy frustrado cuando le pidieron que tocara los temas viejos de Deep Purple igual que hacía Blackmore, negándole la posibilidad de interpretarlos a su forma. Eso a un músico inquieto y fan de las jams como Bolin le resultó frustrante, pero acabó aceptando. No obstante lo peor es que sus problemas con las drogas eran similares a los del bajista, de modo que enseguida se vio que en la gira había dos facciones: Hughes y Bolin absolutamente pasados de vueltas e impredecibles, y el resto intentando mantener el control de la situación. No era un panorama muy agradable.

Aparentemente las primeras fechas del tour en Oceanía, donde Bolin era muy popular, fueron las mejores, manteniendo alto el listón de Deep Purple como banda imbatible en directo. El setlist apostaba muy claramente por el nuevo disco, dejando del MK III sólo los dos temas homónimos de sus respectivos discos y con tres temas de la era MK II sacados de Machine Head: "Smoke on the Water", "Lazy" (el vehículo de lucimiento para Lord y Paice) y "Highway Star". También solían hacer algún tema del disco en solitario de Bolin.


Por desgracia el breve paso por Indonesia fue una experiencia terrible. En Yakarta la llegada de Deep Purple fue recibida con una euforia desorbitada, hasta el punto de que las calles se colapsaron. Para frenar la multitud se puso a disposición del grupo... el ejército. Una vez ahí se les hizo saber que tendrían que tocar dos fechas en vez de una, y que no sería para 20.000 personas como estaba estipulado, sino unas 90.000. Malas vibraciones. Durante el concierto, la banda se temía lo peor: la multitud estaba apelotonada como podía y había en el foso docenas de miembros del ejército armados y con perros, pero aquella noche no sucedió nada sobre el escenario.

El drama se produjo en el hotel después del concierto, cuando dos miembros del personal de seguridad tuvieron una pelea en la habitación de Hughes y uno de éstos se fue. A la mañana siguiente vino la policía a detener a Glenn Hughes y a los otros dos miembros del personal que habían estado en la habitación: el guardaespaldas que había dejado la habitación había muerto cayendo por el hueco del ascensor y se acusaba a los otros tres de asesinato. Los tres fueron enviados a la cárcel e interrogados. Cuando se hizo la hora del segundo concierto, dejaron salir a Hughes bajo escolta para que actuara. Durante ese show sí hubo incidentes entre el público y el ejército (miembros de la banda dicen que se oía a gente gritando porque les atacaban los perros y los soldados), de modo que la banda hizo un set más corto de lo normal para escapar de ahí.

De vuelta a la comisaría las prostitutas que habían estado en la habitación del bajista aparecieron repentinamente para declarar en favor de los detenidos y se les soltó. La banda escapó como pudo del país sin ver ni un céntimo de las ganancias del concierto. Hughes y el resto están convencidos de que lo que sucedió no fue un accidente: el guardaespaldas que perdió la vida no estaba ebrio cuando salió del cuarto y la forma como se sucedieron los hechos da a pensar que estaba planificado expresamente para tenderles una trampa y evitar pagarles.



Traumatizados por todo lo sucedido, llegan a Japón donde les esperaban más problemas. Tommy Bolin, que no encontró heroína de calidad en Yakarta, se había inyectado una dosis que le había regalado una prostituta y el material estaba en tan mal estado que casi tuvo una sobredosis. Cuando se recuperó tenía el brazo paralizado, lo cual suele ser un inconveniente cuando eres un guitarrista. Se hizo lo que pudo para reanimárselo utilizando masajistas y aunque recuperó algo de movilidad para los conciertos, apenas podía tocar gran cosa.

¿Quieren saber lo mejor? Precisamente eso sucedió en los conciertos que iban a grabarse en vídeo y audio de la gira. En consecuencia durante mucho tiempo el único testimonio que tenemos del MK IV en vivo es el mediocre Last Concert in Japan (1977), el concierto en que Tommy Bolin casi no podía tocar la guitarra. En mi opinión éste es uno de los factores que han contribuido a que el MK IV estuviera denostado tanto tiempo. Uno escucha el desastre de solo de guitarra de "Highway Star" y se pregunta cómo pudieron editar eso (supongo que a la discográfica le daba igual la calidad y que el poner la palabra "Japan" en el título sería un aliciente para los fans).

