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sábado, 8 de mayo de 2021

Supertramp - Paris (1980)

 

La interminable y extenuante gira de Breakfast in America (1979) - la mayor que harían jamás - dejó al grupo tan agotado que cuando terminó decidieron darse unas merecidas y largas vacaciones, no en vano esa formación lleva en funcionamiento sin parar desde el 74, y todos ellos llevaban en activo en diferentes proyectos musicales desde mucho antes. De hecho a efectos prácticos ya se vería que el éxito tan desorbitado de su último disco y el agotamiento de la gira acabaría matando esta formación clásica del grupo... pero antes de que eso sucediera pensaron que sería una buena idea editar un doble directo.

Había dos buenas razones para ello. En primer lugar, la discográfica, viendo que Supertramp era ahora una máquina de generar millones, les presionaba para que hicieran otro álbum, y un directo les serviría para ganar tiempo mientras descansaba. En segundo lugar, mucha gente había conocido al grupo por su último disco, y pensaron que este directo podría servir a modo de Greatest Hits para mostrarles el resto de repertorio de sus álbums anteriores. Yo añado una tercera razón de mi cosecha: toda gran banda de los 70 que se precie tiene su mítico doble disco en directo, y Supertramp no iban a ser menos.

Si Supertramp son de por si una banda que hoy día no goza de mucho prestigio (lo cual nos ha permitido poder adquirir sus vinilos clásicos tirados de precio), Paris (1980) es un álbum aún más denostado. Supongo que el motivo es que las versiones se parecen mucho a las de estudio y eso le quita el aliciente de su compra y hace levantar sospechas de que sea un disco totalmente modificado a posteriori. Sobre este particular puedo afirmar que no es cierto, según he leído no retocaron casi nada, solo los coros finales de "Hide in your Shell" y algún detalle en alguna canción más, el resto es un reflejo fidedigno de cómo sonaban en vivo. Y es que Supertramp, para bien y para mal, clavaban las canciones como en los discos, algo que uno tendería a atribuirlo al carácter más bien perezoso y conservador de Rick pero que he leído que también es cosa de Roger, quien se ve que en sus conciertos en solitario prefiere tocar los temas siempre de la misma manera.

Eso hace que para mí Paris sea en cierto modo un misterio: ¿cómo puede gustarme tanto un disco que, yo mismo lo admito, apenas presenta variaciones respecto a sus versiones de estudio? Es por ello un álbum que creo que demuestra que la magia de un buen disco en vivo no está solo en cómo se cambian las canciones o en que se les dé más energía, sino en que logre transmitir la sensación de estar ahí escuchando al grupo. Porque las canciones las tocan igual que en estudio pero no suenan igual, y ahí es donde creo que está el meollo de la cuestión. 

Además Paris se beneficia de dos hechos: el repertorio de Supertramp en esa época era absolutamente impecable y la banda era famosa por utilizar uno de los mejores sistemas de sonido del momento. Si leéis crónicas de la época, algo en lo que coinciden muchos es en lo mucho que les impresionaba cómo sonaba la banda, y eso es no es un tema casual, ya que ellos invirtieron muchísimo dinero y esfuerzo en lograr ese resultado.

El concierto fue grabado tanto en audio como en vídeo pero hasta hace unos pocos años las imágenes del show estaban guardadas bajo recaudo por Rick Davies y su "encantadora" mujer/manager Sue, y por algún motivo que nadie entiende se negaban en rotundo a sacarlas a la luz. Hizo falta que Dougie Thomson, John A. Helliwell y Bob Seibenberg (bajista, saxofonista y batería respectivamente) montaran una sociedad con la que sacar a la luz material de Supertramp - como las ediciones deluxe de Crime of the Century (1974) o Breakfast in America (1979) - para que este material tan esperado por los fans viera la luz. Y para enredar más las cosas, aunque Roger Hodgson siempre dijo que si por él fuera lo habría sacado hace años pero que no tenía voz ni voto porque había dejado el grupo... ¡a efectos prácticos también se opuso a su lanzamiento! Parece ser que inicialmente Dougie, John y Bob colaboraron con él en la edición del DVD pero acabaron dejándole de lado porque se volvió insoportable con un montón de peticiones que no podían atender. Desconozco cuáles serían pero mi apuesta sería cosas como separar las canciones de Rick y las suyas (algo que ya sabemos todos los fans, por el amor de Dios, Roger, aunque los créditos digan Hodgson/Davies sabemos que la canción es de quien la canta) o poner un letrero con luces luminosas cada vez que saliera él en pantalla recordándonos que esas canciones las compuso él y las sigue tocando en sus maravillosas giras en solitario.

De modo que, en otra muestra de cómo Supertramp se ha convertido en un ente confuso y de tipo más empresarial que musical, la salida a la venta del esperadísimo DVD de Paris se dio en un contexto de peleas legales de Rick para impedir que el resto de músicos sacaran ese material, la web de Supertramp silenciando por completo su lanzamiento (ya que la controlan Rick/Sue) y Roger pidiendo desde la suya que no compráramos el DVD porque no tenía la suficiente calidad profesional (falso, la calidad de la grabación es espectacular). Para mí poner imágenes a este directo que llevaba tantos años oyendo fue un sueño hecho realidad (por ejemplo ver por fin en imágenes el final de "Fool's Overture" con todos los roadies disfrazados invadiendo el escenario del que tanto había oído hablar), y no exagero si digo que es uno de los DVDs musicales que más he disfrutado, de modo que mis eternos agradecimientos a Dougie, John y Bob.

Solo hay un aspecto que veo criticable e incomprensible de Paris, y son ciertas elecciones de setlist. Es obvio que no cabía todo el concierto en un vinilo doble y que había que descartar temas... pero aun así hay cosas que no entiendo. La más grave de todas: ¿cómo dejaron fueron la versión de "Another Man's Woman" cuando 1) es el momento cumbre de Rick en los conciertos con su solo de piano y 2) el único tema que cambia ostensiblemente respecto a su versión de estudio y por tanto ofrecía algo diferente? Tampoco entiendo que dejaran fuera "Child of Vision" con el magnífico solo de piano final, es un tema que está hecho para oír en directo, el clásico "tema oculto" en estudio para el gran público que muchos redescubren por su versión en vivo. No desdeño la selección de temas del disco, que me parece magnífica - y que demuestra que ellos consideraban el Crime su mejor disco, porque lo tocan prácticamente entero aun cuando es la gira de presentación del Breakfast - pero creo que con unos retoques podrían haber hecho un doble directo mejor. Y como me gusta mucho montarme estas historias - vean mis propuestas de directos dobles setenteros de Cream y King Crimson - les propongo aquí mi versión mejorada del Paris.

He intentado que sea un término medio entre mis preferencias (de entre los grandes hits dejo los que me gustan más) y entre lo que creo que sería mejor objetivamente (por ello mantengo la cara B "You Started Laughing" pese a que no es santo de mi devoción, porque al ser el tema más desconocido del disco objetivamente tiene su razón de ser). He dejado fuera algunos de sus grandes hits porque no hay sitio para todo y porque tampoco veo imprescindible que estén todos en un disco de estas características (de hecho ellos sin ir más lejos dejaron fuera la imprescindible "Give a Little Bit"), y he procurado que el disco fluya bien alternando temas de Rick-Roger y refleje todas las facetas del grupo. Lo he dividido en cuatro caras de vinilo, que si bien van algo justas de duración (la cara D dura más de 20 minutos) sirve para hacernos una idea. Obviamente la versión ideal es la que editaron en CD Dougie, John y Bob que incluye todo el concierto, pero mi fantasía es cómo sería el Paris en doble vinilo con una selección mejorada entre todos los temas que tocaron esa noche. Yo propongo esto:

Cara A:

School
Ain't Nobody But Me
The Logical Song
Bloody Well Right

Cara B:

Hide in your Shell
Goodbye Stranger
Give a Little Bit
Another Man's Woman

Cara C:

From Now On
Take the Long Way Home
You Started Laughing
Child of Vision

Cara D:

Rudy
Fool's Overture
Two of Us
Crime of the Century

Dicho esto, simplemente añadir que del vinilo original la secuencia final de "Fool's Overture/Two of Us en versión abreviada/Crime of the Century" es uno de mis momentos favoritos en un álbum en directo. Me encanta la forma como se pasa del clímax de la primera a esa versión breve tan hermosa a la guitarra acústica de "Two of Us" al espectacular final de "Crime of the Century", que siempre me pone los pelos de punta. Aquí el mérito es de Roger, que al parecer es quien se encargaba de ordenar los setlists. Se le podrán criticar muchas cosas a Supertramp (bueno, en realidad no) pero desde luego sabían muy bien cómo secuenciar un disco o un directo.



domingo, 5 de abril de 2020

Van der Graaf - Vital (1978)


Vital (1978) de Van der Graaf Generator ("Van der Graaf" a secas por entonces, pero ya llegaremos a eso) es uno de los discos en directo que más curiosidad me han despertado antes de escucharlos, ya que había leído opiniones radicalmente opuestas sobre él: desde que era algo terrible a que se trataba de una obra maestra. Otro aspecto que despertaba mi interés es el ser un álbum que ha sido alabado tanto por fans del prog como por aficionados más cercanos al punk (por ejemplo Ian Curtis de Joy Division). ¿Qué endiablado artefacto podría poner de acuerdo a aficionados de estilos tan distintos?

En mi caso mi opinión se queda en un término medio entre ambas valoraciones tan extremas aunque mucho más cerca de la positiva que de la negativa. De hecho me parece uno de los discos en vivo más interesantes que he oído de prog-rock entre otras cosas porque documenta a la perfección un momento muy concreto y efímero: no solo se separarían poco después de grabar el álbum sino que la formación que vemos aquí era un tanto peculiar, fruto de una época bastante inestable en el seno del grupo. Pero para entenderlo mejor habría que hacer un repaso a la historia de Van der Graaf Generator, la cual, mucho me temo, es compleja y enrevesada, así que quizá la mejor forma de hacerlo sin resultar muy farragoso sería por puntos:


Van der Graaf Generator - Formación clásica


- Peter Hammill, cantante, guitarrista-teclista y compositor, forma un grupo llamado Van der Graaf Generator junto a unos amigos de universidad. Cuando, tras un tiempo de actividad, deciden grabar su debut se encuentran con que no es posible hacerlo por problemas legales: él había firmado previamente un contrato con la discográfica Mercury y el resto de sus compañeros no tienen ningún acuerdo con ellos. A causa de ello, el grupo se prepara prácticamente antes de nacer.
- Hamill decide grabar un disco en solitario en que emplea a sus ex-colegas como músicos de sesión (?) que al final acaba saliendo bajo el nombre de Van der Graaf Generator (????) tras haber solucionado los temas legales.
- Poco después, graban su primer disco como grupo de verdad, esto es, con lo que sería la formación clásica (aparte de Hammill, Hugh Banton al teclado, Guy Evans a la batería y David Jackson al saxofón) más el bajista Nic Potter, que se iría después de este disco porque el sonido tan oscuro y experimental del grupo le confundía.
- Con esta formación sacan tres auténticas joyas del rock progresivo que no venden casi nada... salvo en Italia, donde tienen un éxito tan apabullante que la gente les reconoce por la calle.
- Como la cosa no acaba de funcionar comercialmente y están agotados de girar sin parar, disuelven el grupo de forma amistosa en 1972.
- Hammill graba algunos discos en solitario que suenan a puro Van der Graaf Generator usando a sus ex-compañeros como músicos de sesión (?).
- Deciden volver a juntarse en 1975 siguiendo la filosofía de no mirar atrás y basar sus conciertos en toda la música nueva que tienen entre manos. Graban 3 discos en 12 meses. Dos de ellos son otras obras maestras.
- En 1977 Banton y Jackson dejan el grupo. Hammill les sustituye con un violinista y fichando de nuevo a Nic Potter al bajo. Cambia el nombre del grupo a Van der Graaf a secas y graba un nuevo álbum de estudio. En paralelo ha seguido sacando discos en solitario con algunos elementos de protopunk.
- En el momento en que se grabó Vital se había añadido a otro miembro como violoncelista y, además, para esos conciertos concretos se invitó de nuevo a David Jackson al saxofón, aunque por problemas técnicos apenas se le oye.

Es difícil no perderse entre esta marea de nombres e idas y venidas. Pero el caso es que en 1978 Van der Graaf (Generator) eran una banda un tanto extraña e inestable que incluía desde miembros antiguos que se habían ido y vuelto (Nic Potter), otros totalmente nuevos (el violinista y violoncelista) y otros fijos (Guy Evans y un poco David Jackson de rebote). No solo eso, sino que el sonido que seguía Hammill en aquellos años basculaba entre el progresivo tan oscuro y experimental que caracterizaba a la banda y un rollo mucho más sucio y directo que lo emparentaba con el punk. Los Van der Graaf de Vital son por tanto un monstruo mutante con un pie en el progresivo y otro en el punk, con miembros del pasado y otros del futuro, con un setlist que incluía temas nuevos (algunos nunca habían sido grabados en estudio) y otros muchos de discos clásicos. El resultado es un álbum oscuro y furioso con un sonido muy especial que creo que le hace único.


Van der Graaf - Formación de 1977

Aunque los fans del grupo lamentamos que no haya un gran directo oficial de su primera época, el propio Hamill dice que no eran especialmente buenos en directo por entonces. Pero lo cierto es que, aunque lo poco que hemos podido oír de esos años contradice esa aseveración (ciertas grabaciones de la BBC y un directo que existe en vídeo en que tocan entero su primer disco de retorno, Godbluff), cabe admitir que las versiones en directo que oímos ahí no difieren casi nada de las de estudio, y eso que son canciones que dan pie a improvisaciones y variaciones. Por eso Vital es, contra todo pronóstico, el mejor directo posible de los Van der Graaf de los 70, porque aunque no refleje su edad de oro sí que nos los muestra en una época en que eran más dados a cambiar el estilo de los temas en directo y a retorcer su sonido llevándolo a nuevos caminos. No será un reflejo de lo que fue el grupo en esos años pero sí de la época más interesante e imprevisible en vivo.

El directo abre y se cierra con los dos temas más protopunk del concierto: en primer lugar la potente "Ship of Fools", una cara B de su último disco (no me digan que no mola empezar un show con una cara B, hasta Neil Young lo hizo en la gira del Rust Never Sleeps) y como cierre "Nadir's Big Chance", un pequeño clásico de su discografía en solitario que suele citarse como principal vínculo de Hammill con el punk. En medio tenemos un buen repaso a la carrera de Van der Graaf Generator incluyendo prácticamente un tema de cada uno de sus discos clásicos - con la excepción del magnífico e infravalorado The Least We Can Do Is To Wave to Each Other (1970) y de World Record (1976), su obra más floja dentro de esa etapa clásica - con interpretaciones que, según el caso, son más o menos fidedignas a sus versiones de estudio.

"Still Life" es de las que sale más beneficiada con el añadido del violín y violoncelo, que le dan un tono más solemne, y seguramente sea por ello la versión del disco más agradecida de escuchar incluso para quienes no simpaticen con el sonido que despliega aquí el grupo. Algo parecido diría de "Last Frame", típico tema que en estudio a uno no le llama especialmente la atención (o al menos ése fue mi caso) pero que en directo gana enteros sin necesidad de apartarse excesivamente de la versión original, simplemente enfatizando la presencia del violín y los estallidos de violencia, que a medida que avanza el álbum serán más frecuentes.