He aquí una pequeña muestra, fíjense como el show se inicia con "Burn" pero con la particularidad de que el riff inicial lo toca Lord a los teclados y no Bolin. De hecho, es Lord quien salva mínimamente el show, y por sacar algo bueno de este artefacto diremos que nos confirma lo enorme músico que era el teclista y cómo podría haber sobresalido más si hubiera querido, pero en su lugar prefirió mantenerse en un modesto segundo plano... salvo cuando el guitarrista no podía tocar.



Después de estos dos incidentes, la gira americana fue sumamente irregular. Se combinaban shows excelentes con otros muy flojos (ya fuera porque esa noche Bolin y/o Hughes estuvieran muy pasados o porque sencillamente no funcionaba la cosa). Teniendo en cuenta que la gran baza de Deep Purple fueron siempre sus históricos conciertos, Lord y Paice comenzaron a sentirse decepcionados, ya que no podían aceptar dar shows que bajaran del sobresaliente. El setlist del tour fue cambiando, rotando prácticamente todos los temas del Come Taste the Band, lo cual lejos de ser una buena señal, en un grupo de setlists fijos como Purple era un síntoma de inseguridad (igual que les pasaría a Queen en su primera crisis musical).

Si esto fuera poco, las declaraciones de la banda a la prensa no eran muy halagüeñas por entonces. Hughes afirmaba que a él lo que le gustaba era la música negra, no el hard-rock al que se estaba dedicando, y Coverdale ya anunciaba que haría un disco en solitario donde podría ser él mismo y no verse obligado a hacer el papel de cantante de Deep Purple. Bolin, cuyo debut en solitario había sido un gran éxito de ventas, seguramente se preguntaba cuándo podría dedicarse de nuevo a su música.



Por suerte, con el tiempo se editaría un directo de esa parte de la gira que por fin haría justicia a las noches buenas del quinteto: On the Wings of a Russian Foxbat, un documento imprescindible para fans del grupo que demuestra que, en otras circunstancias, podrían haberse mantenido como una formación imbatible. No fue así, cuando llegaron a Reino Unido la desidia se había apoderado del grupo y después de un concierto vergonzosamente flojísimo en Liverpool - el último planeado de la gira - Coverdale dijo furioso al acabar que lo dejaba, una decisión que en realidad ya debían haber tomado Lord y Paice tiempo atrás una vez que hubieran cumplido todos sus compromisos. En ese aspecto fue una ruptura fácil: nadie quería seguir adelante.

Tras la separación, Paice y Lord montaron un grupo, Paice Ashton Lord, que solo duró un disco (que por cierto tengo mucha curiosidad por escuchar). Bolin pudo centrarse en su carrera en solitario grabando un exitoso segundo álbum, pero sus excesos le cobraron factura: murió de sobredosis en mitad de un tour al año siguiente. Hughes editó un disco en solitario y ha sobrevivido hasta nuestros días de milagro con una trayectoria algo errática teniendo en cuenta su talento. Coverdale como sabemos fue el que salió mejor parado. Quizá no sea tan talentoso como Hughes pero supo encauzar bien su talento con Whitesnake, donde por cierto llegó a reclutar a sus ex-compañeros Paice y Lord en alguna formación.

Diez años después, la formación del MK II volvió a reunirse con el celebrado Perfect Strangers (1985). La continuidad que tuvo esta nueva versión del grupo a lo largo de los años contribuyó a hacer caer en el olvido ese último episodio de los Deep Purple clásicos (eso sumado a que Gillan ha sido, salvo una espantada, un miembro estable desde entonces y el cantante no quiere ni oír hablar de esos Purple "que imitaban a Stevie Wonder"). Una pena que esta última formación que hizo música tan buena y, sobre todo, llegara a adquirir personalidad propia, se quedara en un curioso episodio suelto. La historia del rock tiene docenas de momentos semiocultos por descubrir, como afortunadamente se ha ido haciendo en estos años con el MK IV.

domingo, 12 de junio de 2016

Cuando Alice Cooper dejó Alice Cooper para debutar como Alice Cooper

Estos días he acabado de leer el imprescindible libro de Sergio Martos Por un Billón de Dólares dedicado a la Alice Cooper Band. Gran parte del interés está, no solo en que se basa en declaraciones de todos los implicados, sino en que reivindica a la que es una de las mejores formaciones de la historia del rock: Alice Cooper, Michael Bruce, Glen Buxton, Neal Smith y Dennis Dunaway.