Esto sí que es publicidad contundente

Por cierto, ¿he dicho ya que Peter Hammill es uno de mis cantantes favoritos? Me encanta su estilo tan expresivo y visceral, y en este directo está especialmente desatado explorando su faceta más agresiva (que no es la única que tiene como cantante, como me demostró cuando le vi en un precioso concierto intimista que dio él solo con un piano hace años en Madrid). Incluso en temas que inicialmente parecen más reposados como "Sci Finance" o "Mirror Images" al final acaba estallando la banda hacia el final; no estaban para sutilezas. Éstos por cierto eran algunos de los temas nuevos que ofrecía el disco por entonces y que en este caso acabaron apareciendo en discos posteriores de Hammill en solitario. Siguiendo con esa filosofía de mirar adelante, tenemos otras composiciones desconocidas para el público que asistió al concierto como la casi heavy metal "Door" con ese riff tan infeccioso, que fue grabada en las sesiones del anterior disco de Van der Graaf e inexplicablemente acabó descartada (ahora se puede oír en las reediciones en CD), o  la magnífica "Urban" que tiene intercalado un pequeño fragmento del clásico "Killer" en su sección central y que es la única que nunca llegó a grabarse en estudio.

No obstante los dos tour de force que ofrece el álbum parten de clásicos de Van der Graaf (Generator) en estudio: una intensísima (casi agotadora, en el buen sentido del término) versión de un cuarto de hora de "Pioneers Over C" y un medley que parte del que creo que es su mejor tema, la suite de más de 20 minutos "A Plague of Lighthouse Keepers" que sorpresivamente acaba desembocando en la juguetona parte final de "The Sleepwalkers". Dada la complejidad de "Lighthouse Keepers", en aquella época el grupo nunca la interpretaba entera en directo salvo una versión que grabaron para la televisión belga por petición expresa de los realizadores del programa, y no sería curiosamente hasta una gira del 2013 (y además sin la ayuda de David Jackson al saxofón) cuando se animaron a hacerla entera por sistema. En este caso no obstante podemos disfrutar del hermoso inicio y de cómo va poco a poco desembocando en el caos, y en general creo que les funciona perfectamente siendo uno de los mejores momentos del disco.


Haciendo balance general, Vital es un disco intenso, que puede ser algo agotador de escuchar al principio por ofrecer un sonido diferente al que espera un aficionado del grupo y la numerosa presencia de composiciones que uno no conoce. Pero es de esos álbums que crecen con las reescuchas y creo que tiene algo especial el hecho de que el gran disco en vivo de Van der Graaf Generator sea uno que no represente realmente lo que era el grupo, sino el testimonio de una etapa efímera pero excitante.

Nota: el autor ha publicado este post el día que teóricamente tenía que haber estado en Génova disfrutando del segundo concierto de la gira de reunión de Van der Graaf Generator tras muchos años de silencio. Desafortunadamente las circunstancias que todos conocemos han obligado a posponer la fecha hasta Septiembre. ¿Conseguirá verlos en esas fechas? ¿Habrá vuelto el mundo a una cierta normalidad para entonces? Servidor prefiere no hacerse ilusiones por si acaso, pero esperemos que así sea.

sábado, 23 de junio de 2018

Queen + Adam Lambert (Palau Sant Jordi, 10 de Junio del 2018)




La verdad sea dicha, cuando me enteré de que Brian May y Roger Taylor habían decidido realizar un tour con un tal Adam Lambert, el ganador de American Idol, no puedo decir que me alegrara la noticia. ¿Y a quién sí? Pasábamos de una colaboración con uno de los mejores cantantes de la historia (Paul Rodgers) y de otros candidatos en el pasado de gran renombre (George Michael o Elton John)... al ganador de un concurso televisivo. Así de entrada no es lo que uno desea para una banda legendaria como Queen.

Sí, es cierto, tenía todos los prejuicios del mundo, pero gracias a que vivimos en la era Youtube pude juzgar viendo algunos vídeos con este muchacho y mis sospechas se vieron confirmadas. Efectivamente tenía un timbre de voz más en la línea de Freddie Mercury y podía llegar sin problema (y sobrado) a sus agudos, pero eso no quiere decir necesariamente que sea un gran cantante. De hecho Lambert es el clásico intérprete surgido de estos concursos que tiene buena voz y sabe cantar correctamente pero que carece por completo de personalidad y (lo peor de todo) de gusto para saber de qué forma interpretar cada tema. Eso se traducía en los vídeos en que vi de excesos de agudos y de pirotecnias vocales que parecían querer demostrar que podía superar el reto de ser el cantante de Queen de forma sobrada. Y si a eso le traducimos que el chico parecía un frontman bastante payaso la verdad es que no pude más que alinearme con el amplio sector de fans que se pusieron en su contra.



Tal es así que cuando vinieron a Barcelona en 2016 no fui a verles... ¡a Queen, mi grupo favorito! Tampoco voy a ser hipócrita, si no les hubiera visto ya dos veces con Paul Rodgers habría acudido de cabeza, pero como no era el caso ni me lo planteé. De hecho ni tuve dudas al respecto, sencillamente no me apetecía verles con Adam Lambert. Pero con el tiempo uno cambia de opinión, y cuando supe que volvían el 2018 de repente me di cuenta de que en esta ocasión sí tenía ganas de pasar por caja pese al inconveniente del cantante. Tuve mis dudas al respecto, pero el saber que a Brian y Roger no les debe quedar mucha cuerda (van ya por los 70 años) y el tener tan lejano mi último encuentro con ellos (10 años) me animó a ello, eso sí, con la incógnita de si el amigo Lambert me estropearía el concierto o no pero dispuesto a asumir el riesgo.

Después de ciertos problemas logísticos a la hora de entrar (la segunda vez que me pasa en un concierto de Queen) y soportar de teloneros a tres ex-concursantes de Operación Triunfo (supongo que el promotor pensaría que el público acudiría más por Lambert que por Queen, o era un cachondo), la banda inició el concierto con 20 minutos de retraso abriendo fuego con "Tear It Up", un fragmento de "Seven Seas of Rhye" y "Tie Your Mother Down" acompañados de una escenografía muy vistosa inspirada en el robot del disco News of the World (ojalá con esa excusa se hubieran animado a rescatar más temas de ese disco, pero se ve que solo han tocado muy puntualmente "Spread Your Wings" o "It's Late" en unos pocos conciertos).


Primera consideración: Brian May aparte de ser entrañablemente hortera (llevaba una chaqueta con dibujitos de guitarras eléctricas que parecía una bata infantil) se mantiene en perfecta forma, no ha pérdido ni un ápice desde la vez anterior y además esta vez se defiende solo sin un segundo guitarra de apoyo.
Segunda consideración: Roger Taylor en cambio ha acusado bastante más el paso del tiempo. Cosa inédita en él, lleva un segundo batería (en la otra de gira de Adam Lambert también se traía a uno, que era ni más ni menos que su propio hijo, quien ahora es miembro de The Darkness). Sigue siendo un buen percusionista y lleva bien el ritmo de las canciones pero, ay, enseguida noté que ha perdido su toque, su sonido tan característico que aún mantenía en los tours de Paul Rodgers. El resto de la banda bien: el clásico Spike Edney a los teclados y un tal Neil Fairclough al bajo.

Y nos queda, claro está, nuestro amigo Adam Lambert. Me sigue pareciendo igual que antes un cantante con buena voz pero impersonal y sin especial gracia pero (y éste es un PERO en mayúsculas) sonó mucho mejor que en los vídeos que había visto hacía años. Hacía menos alardes vocales, se adaptaba mejor al repertorio de Queen y en definitiva cumplió mucho mejor de lo esperado. ¿Había sido siempre así y me pudieron los prejuicios al juzgarle solo por unos pocos vídeos o es que con el tiempo ha mejorado su labor? Puede que haya un poco de ambos, pero leyendo por ejemplo la Biblia de Queen en directo, la web Queen Concerts, cuyo webmaster también es anti-Lambert (cuando estaban sin girar el mensaje que ponía en portada era "En este momento no hay conciertos de Queen con Adam Lambert afortunadamente"), éste opinaba sobre el tour del año pasado que Lambert ha mejorado mucho como cantante respecto a las giras precedentes por los mismos motivos que comento yo. De modo que creo que algo de eso hay.



Pero el gran aspecto a comentar de estas giras que además fue lo que me hizo dudar sobre si ir a verlos el 2016 o no son sin duda los setlists. No voy a quejarme ahora de los sets que hacían con Paul Rodgers, que encuentro bastante equilibrados, pero reconozco que la segunda vez que les vi me decepcionó que apenas variaran el repertorio y me pareció curioso que May y Taylor fueran tan reticentes a tocar los temas de Queen que no habían compuesto ellos salvo los que sabían que han de caer sí o sí (esto es "Champions", "Bohemian Rhapsody", "Love of my Life", "Crazy Little Thing Called Love", "I Want to Break Free" y, en el segundo tour, "Another One Bites the Dust"). En cambio, desde que han reclutado a Lambert han abierto su abanico de una forma espectacular dando un gran énfasis a su época setentera. De repente nos encontramos (aunque en algunos casos sean solo fragmentos en forma de medley) con temas tan inesperados como "Play the Game" o "Bicycle Race" (con Lambert montando una bicicleta aunque sin la gracia de Peter Gabriel cuando interpreta "Solsbury Hill"), e incluso composiciones como "Don't Stop Me Now" que en principio no le gustaban a Brian. Y a cambio, han preferido dejar de lado temas propios teóricamente ineludibles como "Hammer to Fall" o "Now I'm Here", así como debilidades personales de ambos como "'39" o "A Kind of Magic".

Desconozco a que se debe esto. Un motivo puede ser que el timbre de Lambert les haya permitido ampliar su repertorio más libremente, pero hay más temas clásicos de Queen que podían haber rescatado con Paul Rodgers y no lo hicieron. Yo lo atribuyo también a algo que vi en los Pixies cuando giraron sin Kim Deal: a veces estos cambios tan súbitos de componentes sirven para que la banda salga de su letargo y se animen a darle un giro radical a su repertorio, de modo que a veces se da la paradoja de que una formación menos buena ofrezca a cambio mejores setlists y suenen más frescos.

Yo sigo prefiriéndolos con Paul Rodgers, no solo porque éste sea mejor cantante (aunque menos apropiado para Queen) sino porque Roger estaba en más forma, pero es innegable que Adam Lambert les ha rejuvenecido. Queen + Paul Rodgers fue una formación magnífica pero muy formal, rock de estadio más elegante hecho por músicos veteranos serios. Ahora hemos podido disfrutar de Brian con su horrible chaqueta-bata de guitarras, la banda hace más bromas con la audiencia e incluso se recrea más en ciertos tics de rock de estadio que molestarán a los puristas pero que forman parte del ADN del grupo y no pasan de ser anécdotas simpáticas (por ejemplo Brian May haciéndose un selfie con el público, que tuvo su gracia aunque cortó un poco el ritmo del concierto con tanto parloteo). Para mi gusto las referencias a Freddie mediante vídeos grabados no harían falta (por ejemplo al final de "Love of My Life" pusieron un vídeo suyo cantando los últimos versos) pero también es cierto que a muchos fans les emocionan. Dicho sea de paso, me sorprendió negativamente lo parado que estaba el público (¿cómo podía ser que en la primera fila fuera yo el único que saltaba y cantaba durante "Seven Seas of Rhye" o que en mi zona casi nadie coreara "Love of My Life"?), lo cual no quiere decir que no fueran fans de verdad - de hecho detrás de mí se coló una chica absolutamente histérica que empezaba a chillar como loca cada vez que un miembro de la banda pronunciaba la palabra "Freddie" sin importar el contexto - pero me sorprendió ese estatismo.



Pasando a canciones concretas, para mí las que sonaron mejor fueron "Fat Bottomed Girls" (ya en los dos conciertos con Paul Rodgers me pareció que fue en ésta donde Brian hizo su mejor solo, y a día de hoy sigue bordándolo con este tema que se nota que le gusta especialmente), un "Crazy Little Thing Called Love" pletórico (con el aliciente de que estas giras con Lambert son la única vez en la historia del grupo que Brian la ha tocado sin una segunda guitarra de acompañamiento) y sobre todo "Under Pressure" con Roger Taylor haciendo las partes de Bowie, sin duda uno de los momentos cumbre de las tres veces que he visto a Queen, una maravilla. Como curiosidad hicieron una versión bastante diferente de "Somebody to Love", primero casi en acústico y luego añadiendo al resto de la banda, que si bien no creo que quede mejor que en estudio me sirve para defender un rasgo que me gusta de los Queen actuales y que casi nadie menciona: en cada gira siempre hay un tema clásico que tocan de forma algo diferente, lo cual demuestra que en cada tour aún tienen la mínima motivación de probar algo nuevo. Y como momento divertido, en medio de "Love of my Life" Brian tuvo el lapsus de decir en español "¡Gracias, Madrid!" hasta que se dio cuenta del error y rectificó diciendo "Perdón, Barcelona...".

En lo que respecta a Lambert, creo que donde más flaqueó fue en temas como "Killer Queen", que requieren encontrar ese tono vodevilesco-burlesco pero sin perder elegancia que Freddie sabía captar tan bien y que entiendo que debe ser difícil de conseguir. En consecuencia, en sus manos abusó del tono burlesco y perdió un poco la esencia de la composición. A cambio, en una canción que antaño me encantaba y hoy casi nunca rescato como "Who Wants to Live Forever" creo que fue donde mejor estuvo, sorprendiéndome para bien. Como frontman no me acaba de entusiasmar y la verdad es que yo prescindiría de algunos de sus disfraces dejando el espectáculo en la puesta en escena (por ejemplo fue muy chula la preciosa "Last Horizon" de Brian recreada como si el robot le estuviera elevando mientras hacía el solo y con imágenes del espacio de fondo), pero a cambio tampoco comete el error de imitar tics de Mercury. De hecho al inicio del show lanzó un discurso en que decía ser consciente de que muchos le miraban con malos ojos por estar reemplazando a Freddie, a lo que éste respondió que no pretendía tal cosa porque no se podía sustituir a alguien insustituible, y acabó simplemente apelando al aspecto más lúdico de pasarlo bien con el repertorio de Queen.


Sé que es una obviedad, pero tras tantas discusiones sobre si Brian y Roger están manchando su legado o si tienen derecho a girar como Queen, a veces creo que perdemos de vista que en el fondo no es más que música y que su finalidad es hacernos pasar un buen rato. Y visto en perspectiva, por mucho que a algunos les duela creo que estos Queen están más cercanos a lo que fueron los Queen clásicos que la versión de Paul Rodgers. Porque esa tendencia de Adam Lambert a hacer el payaso, disfrazarse y lanzar bromas subidas de tono algo fuera de lugar tienen más que ver con lo que hacía Freddie de lo que a muchos les gustaría admitir a día de hoy, en que su estatus de leyenda le ha convertido en un ente intocable y mágico que no se corresponde con el Freddie real (alguien más juguetón que no se tomaba a sí mismo en serio y que a veces podía ser maravillosamente grosero).