De hecho, he de hacer una confesión. Aunque me gusta Alice Cooper y es un artista que me parece muy creativo y talentoso, lo que realmente me encanta es la Alice Cooper Band. La carrera de Alice en solitario es muy interesante y tengo ganas de explorar muchos de los discos que me faltan, pero en base a lo que conozco no hay punto de comparación desde mi punto de vista. Por ello es de celebrar que un libro por fin les haya hecho justicia.

Mi relación con Alice empezó de forma muy curiosa. Inicialmente me pensaba, como la mayoría de jóvenes de mi generación, que era un músico de heavy metal, hasta que descubrí temazos como "I'm Eighteen" o "School's Out" que me hicieron asociarlo al rock de los 70. Recuerdo también un programa de la BBC en que se hablaba sobre cómo fue un pionero en el glam-rock, un género que me era más cercano que el heavy. Pero no me puse en serio con él hasta que me enteré de que venía de gira a mi ciudad. Y cosa extraña, creo que compré la entrada sin conocer más que unos temas sueltos, un poco a ciegas y confiando que valdría la pena (así fue).

Empecé entonces a escuchar sus discos más míticos: Love it to Death (1971) y Billion Dollar Babies (1973) me enamoraron al instante, Killer (1971) y School's Out (1972) tres cuartos de lo mismo... pero, cosa extraña, su primera obra en solitario, el mitiquísimo Welcome to my Nightmare (1975) me decepcionó profundamente. ¿Cómo podía ser si se trataba de todo un clásico? Enseguida entendí la clave: lo que me encantaba de los otros discos era en gran parte el sonido que tenía esa banda, un grupo en el que absolutamente los cinco miembros aportaban algo esencial. De hecho investigando un poco descubrí que en aquellos años Alice ni siquiera era el líder del grupo. ¿Qué había pasado? ¿En qué momento Alice rompió con la que parecía ser una formación imbatible? Éste es uno de los aspectos más interesantes del libro de Martos.



De entrada el primer aspecto confuso era el nombre del grupo. Bautizar a una banda de rock medio experimental con el nombre de Alice Cooper era bastante extraño y llevaba a confusión (algunos iban a los conciertos esperando encontrarse a una cantautora folk). Pero que luego además el cantante decidiera adquirir también el nombre artístico de Alice Cooper ya era una locura. "Hola, soy Alice Cooper, el cantante de Alice Cooper (el grupo)". Por entonces no lo sabían, pero esta detalle acabaría repercutiendo muy negativamente hacia sus compañeros.

El caso es que cuando a principios de los 70 el grupo empezó a adquirir un enorme nivel de popularidad, inevitablemente el gran público se quedaba con el cantante. No solo por ser el llamativo frontman al que decapitaban y ahorcaban, sino porque realmente él era Alice Cooper, ¿no? De hecho, creo que esta viñeta referente a otro grupo resume la idea a la perfección:

Lo que sucede es que Michael Bruce, Glenn Buxton, Dennis Dunaway y Neal Smith no eran meros comparsas, y era inevitable que empezara a surgir algo de tensión en el seno del grupo, y más cuando llevaban un ritmo de trabajo inhumano. ¿Consecuencia? Tras Muscle of Love (1973) la Alice Cooper Band clásica dejó de existir.