Y eso no quiere decir que no siga mostrando mis reticencias hacia Lambert, porque aunque en la teoría se mueve en los mismos parámetros que Freddie, hace falta un talento y un carisma fuera de lo normal para saber bascular de forma tan magistral en esa fina línea que hay entre lo épico y lo ridículo sobre la que Mercury sabía moverse de forma admirable, pasando de un lado al otro con sorprendente soltura (la propia "Bohemian Rhapsody" con su parodia operística es un reflejo de esto). O resumiéndolo mucho: ver a Freddie vestido de reina al final del concierto es algo espectacular pero también grotesco si lo analizamos fríamente, ver a Lambert de tal guisa es grotesco a secas, pero debemos reconocer que Queen va de eso.


En lo que sí que parece que nada ha cambiado es en el hecho de que Queen siguen recibiendo críticas negativas de buena parte de la crítica y del sector rockero más integrista... como ha sucedido siempre. En los 70 esos sectores se metían con ellos por su estilo tan épico y pomposo, pero luego en los 80, cuando dieron ese giro al pop de la época, esa misma gente les acusó de haber perdido sus raíces rockeras (¿resultaba entonces que sus discos setenteros no estaban tan mal ni eran tan vacíos como se decía?). Del mismo modo nunca me canso de recordar que en vida Freddie Mercury era continuo objeto de críticas y mofas por parte de esa gente, que lo consideraba poco más que un ridículo marica con ínfulas de grandeza e, irónicamente, el miembro de la banda hacia el que se tenía más respeto era Brian May, el cual se consideraba que era el que mantenía vivo el espíritu rockero (y por tanto auténtico) del grupo al margen de las extravagancias de Freddie - lo cual tiene una parte de verdad pero también una parte de tópico falso. Hizo falta que Mercury muriera de forma trágica para que alcanzara cierta respetabilidad, de repente la crítica oficial le otorgaba el estatus de leyenda que siempre le negó en vida.

Y finalmente, cuando el 2005 Brian y Roger reactivaron Queen con Paul Rodgers no dejé de oír críticas negativas de todo tipo. Ahora que se han juntado con Lambert la frase que oigo más a menudo es "por lo menos el proyecto con Paul Rodgers era algo respetable", y de repente más de uno afirmar sin miedo a ser abucheado que el mediocre disco que sacaron no era tan malo después de todo, simplemente no sonaba a Queen. De hecho no puedo evitar ser malpensado y preguntarme cuántos de de los que se tiran de los pelos por este nuevo proyecto han sido realmente fans de Queen y no están simplemente apuntándose al carro de abuchear a Brian y Roger, que hoy día son un blanco fácil. Con esto no pretendo decir que todo lo que han hecho sea respetable, han tomado muchas decisiones censurables estos años, pero no puedo evitar pensar que si despacharan a Adam Lambert y cogieran a otro sustituto, más de uno pasaría de repente a decir que "al menos Adam Lambert tenía el timbre adecuado para ese repertorio".

Podrá gustar más o menos este experimento, y podrá parecer un error o un acierto de Brian y Roger, pero si algo me ha quedado claro en perspectiva es que el problema que tienen Queen hoy día no es Adam Lambert, sino que nunca han sido ni se han comportado como una respetable y legítima banda de rock por mucho que ahora algunos sigan lamentándose de eso como si fuera algo nuevo.

Tear It Up
Seven Seas of Rhye
Tie Your Mother Down
Play the Game
Fat Bottomed Girls
Killer Queen
Don't Stop Me Now
Bicycle Race
I'm in Love With My Car
Another One Bites the Dust
Lucy (Adam Lambert)
I Want It All
Concierto de Aranjuez/Love of My Life
Somebody to Love
Crazy Little Thing Called Love
Drum Battle
Under Pressure
I Want to Break Free
Who Wants to Live Forever
Guitar Solo/Last Horizon/Guitar Solo
The Show Must Go On
Radio Ga Ga
Bohemian Rhapsody

We Will Rock You
We Are the Champions
God Save the Queen

sábado, 8 de abril de 2017

Canned Heat - Woodstock '69




Cuando hace años (11 años ya, aish....) Canned Heat y Ten Years After giraron conjuntamente por aquí, utilizaron como gancho el nombre de "Woodstock Revival". Más allá de la maniobra comercial, el nombre era bastante pertinente, ya que son dos de las bandas por excelencia que consiguieron su mayor momento de popularidad con el famoso festival. De hecho, centrándonos en mis adorados Canned Heat, Woodstock fue el tramo final de su edad de oro.

Situémonos: formados a mediados de los 60, Canned Heat consiguieron su primer y merecido éxito en 1968 con su segundo disco Boogie with Canned Heat (1968), donde desplegaban su particular forma de interpretar el blues. También era el álbum en que se cerraba la formación clásica del grupo: Bob Hite a la voz, Alan Wilson a la voz y guitarra, Henry Vestine a la guitarra, Larry Taylor al bajo y, el nuevo fichaje, Fito de la Parra a la batería. Los tres discos que le siguieron fueron grandes éxitos de ventas confirmados por sus míticos conciertos, de ahí que tuviera sentido que se les ofreciera participar en el festival de Woodstock.



Pero, ay, solo unos días antes del concierto sucedió algo que pudo haber provocado que no actuaran en el que sería el momento más vistoso de su carrera: Henry Vestine dejó la banda tras una discusión con Larry Taylor. Las cosas se sucedieron muy rápido: la banda hizo una jam informal con los guitarristas Mike Bloomfield y Harvey Mandel, y le ofrecieron a ambos sustituir a Vestine. Mandel, que tenía por entonces una carrera en solitario, aceptó.

Antes de actuar en un festival tan multitudinario, la banda solo pudo hacer dos conciertos con su nuevo guitarrista. Fito, convencido de que no estaban preparados para actuar ante un público tan masivo estando tan verdes, se negó a ir y se encerró en su casa. Tuvo que ir el mánager del grupo hasta allá, colarse y convencerle. No se arrepentiría.



Pese a lo accidentado que fue todo, la actuación de Canned Heat en Woodstock fue absolutamente memorable, y es una pena que nunca se haya editado entera en disco. La banda salió a actuar al atardecer, como se puede comprobar mirando vídeos del festival: en las primeras canciones hay luz pero en el bis ya es de noche. Una de las mejores horas para actuar al aire libre.

Fito comentaba en su autobiografía que a la hora de preparar setlists solían ir muy por libre, seleccionando más versiones de blues que temas propios e ignorando a menudo sus hits. No obstante, en Woodstock parece que al ser un festival prefirieron ir sobre seguro y tuvieron el detalle de tocar dos de sus hits y un tema de estudio:

I'm Her Man
Going Up the Country
A Change Is Gonna Come / Leaving This Town
I Know My Baby
Woodstock Boogie

On the Road Again



Abren con una referencia a su último disco, el blues festivo "I'm Her Man" cantado por el entrañable Bob Hite. Al acabar, éste menciona lo espectacular que es todo ese despliegue de público, pero enseguida se encarga de quitar magnificencia a ese momento cuando añade a continuación "Solo tengo una cosa que decir... necesito ir a mear". Así era Bob.

Le sigue "Going Up the Country", que quedó como uno de los temas por excelencia asociados a Woodstock, ya que aparece la versión de estudio en el documental. Debo decir que me habría gustado que saliera la versión en directo, que mantiene la melodía pero con un toque más electrificado.

Aquí la banda decide lanzarse con sus versiones de blues. La primera la conocía porque es la que aparece en el documental de Woodstock. Fue mi primera toma de contacto visual con Canned Heat y recuerdo que me llamó mucho la atención las pintas de Bob Hite (haciendo honor a su apodo "el Oso" y vestido tan informalmente con una camisa gastada), así como uno de los momentos por excelencia de la película: cuando un espontáneo sube al escenario y Bob, en vez de evitarlo, se abraza a él y comparten juntos un cigarro.


No puedo decir mucho del siguiente, ya que la versión que circula por la red se oye fatal, así que salto a mi momento favorito del concierto: "Woodstock Boogie". En realidad es la clásica improvisación que Canned Heat hacían tras cada concierto que aquí se alarga hasta media hora. Merece destacarse la introducción de Alan Wilson a la guitarra, que me parece una maravilla. De hecho en general me gusta más este boogie que el que aparece oficialmente en el disco dos de Living the Blues (1968), que se me hace algo pesado, y eso que soy muy de jams.



Y como bis, otro hit, "On the Road Again", que en realidad lo cambian tanto que acaba siendo otro vehículo para desparramarse en improvisaciones blueseras. En las últimas ediciones en DVD del documental de Woodstock sale una grabación en vídeo de ésta.


¿Y qué sucedió tras Woodstock? Canned Heat editaron el mejor disco de su carrera con esta formación, esa obra maestra del blues-rock llamada Future Blues (1970), tras el cual hicieron una colaboración con John Lee Hooker y ahí se acabó su edad de oro. El insustituible Alan Wilson murió y tanto Taylor como Mandel dejaron el grupo. Por ello, Woodstock representa el tramo final de su edad de oro, fue su momento a nivel creativo y de popularidad, pero luego todo fue cuesta abajo.

Una pena, si algo demuestra esa actuación es que eran una de las mejores bandas de blues-rock del mundo.


domingo, 30 de octubre de 2016

Convirtamos el The Great Deceiver de King Crimson en un mítico directo doble

Siempre me ha dado rabia cuando un gran grupo de los 70s que además destacara especialmente por sus directos nos deja a los fans sin el clásico directo doble, el típico doble vinilo que puedes abrir y disfrutar de sus imágenes mientras lo escuchas.

Uno de los grupos culpables de este pecado es King Crimson, quienes a mediados de los 70 estaban en plena efervescencia creativa, con unos conciertos repletos de improvisaciones apasionantes. Pero lo único que nos dejaron de esa época es un directo, USA (1975) que no llega ni a los tres cuartos de hora. A cambio, Fripp editó en los 90 The Great Deceiver, que incluía cuatro CDs de esos años y sirve para contentar a cualquier fan de los King Crimson clásicos, mostrándonos a una formación impecable en absoluto estado de gracia.

No obstante me cuesta considerarlo un disco en directo, más que nada porque son dos discos dobles y repiten muchos temas, lo veo más como un repaso a lo que hacía esta gente sobre el escenario que quizá se antoje algo excesiva a los que no sean muy fans. De modo que pensé que sería interesante hacer una recopilación de algunos temas de esos CDs y convertirlo en un doble CD que podría colar como el gran "doble mítico en directo" de King Crimson.

Divido el tracklist por lo que sería cada cara del vinilo, aunque estrictamente hablando no encajaría del todo porque algunas se me van a los 25 minutos, pero vamos, es solo un juego. Ésta sería mi selección, donde añado además el CD del cual cogería cada tema:



"Walk On ... No Pussyfooting" (Robert Fripp, Brian Eno) – 0:52 CD1
"Larks' Tongues in Aspic, Part Two" (Fripp) – 6:12 CD1
"Improv - Daniel Dust" (Cross, Fripp, Wetton, Bruford) – 4:40 CD3
"The Night Watch" (Fripp, Wetton, Palmer-James) – 4:18 CD3
"Easy Money" (Fripp, Wetton, Palmer-James) – 7:14 CD1

"Improv - A Voyage to the Centre of the Cosmos" – 14:41 CD1
"Starless" (Cross, Fripp, Wetton, Bruford Palmer-James) – 11:36 CD3

"Walk On ... No Pussyfooting" (Fripp, Eno) – 1:15 CD3
"The Great Deceiver" (Fripp, Wetton, Palmer-James) – 3:32 CD3
"Improv - The Golden Walnut" (Cross, Fripp, Wetton, Bruford) – 11:14 CD4
"Improv - Bartley Butsfordd" (Cross, Fripp, Wetton, Bruford) – 3:13 CD3
"Exiles" (Cross, Fripp, Palmer-James) – 6:23 CD3

"Improv - Some Pussyfooting" (Cross, Fripp, Wetton, Bruford) – 2:23 CD4
"Larks' Tongues in Aspic, Part One" – 7:41 CD4
"Fracture" (Fripp) – 10:48 CD4
"21st Century Schizoid Man" (Fripp, Sinfield) – 7:32 CD2


CD 1= 4
CD 2 = 1
CD 3 = 7
CD 4 = 3

viernes, 10 de abril de 2015

Algunos directos molones para alegrar la primavera

Estas semanas por algún motivo me ha dado sobre todo por escuchar discos en vivo, algunos viejos conocidos, y otros nuevos. Más concretamente éstos:

The Allman Brothers - Wipe the Windows, Check the Oil, Dollar Gas (1976)

Éste es uno de esos discos de los que no sabía que esperar porque no tiene excesiva buena fama, de hecho muchos prefieren algunos directos de los 90 o 00 con Warren Haynes y/o Derek Trucks, pero como yo no simpatizo mucho con esos Allman (no por cuestionar a Haynes o Trucks, simplemente no trago el sonido de discos de rock estilo clásico grabados en los 90 y 00) me dije que un directo de los Allman Brothers de los 70 con Dickey Betts centrado en la gira de Brothers and Sisters (1973) no puede ser malo. Y no me equivocaba, que no les engañen: es un muy buen disco.

El problema tiene nombre y apellidos: Live at Fillmore East (1970) - el cual por cierto he vuelto a rescatar, pero ahora soy incapaz de escucharlo en su edición clásica, sin su "Mountain Jam", los temas del debut y ese magnífico blues del final cantado por Elvin Bishop. A su lado queda empequeñecido. Y mucho. Pero, a ver, ¿y qué directo no? Dejando de lado comparaciones, este álbum es un muy buen directo, muy disfrutable y con momentos geniales. Por ejemplo, "Ramblin Man" en su parte cantada no es tan chula como desearía pero a cambio luego Betts se marca un solo de guitarra impresionante. Y además la selección de temas es muy acertada, evitando pisarse con el mítico Fillmore salvo "In Memory of Elizabeth Reed".
En definitiva, sí. Y creo que ni está editado en CD, una pena...

Beck, Bogert & Appice - Live in Japan (1973)

Ya deben conocer la historia, pero por si acaso ahí va: Jeff Beck planeó a principios de los 70 montar un supergrupo con Rod Stewart, el bajista Tim Bogert y el batería Carmine Appice, pero un accidente le tuvo inhabilitado un tiempo, durante el cual Rod formó los Faces y Bogert y Appice se fueron para Cactus. Beck mientras tanto formó una nueva banda buenísima e infravalorada. Pero una vez Cactus y el segundo Jeff Beck Group se separaron, por fin formaron ese grupo que habían pospuesto (Rod, obviamente, ya se daba por perdido habiéndose convertido en una estrella por derecho propio).

Esta formación, la última en que Beck explotó su faceta más hard-rockera, duró solo un disco y nos dejó este grandioso directo, que nos muestra lo que era un power trio en directo. Se centran en el álbum que habían sacado, lógicamente, y rescatan algunas versiones de discos anteriores de Jeff como el "Down Down" o "Morning Dew".
Tampoco está editado en CD que yo sepa.

Neil Young & Crazy Horse - Live at Fillmore East 1970 (2006)

Bueno, qué les voy a decir de este artefacto. El testimonio de cómo se la gastaban en vivo los Crazy Horse de Danny Whitten, con versiones apabullantes de Everybody Knows This Is Nowherre (1969). Me lo compré en Dublín el día después de ver a Neil con Crazy Horse, me pareció un bonito recuerdo relacionado con el concierto. En fin, imprescindible.