Yo siempre había creído que se separaron por haber acabado mal entre ellos, pero la biografía de Martos explica lo que sucedió en realidad. Tras ese disco la banda decidió por fin darse un merecido descanso, pero Michael Bruce, uno de los compositores más talentosos de todos, quiso hacer un álbum en solitario donde presentar temas que no tenían cabida en el seno de Alice Cooper. El disco, llamado In My Own Way (1974), estaría destinado a caer en el olvido pese a su impagable portada:


Obviamente, si Michael Bruce iba a debutar en solitario, Alice no iba a ser menos. Pero hubo algo que Bruce subestimó por completo y fue fatal para el futuro de la banda: no solo Alice era la cabeza visible del grupo muy por encima del resto (hacía numerosas apariciones sin ellos como invitado en programas y espectáculos) sino que tal y como comenté antes, por una extraña jugada, el nombre de la banda (Alice Cooper) era el mismo que se había adjudicado a sí mismo el cantante (de hecho por entonces legalmente era su nombre real). De modo que cuando el gran público viera un disco en que en la cubierta pusiera "Alice Cooper", no tenía forma de saber que eso en realidad era un álbum en solitario del cantante de la banda, que ése era Alice Cooper como cantante, no como grupo. ¿Consecuencia? Después de las ventas millonarias de sus anteriores obras, el debut de Alice jugaba con la ventaja de que se vería como el siguiente disco del combo. En cambio, los discos de Michael Bruce y Neal Smith no tenían nada a su favor, y más al no ser tampoco cabezas visibles de la banda.

Lo que sucedió es fácil de imaginar. Alice tuvo un éxito inmenso con Welcome to my Nightmare, y cuando sus compañeros le llamaron para volver a trabajar juntos en su nuevo proyecto, éste se desentendió. Era más cómodo ser él el único líder, le acompañaban músicos tan talentosos como Dick Wagner y Steve Hunter y, sobre todo, tenía consigo al productor Bob Ezrin, uno de los hombres clave tras el sonido de Alice Cooper. Sencillamente no les necesitaba. Tras la exitosa gira de su debut en solitario, la Alice Cooper Band oficialmente dejó de existir.



El disco que Dennis Dunaway, Michael Bruce y Neal Smith estaban preparando para grabar con Alice, Battle Axe (1977) al final lo sacaron ellos con la forma de una banda apodada Billion Dollar Babies. Descubrí este disco en mi época de mayor fanatismo hacia Alice. Yo me pensaba que lo habían grabado tras la ruptura con Alice, pero el hecho de que haya tantos años de diferencia entre éste y el anterior Muscle of Love (1973) me debió haber hecho sospechar que no tardarían tanto en grabar un nuevo álbum tras la ruptura. De hecho quizá uno de los fallos de los tres músicos fue tardar tanto en aparecer, dando tiempo Alice a sacar... ¡3 álbums! para cuando ellos hicieron su aportación. Entiendo que entre medio estaban los intentos en solitario de Michael y Neal, así como el esperarse a que Alice acabara su gira de Welcome to my Nightmare para que se les uniera; pero lo cierto es que en un contexto tan bullicioso como los 70 esos cuatro años de diferencia desde su mayor éxito de ventas hasta Battle Axe no debieron ayudar (en el libro de Martos explican que también estuvieron gafados porque las primeras ediciones del disco se oían mal y tuvieron que devolverse y volver a prensarse).

Años después, Alice justificaría la separación diciendo que él quería seguir tirando por el camino de la teatralidad mientras que sus compañeros preferían volver a un estilo más básico. El hecho de que Muscle of Love (1973) hubiera sido una obra mucho menos teatral que las anteriores, con un sonido más rockero (de hecho ni siquiera estaba Bob Ezrin como productor, con el que Michael Bruce tenía muchos roces), confirma esa idea. O mejor dicho, lo hacía, porque en el libro de Martos tanto Michael como Dennis o Neal son contundentes al respecto: esa declaración de Alice es absolutamente falsa. La prueba es que en su gira como Billion Dollar Babies se dejaron un dineral en montar un escenario en que unos androides enormes se peleaban mientras ellos tocaban la música. Difícilmente alguien a quien no le guste la teatrealidad montaría algo así. Por desgracia la gira fue un fracaso y solo dieron unos pocos conciertos. Mientras tanto, Alice seguía facturando nuevos éxitos.



La última duda: ¿no podían sus ex-compañeros demandar a Alice por haberse apropiado como quien no quiere la cosa del nombre de Alice Cooper (el grupo)? No estoy muy seguro, pero en todo caso nunca lo sabremos porque jamás se plantearon hacer nada semejante e incluso en 1975 se lo cedieron legalmente. De hecho, Alice se separó de los demás en términos amistosos. Tanto Michael, como Neal y Dennis coinciden en que prefieren dar por perdido el dinero que podrían haber sacado antes que litigar contra su amigo. Desde luego, aunque es una pena que una formación tan perfecta se acabara perdiendo, al menos es de agradecer que no acabaran mal entre ellos.

jueves, 23 de octubre de 2014

Los Rolling Stones buscan un nuevo guitarrista

1974. Los Rolling Stones habían conseguido sobrevivir al cambio de década como una de las bandas más importantes del mundo, pero ese año sucedió un hecho único en su historia hasta entonces: la deserción de un miembro de la banda, en concreto el más nuevo de todos, el guitarrista Mick Taylor.

Taylor llevaba solo 5 años en el seno de la banda, pero su entrada fue decisiva en su época cumbre. Tenía una formación blues de primera categoría de mano de la banda de John Mayall en la que estuvo un tiempo, y musicalmente era el más virtuoso de todos. No obstante, no logró integrarse totalmente en el circo que eran los Rolling Stones por entonces y se marchó por varios motivos, a saber: creía que con los Stones no podría explotar todo su potencial como músico (eso era cierto, ser un Stone implicaba someterse al estilo y condiciones impuestos por Mick Jagger y Keith Richards), le molestaba que no se le acreditara como co-autor de algunos temas (se quejó de que él había contribuido decisivamente a canciones como "Sway" o "Time Waits for No One", eso sin mencionar que en algunos temas del Sticky Fingers hizo todas las partes de guitarra al no estar Keith Richards presente), no se entendía muy bien con el susodicho Richards en aquellos años y, por último, estaba empezando a engancharse a las drogas y pensó que le convendría alejarse del entorno Stone, caracterizado por un consumo exacerbado de estupefacientes (paradójicamente hoy día tiene peor aspecto que el resto de sus compañeros... bueno, salvo Keith).


El caso es que los Stones perdían a un guitarrista magnífico y necesitaban un sustituto. No podía ser uno cualquiera, puesto que todo el mundo miraría atentamente la elección que llevarían a cabo, así que empezó el proceso de buscar candidatos. De modo que la banda se asentó en unos estudios de Munich y convocó a varios guitarristas. Con cada uno de ellos fueron grabando canciones para ver qué tal sonaba la cosa y al final algunos de estos temas acabarían apareciendo en el irregular Black and Blue (1976). La lista de gente que pasó por ahí incluye a Jeff Beck, Rory Gallagher, Eric Clapton, Peter Frampton, Steve Marriott, Wayne Perkins, Harvey Mandel, Shuggie Otis y, claro está, Ron Wood. No está mal, ¿verdad?

La elección más clara y obvia era sin lugar a dudas Ron Wood. Nosotros lo sabemos, ellos lo sabían y, probablemente, el propio Wood también lo sabía. Así que en realidad toda esta historia podría haberse solucionado con una llamada al interesado y ya está, pero por entonces aún era un miembro de los Faces, y eso complicaba las cosas.


Pasando a analizar la lista de candidatos hay que hacer algunas puntualizaciones. La primera es que tanto Rory Gallagher como Jeff Beck posteriormente afirmaron que cuando tocaron con los Stones no sabían que se les estaba poniendo a prueba, pensaba que era simplemente una jam informal, y que de haberles hecho ellos la propuesta de unirse al grupo se habrían negado. Desconozco si realmente Jagger y Richards les estaban poniendo a prueba o si se planteaban de verdad incluirlos, pero me cuesta creer el segundo caso porque resulta obvio a todas luces que ninguno de los dos encajaba en el puesto.

Rory era un músico que se había labrado una sólida carrera por su cuenta, que demostró (y seguiría demostrando) un nulo interés por hacer lo necesario para ser una gran estrella y que se mantuvo siempre fiel a su papel de bluesman errante con su guitarra a cuestas. ¿Qué pintaba en el circo de los Stones?
Más de lo mismo con Jeff Beck. Es conocido que era un músico muy exigente con un carácter algo difícil. Jamás habría encajado en un papel secundario a la sombra de Jagger y Richards. Además en esos años estaba explorando su faceta jazz-rock con Blow by Blow (1975). De todos modos parece que existen grabaciones de su colaboración juntos, en este enlace se dan detalles muy interesantes.