Ten Years After - Recorded Live (1973)

El gran directo clásico de una de las mejores bandas en vivo que conozco. Hoy día palidece al lado del gigantesco Live at Fillmore East 1970 (vivir en Nueva York en esos años con dinero para ir al Fillmore cada semana debía ser un sueño hecho realidad para todo fan del rock), pero en su momento como testimonio de cómo se las gastaban en vivo Alvin Lee y compañía debía ser alucinante. Y aun así, oyéndolo yo ahora después del directo insuperable del Fillmore, sigue siendo un disco enorme e imprescindible.

Un pro y un contra. Pro: la edición en CD tiene de Bonus algunas improvisaciones magníficas y algunos temas que no estaban antes como un "Standing at the Station" colosal. Contra: ¿cómo demonios no hay ningún tema de su mejor disco, Cricklewood Green (1970)? A cambio, el directo de Fillmore lo representa por completo.

Led Zeppelin - BBC Sessions (1997)

Hoy día confieso que rescato poco, muy poco, a Led Zeppelin, pero se me antojó este directo hace poco que sabía que me encantaría, y no sé decir directamente si es mi favorito de ellos. Sobre todo el disco 1, retratando su faceta más bluesera de los inicios, es impresionante, e incluye algún tema muy bueno nunca grabado en estudio.

Grateful Dead - Live London 5/23/72

Aunque no sean fans, si conocen mínimamente a los Grateful Dead, sabrán de qué rollo va esto. Últimamente se me antojaba oír su época en vivo de la gira del Europe 72 (1972) y decidí tantear algún bootleg de ese tour para no volver a recurrir al mismo disco, aprovechando que los Dead han editado todos los conciertos de esa gira. Me decanté por éste porque me encanta como pasan del brutal y oscuro "Dark Star" a la melancólica "Morning Dew", que siempre les queda increíble.

Crosby Stills Nash & Young - Live 1974 (2014)

Y éste lo estoy oyendo ahora por primera vez, un triple directo de una de mis bandas favoritas. Citando el título que le quería poner Crosby al álbum: what could possibly go wrong?

jueves, 17 de abril de 2014

Nirvana - Live at Reading 1992


Creo que ya lo dije en algún sitio de por aquí, pero Nirvana es un grupo que a día de hoy apenas escucho, pero eso no quita que me sigan pareciendo muy buenos. Una vez o dos al año me da por rescatar algunos de sus discos y siempre compruebo con alivio que me siguen pareciendo muy muy buenos, y que por tanto mi inapetencia por escucharlos no es tanto a causa de su falta de calidad como de mis cambios de gusto musicales.

En el último ramalazo Nirvana que me ha dado - a raíz del aniversario de la muerte de Kurt Cobain - he decidido echar un vistazo al directo que editaron hace unos años de Live at Reading 1992, que reemplazaba al From the Muddy Banks of the Wishkah el título de gran directo oficial del grupo en formato eléctrico. Y es que la gracia del Reading es que nos muestra a Nirvana promocionando todavía el Nevermind, cuando aún estaban a medio camino entre la inocencia y espontaneidad de sus primeros años y su estatus de una de las grandes bandas de la época.

Concierto entero cortesía de Youtube, disfrútenlo antes de que lo hagan quitar.

Me lo he ido poniendo un par de días y he echado algunos vistazos al vídeo, y me han venido a la mente algunas reflexiones inocuas al respecto:
- Lo primero de todo, obviamente, recordar hasta qué punto significaron tanto Nirvana para mí en su momento y las sensaciones que me evoca escuchar su música todavía.
- Qué tema tan enorme es "Aneurysm" y sin embargo se vio relegado a ser una rareza apareciendo en el disco recopilatorio de caras B y demás cosas por el estilo Incesticide.
- Aquellos que siempre utilizan como argumento contra Nirvana sus limitaciones musicales no tienen ni idea de lo que hablan. El sonido tan compacto que tienen aquí de guitarra-bajo-batería es una de las cosas más cool que se pueden oír. Sonaban perfectos para la música que hacían: contundentes y cada instrumento en su sitio. Y por cierto, qué buen batería era Dave Grohl.
- Un detalle crucial para mí de este directo es el sentido del humor y la espontaneidad que refleja la banda. Se nota lo que son: tres chavales que de repente han tenido un éxito internacional pero que siguen comportándose como tal, tres veinteañeros pasándolo bien sin tomarse muy en serio, haciendo bromas. El inicio es una prueba clarísima de ello. Pese a ser un concierto importante y que iba a ser grabado (o quizás precisamente a causa de eso), la entrada del grupo a escena es pura pantomima: Kurt entra en escena en silla de ruedas con una peluca ridícula, se levanta, canta al micrófono un verso de una balada espantosamente empalagosa ("Some Say Love" de Bette Midler) y se tira al suelo. Es maravilloso.
- Siguiendo con el rollo este tan espontáneo y divertido, es de destacar que antes de "Smells Like Teen Spirit" toquen un trozo de "More than a Feeling", una broma muy cachonda teniendo en cuenta que en su momento le dijeron que el riff se parecía mucho a la canción de Boston. De nuevo, no es lo que uno esperaría en aquel momento en el concierto.
- Me mola mucho la versión que hacían de "Love Buzz" y que combinen versiones de temas punk underground con el de una banda de pop-rock danesa olvidada.
- Me encanta el momento en que Kurt dedica la canción a su hija recién nacida y pide a la audiencia que grite "Courtney we love you" dedicado a su esposa. Obviamente sabiendo la imagen que tiene Courtney Love hoy día la percepción de ese momento cambia, pero sigue siendo conmovedor.
- No sé si comprarme el disco o no. Lo lógico sería no hacerlo, ya que apenas les rescato hoy día, pero al igual que hice con el Bleach (lo compré demasiado tarde, sin ser ya muy fan del grupo), me tienta hacerme con él por los viejos tiempos. Quién sabe...

lunes, 10 de junio de 2013

Genesis y Grateful Dead: dos formas de entender los directos


El mes pasado caí nuevamente en la tentación haciendo un pedido a Amazon de dos discos que se me antojaba tener y que sabía que querría tener originales. Curiosamente eran dos directos de dos de mis grupos favoritos que representan una visión absolutamente contrapuesta de lo que es actuar en vivo: Genesis Live y Ladies and Gentlemen... The Grateful Dead.

De entrada la comparación entre cual de los dos es mejor sería totalmente injusta, sería como un combate de boxeo entre un luchador delgaducho contra un enorme mastodonte. A un lado del ring tenemos Genesis Live, un directo sacado sin consentimiento del grupo que ni siquiera era doble ni contenía el mejor momento de su repertorio, "Supper's Ready", porque ya se cargaba una de las dos caras. Al otro tenemos un directo cuatriple (cuatriple en CD, ya que se ha editado décadas después en plena era digital, en vinilo desconozco cuantos ocuparía...) que documenta a Grateful Dead en la que se considera la mejor época de su carrera, mientras que Genesis Live, aún encontrándose en su edad de oro, es previo a sus dos obras cumbre en estudio.

De hecho el motivo por el que adquirí Genesis Live es puro completismo, ya que existen algunos bootlegs de buena calidad de esa época del grupo con setlists más extensos y que les hacen más justicia. No obstante sigue siendo un buen directo.


Dejando de lado pues las comparaciones injustas entre dos discos en vivo que ni han salido en las mismas circunstancias ni juegan en igualdad de condiciones, no pude evitar hacer una comparación en términos más generales. Los Genesis de Peter Gabriel y los Grateful Dead de principios de los 70 son dos de las bandas que más me habría gustado ver en vivo, pero como ya he dicho curiosamente son dos concepciones absolutamente contrarias de lo que debe ser un concierto.