La segunda puntualización es que he leído la versión sobre esta historia explicada por Ron Wood en su divertida autobiografía Memorias de un Stone pero me inclino a tomar con pinzas su relato. No es que quiera desconfiar del bueno de Ronnie, pero ya en un capítulo anterior le pillé al menos una anécdota que es a todas luces falsa - afirma que su manager Peter Grant le propuso ser el guitarrista de una banda que acababan de formar a la que le faltaba un guitarra y que acabó siendo Led Zeppelin... lo cual es sencillamente imposible, porque Led Zeppelin lo fundó de hecho el guitarrista Jimmy Page, quien fue reclutando al resto de músicos - y además su versión tiene algunos puntos que no me encajan para nada.

Según él el principal candidato que destacó el grupo fue el líder de Humble Pie, Steve Marriott, pero se le rechazó por ser más un guitarra rítmico, y ellos buscaban alguien que fuera rítmico y solista. No sé si es cierto pero en todo caso creo que habría sido una buena elección salvo que en los Stones no podría desarrollar su vena de líder.
Una vez dicho eso, según Ronnie, los finalistas fueron él Jeff Beck y Eric Clapton... lo siento ¡pero no me lo creo! Beck ya hemos visto que desmintió él mismo que nadie le dijera que le estaban poniendo a prueba y no encajaba nada en ese papel secundario en los Stones. Y en cuanto a Clapton... ¿realmente uno de los guitarristas más famosos del mundo iba a someterse a ser un Stone? No he leído de hecho nada al respecto en la autobiografía de Clapton ni en otra biografía suya más allá de que tocó con los Stones en esa época en que buscaban guitarristas, así que me inclino a ponerlo también en cuarentena.

Pasemos al resto de candidatos. Peter Frampton no me lo imagino como Stone pero no creo que fuera nada descartable en aquel momento, de todos modos en el Black and Blue no hay nada de sus contribuciones. Sí que han resistido las del resto en el resultado final. Sobre Wayne Perkins no tengo mucho que decir porque no le conozco, tengo entendido que era un prestigioso músico de sesión que colaboró con grandes músicos. En lo que respecta a Harvey Mandel, es un excelente guitarrista pero habría sido muy claramente un "Mick Taylor 2". Al igual que Taylor era un músico virtuoso muy versado en el blues (alcanzó la fama con Canned Heat) y al igual que esté había colaborado con John Mayall. Sin duda habría hecho un gran papel, pero quizá no encajaría como Stone. Es de lamentar que su única contribución en el disco fuera un tema funk que tampoco es santo de mi devoción:


Nos queda pues el que era sin duda el candidato perfecto, Ronnie Wood, por varios motivos:
- No era un músico tan inquieto como otros de los candidatos, que podrían sentirse incómodos pasando a ser un miembro más de la banda de Jagger y Richards.
- Su estilo musical encajaba perfectamente con el de los Stones, de hecho los Faces para mí se mueven en exactamente los mismos parámetros.
- Ya había colaborado con ellos previamente. De hecho el tema "It's Only Rock 'N' Roll" se grabó en el estudio de grabación de su casa con varios miembros de la banda y teóricamente ayudó a coescribirla, pero Jagger le pidió que se la dejara a ellos a cambio de cederle el tema "I Can Feel The Fire", que Wood usó en su debut en solitario (si se fijan, se pueden oír con toda claridad los coros de Jagger).
- No menos importante (al contrario, un factor decisivo reconocido por el propio Wood): se llevaba muy bien con Keith Richards, de hecho se hicieron inseparables.
- Esto no sé hasta que punto era importante pero Wood lo remarca en su biografía: preferían que fuera un músico inglés y que se entendiera con su sentido del humor De ser cierto, eso jugaba en contra de Perkins y Mandel y, de nuevo, a favor de Wood.

Et voilà, ya tenemos al nuevo Stone. No obstante, ojo al dato, Wood era un Rolling Stone pero a nivel legal y quizá económico no pasó a ser uno más de ellos hasta los 90, cuando Bill Wyman dejó la banda. Hasta entonces salía en todas las fotos promocionales y se le consideraba un miembro de facto, pero más a nivel musical. Quizá después del feo que les hizo Mick Taylor, Jagger no quería dejar entrar a nadie más al grupo hasta estar 100% seguro de que se quedaría (es conocido que a los Stones les sentó muy mal la marcha de Taylor casi sin dar explicaciones, aunque hoy día parece que le han perdonado, ya que lo llevan de músico invitado en su gira).