Por un lado los Grateful Dead, banda psicodélica y de folk-rock, se ganaron a pulso la fama de ser una banda sobre todo de directos más que de estudio mediante larguísimos conciertos basados en las jams e improvisaciones entre miembros del grupo. De un día para otro la banda podía cambiar totalmente el setlist, el cual por cierto a menudo estaba formado por versiones ajenas (a veces presentes en discos de estudio del grupo y a veces no), que iban desde el blues y el folk clásico a temas de soul o Chuck Berry (en los 90 incluso les dio por tocar "Baba O'Riley" de los Who, aunque obviamente no les quedaba bien).

Por el otro lado tenemos a Genesis, estandartes del prog-rock británico, que únicamente se centraban en su propio material y buscaban calcar las canciones a las versiones de estudio. Los setlists del grupo eran cerrados ya que uno de los grandes alicientes de sus conciertos era su llamativa puesta en escena con Peter Gabriel disfrazándose de cualquier cosa que se le pasara por la cabeza para representar las canciones.

El terreno natural de Grateful Dead era el directo mientras que el de Genesis el estudio, por ello mientras los Dead daban lo mejor de sí en directo, a cambio Genesis tienen mejores discos en estudio con composiciones tan complejas que bastante trabajo les daba poder trasladarlas al directo como para pensar en variarlas - de hecho soy incapaz de imaginarme al grupo todoterreno de García enfrentándose a temas de ese tipo.


Son por tanto dos formas magníficas de hacer directos pero totalmente contrapuestas: Genesis calcando su material y dándole el aliciente de una trabajadísima puesta en escena que lo hace tan especial y Grateful Dead con sus jams y sus imprevisibles setlists llenos de versiones. Supongo que el manual del rockero auténtico se decantará sin duda por la segunda centrada únicamente en la música, pero no creo que una sea mejor que la otra ya que ambas triunfan en el propósito de deslumbrar al público en conciertos y tanto una como otra conllevan un gran trabajo detrás. Lo de servirse de disfraces y una puesta en escena no creo que sea "trampa" ya que es un recurso al que cualquier grupo puede recurrir y de hecho tiene su propia complejidad (sincronización perfecta entre música y el resto de elementos) y riesgo (sin duda salir al escenario disfrazado de flor era una apuesta arriesgada la primera vez que Peter se decidió a hacerlo).

En 1972 uno podía disfrutar en Reino Unido de ver a Grateful Dead en su histórico tour del 72 y a Genesis deslumbrando con la reciente "Supper's Ready". Yo desde luego mataría por haber estado en ambos conciertos, son dos facetas del rock que adoro cada una a su manera



sábado, 3 de noviembre de 2012

The Velvet Underground - Live at Max Kansas City (1972)




Live at Max Kansas City es seguramente uno de los directos clásicos con peor reputación, y eso que cuenta con la ventaja de mostrar algo histórico: el último concierto de Lou Reed con la Velvet Underground.

Al parecer el disco salió a la venta porque la banda le debía un álbum a la discográfica. Éstos contactaron con el guitarrista Sterling Morrison y le dijeron que si no cumplían el contrato sacarían a la venta la grabación del Max Kansas City. Éste pensó que era un farol, ya que conocía dicho bootleg y sabía que era de muy mala calidad (se grabó cutremente en una grabadora de cassette). Pero no lo era, y el disco salió a la venta en 1972.

Es comprensible la mala prensa que tuvo entonces: el sonido era muy flojo (hoy en día nos parece muy escuchable pero porque estamos acostumbrados a oír bootlegs de pésima calidad y no son pocos los que se han editado oficialmente) y la actuación no mostraba el verdadero potencial del grupo (eso se subsanaría años después cuando salió a la venta el magistral directo Live 1969). Pero realmente yo creo que es un muy buen directo. Lo compré a ciegas hace años en Berlín porque encontré en una tienda de discos la edición especial de 2 CDs a solo 5 euros. Conocía la mala fama del álbum pero valía la pena arriesgarse y acerté.



En aquella época, la Velvet estaban grabando Loaded mientras por las noches daban dos conciertos en el local Max Kansas City de Nueva York, donde habían firmado un contrato. La formación incluía por entonces a Lou Reed y al guitarrista Sterling Morrison como únicos supervivientes de la formación original. El resto lo formaban el bajista y cantante Doug Yule y su hermano Bill en la batería, ya que Maureen Tucker estaba embarazada por entonces (uno de los rasgos más marcados de este directo es oír las canciones interpretadas por un batería "normal" y no con el estilo característico tan especial y extravagante de la buena de Moe).

La edición especial nos muestra íntegramente los dos sets. El primero es el más rockero y en mi opinión el mejor de los dos con diferencia, el segundo se centra más en temas lentos del grupo.

El grupo abre fuego con una versión rockera y más convencional de "Waiting for the Man". Suena muy bien y tiene como interés especial el que se desmarca tanto de la de estudio (sin ese piano taladrante) como de la del Live 1969 (más ralentizada). Sigue la única referencia al oscuro White Light/White Heat con su tema homónimo, donde brilla la interacción de guitarras entre Lou y Sterling, que es el gran aliciente de este primer set.

La versión que se nos ofrece de "Sweet Jane" para mí ya justifica este directo, es una de mis favoritas. No se diferencia mucho de la de estudio pero tiene un poco más de fuerza y pierde algo el toque pop de la que conocemos, y eso la hace muy interesante.
Mejor parada sale aún otra referencia al Loaded. "Lonesome Cowboy Bill" siempre me ha parecido una tontería de canción y me chocaba que la interpretaron tanto en vivo (es el tema que menos me gusta de la Velvet en estudio), pero es que en concierto la canción mejoraba mucho: más rockera y con guitarras mucho más afiladas que en la versión tan light de estudio.



Las únicas baladas que hay en este set son la maravillosa "I'm Set Free" y una versión especialmente inspirada de "New Age". El set se cierra con uno de sus mejores temas: "Beginning To See The Light".

El segundo set sin embargo no me gusta tanto. Prefiero mucho antes la versión eléctrica del grupo y de todos modos tantos temas lentos seguidos me acaban cansando: "I'll Be Your Mirror", "Pale Blue Eyes", "Candy Says", "Sunday Morning", "After Hours" y "Femme Fatale". Todas y cada una de éstas son grandes canciones, pero creo que no dan tanto de sí como los temas del primer set, o al menos no para ponerlas seguidas. Por ejemplo, "Femme Fatale" la tocan en eléctrico, un formato que para mí casi supera la de estudio, pero es mejor la versión del Live 1969. Del mismo modo, "After Hours" no es lo mismo sin Maureen Tucker. Lo más interesante diría yo que es oír "Sunday Morning" tocada con guitarras.



Lo más interesante es por tanto "Some Kinda Love" (otro de esos temas que ganan mucho en vivo), la única referencia de este set a los Velvet más dados a improvisar que se vio en el primer set. De "Who Loves The Sun" por desgracia solo se puede escuchar el final, y de "Sweet Jane" y "Lonesome Cowboy Bill" tenemos otras versiones que no se diferencian mucho de las anteriores.

El segundo set no es una mala actuación y las interpretaciones son buenas, pero creo que la selección abusa mucho de una faceta que no es la mejor del grupo. No obstante, es interesante tener el CD1 más rockero y el CD2 más dedicado a los temas lentos, y seguramente bastante gente preferirá el segundo.

A los fans ocasionales les recomendaría sin duda antes el Live 1969, pero los fanáticos del grupo dudo que no puedan disfrutar de un directo como éste. Ciertamente, no es su mejor actuación (en aquella época Lou estaba ya agotado) pero por sí sola es muy buena y creo que merece mucho la pena.