A partir de aquí yo tengo dos versiones de la historia.
La primera, que describe Wood en su biografía, es que en 1975 tenía dos tours en EEUU pactados con los Faces pero le daba tiempo a girar en medio con los Stones. Así que se unió a ellos en esa esperadísima gira que se anunció por todo lo alto y cuando volvió para el último tour de los Faces, el resto estaban resentidos con él porque sospechaban que iban a dejarlos. Finalmente Rod anunció que dejaba la banda tras esa gira llena de tensión porque su guitarrista estaba más pendiente de los Stones y Ronnie quedó libre.

La segunda, que yo tiendo a creerme más, dice que Wood quería unirse a los Stones pero no podía por estar contractualmente ligado a los Faces. No se le puede culpar de que quisiera dejar su banda: por entonces Rod Stewart se había hecho más popular en solitario que con los Faces y ya estaba más por su carrera que por la de la banda en la que ejercía de cantante. Además discográficamente estaban muy parados (su último disco es del 1973), quizá porque Stewart reservaba sus fuerzas para sus propios álbums. Según esa versión, si la banda no escogió en una primera instancia a Wood aún siendo la opción más obvia fue por este motivo: Jagger no quería esperar a que el guitarrista se desligara de los Faces ni tener que aplazar más tiempo su esperado tour de regreso. Finalmente se hizo lo que ya conocemos: un tour por Estados Unidos con los Stones y luego una última gira de compromiso con los Faces tras la cual rompieron.


Dicho tour de los Stones merecería un post aparte. Se anunció por todo lo alto y Charlie Watts lo recuerda como la gira a lo Led Zeppelin porque hacían conciertos maratonianos. Sólo en su gira de retorno en 1990 volverían a hacer setlists tan largos (y en este último caso se puede entender porque era su gran regreso y tendrían ganas de tocar muchos temas). Les dejo un setlist típico de por entonces:

"Honky Tonk Women"
"All Down the Line"
"If You Can't Rock Me"/"Get off of My Cloud"
"Star Star"
"Gimme Shelter"
"Ain't Too Proud to Beg"
"You Gotta Move"
"You Can't Always Get What You Want"
"Happy"
"Tumbling Dice"
"It's Only Rock'n Roll (But I Like It)"
"Doo Doo Doo Doo Doo (Heartbreaker)"
"Fingerprint File"
"Angie"
"Wild Horses"
"That's Life" (sung by Billy Preston)
"Outa-Space" (led by Billy Preston)
"Brown Sugar"
"Midnight Rambler"
"Rip This Joint"
"Street Fighting Man"
"Jumpin' Jack Flash"

Y eso sin contar temas que fueron cayendo ocasionalmente como "Rocks Off" o "Sympathy for the Devil". Como ven por entonces se trajeron a Billy Preston a los teclados e incluso le dejaban tener un momento de protagonismo cantando dos temas.
No había disco nuevo que presentar porque aún no había salido a la venta el Black and Blue y ya hacía un año de su último álbum con Mick Taylor, así que fue una entrada triunfal de Ron Wood en el universo Stone.

A día de hoy se hace impensable imaginar a los Stones con otro que no fuera el bueno de Ron, pero a veces incluso la opción más obvia no es aquella a la que se recurre por primera vez.


domingo, 2 de febrero de 2014

John Fogerty, su carrera en solitario y sus derechos de autor


John Fogerty es en mi opinión uno de los grandes casos de la historia del rock de carrera en solitario que no ha estado a la altura de las expectativas. Sus choques con la industria discográfica sumados seguramente a motivos personales que desconozco han hecho que su discografía en solitario no tenga la brillantez que uno esperaría del líder de un grupo como la Creedence Clearwater Revival. Es cierto que sus compañeros de CCR eran grandes músicos, pero él era el líder absoluto y compositor de decenas de temazos que se sacó de la manga uno tras otro en 3 años. A principios de los 70 la separación de la Creedence me habría apenado pero no me parecería dramática pensando que nos quedaba por delante la brillante carrera de Fogerty.

Uno de los aspectos que hizo que su carrera en solitario fuera tan extraña es el hecho de que en directo se negó a tocar temas de la Creedence hasta bien entrados los 90, una decisión ciertamente extraña.

Hay varios motivos para ello, uno es que Fogerty buscaba obviamente romper con el pasado y apostar por su futuro en solitario, pero otro eran los malos recuerdos que le daban esos temas. Para poder escapar del contrato discográfico que tenía con Fantasy, Fogerty tuvo que hacer algo extremadamente doloroso: renunciar a los derechos de autor de sus temas y cederlos al jefazo de Fantasy, sólo de esta forma accedió a liberarlo. Durante décadas, Fogerty no cobró los derechos de autor que le pertocaban por culpa de ello, y fue un tema que obviamente le quemó bastante y que tuvo consecuencias bizarras como ser denunciado porque un tema suyo en solitario plagiara uno suyo de la Creedence.

Solo en un par de ocasiones Fogerty rompió con su idea de no tocar temas de la Creedence. Una de ellas fue en un concierto que dio a finales de los 80 para veteranos de guerra, la otra cuando la Creedence entró en el Rock N Roll Hall of Fame (haciendo el feo, eso sí, de no interpretarlos con sus compañeros, ya que estaba enfadado con ellos por temas legales).

Pero la revelación le llegó en los 90 visitando el Mississippi y la tumba del legendario bluesman Robert Johnson. En ese contexto le vino una idea a la cabeza: ¿a día de hoy quién se estaba llevando las ganancias por derechos de autor de ese bluesman fallecido más de 50 años atrás? Esa reflexión le llevó a darse cuenta de que eso no importaba, que la clave es que esos temas pertenecían en espíritu a su autor al margen de quien tuviera los derechos. Por tanto, esas canciones de la Creedence aunque no fueran suyas legalmente, sí que lo eran a nivel personal, eran SU obra. Quizá es una obviedad, pero Fogerty lo vio claro entonces.

A partir de aquí en sus conciertos incluyó siempre un porcentaje altísimo de temas de la Creedence para regocijo de sus fans, alternados por supuesto con canciones de su carrera en solitario. El círculo se cerró cuando en los 2000 pudo recuperar los derechos de autor de sus temas de la Creedence. A raíz de eso, se han reeditado todos sus discos con Bonus Tracks y presentaciones curradas como Dios manda. Si alguien está en contra de las reediciones sacacuartos supongo que aún así entenderá que en este caso, está más que justificado, ya que Fogerty está recuperando lo que le pertocaba y le habían negado durante 30 años.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Bizarrada del día: Rick Wakeman - Piano Vibrations (1971)


Me encanta sumergirme en Internet leyendo cosas sobre músicos que me gustan y perderme entre datos irrelevantes y hechos surrealistas. De vez en cuando uno se encuentra curiosidades bizarrísimas que merece la pena compartir como es el caso de este álbum de Rick Wakeman, el prestigioso teclista que deslumbraría al mundo con sus discos en solitario de rock progresivo y su participación en Yes.

Ojo al dato: cuando era un músico poco conocido y hacía trabajos de músico de sesión (entre otros discos de la época podéis encontrarle en el Hunky Dory de Bowie) le llamaron un día para que tocara el piano para unas canciones que más adelante grabaría un cantante desconocido. Wakeman vino, grabó la parte de piano y se fue. Poco después empezó a tener éxito con la banda Strawbs y un día se encontró con que la discográfica había cogido sus interpretaciones de piano de aquella sesión y las había sacado a la venta, obviamente sin consentimiento de Wakeman, a quien le dieron 9 libras por su trabajo.

Vamos, un ejemplo de lo carroñeras que son las discográficas, porque literalmente es un disco sin sentido, son versiones de otros músicos, obviamente muy bien interpretadas al piano pero que se nota que están incompletas y que de todos modos no aportan absolutamente nada. Aquí tenéis dos temazos como "Take Me to the Pilot" de Elton John y "Delta Lady" de Leon Russell:



Curioso pero cierto, cuántos discos así habrá ocultos en las discografías de grandes músicos....