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lunes, 27 de enero de 2014

Todd Rundgren - Runt (1970)



Es de justicia reconocer cuando uno ha cometido un error y más cuando es con uno de sus músicos favoritos, así que no se me caen los anillos al reconocer que durante mucho tiempo he tenido muy infravalorado el debut de Todd Rundgren en solitario. No quiere decir eso que nunca haya dejado de parecerme un buen disco, ni mucho menos, pero se me quedó algo olvidado hasta que lo rescaté este año.

Afortunadamente para mí, yo llegué a Runt cuando aún no conocía el potencial de Todd Rundgren y por tanto no me supo a poco. Por entonces ya seguía una costumbre que aún tengo de indagar en las discografías de grupos/artistas no necesariamente de sus discos más importantes a los menores sino saltando a mi antojo. Mi primer contacto con Todd fue un extenso artículo en que el autor desgranaba su discografía, y a partir de ahí decidí empezar, no por el prestigioso Something/Anything, sino por Runt: The Ballad of Todd Rundgren, que parecía un muy buen disco aunque no fuera de los más míticos (paradojas de la vida, ha acabado siendo mi favorito suyo y una de mis debilidades personales). Runt fue el que escuché después de ése, aplazando expresamente la entrada a la que está considerada su época cumbre, y por ello veo lógico que con el tiempo Runt acabara eclipsado cuando descubrí tours de force como el ya citado Something/Anything, A Wizard A True Star o Todd.


Pero partiendo de la base de que es un disco inferior a éstos, hay que ser justos y reconocer que es una obra más que notable, con composiciones de muy buen nivel y, sobre todo, dando a entender claramente (quizá más que en Runt: The Ballad of Todd Rundgren) por donde tiraría el futuro de Todd. Runt era teóricamente el nombre de la nueva banda de Todd después de haber separado a los Nazz, pero a la práctica todos consideramos éste y el siguiente álbum como sus dos primeros discos en solitario, ya que la contribución de los hermanos Sales al bajo y la batería queda totalmente ensombrecida por ese todoterreno llamado Todd Rundgren. Aquí nuestro amigo ya prometía: compone todos los temas, produce el disco y toca todos los instrumentos que se le ponen por delante para acabar de dar a cada composición las texturas y detalles que necesiten.

En consecuencia, Runt como carta de presentación en solitario es un borrador de lo que vendría después: heterogeneidad de sonidos, una destreza remarcable a la hora de utilizar los elementos de estudio, ganas de experimentar y composiciones de primer nivel.

Sólo hay un tema que me sobre por completo (NO soporto "I'm in the Clique") y otro que podría considerarse relleno pero que está justificado bajo la coartada experimental ("There Are No Words", un tétrico tema instrumental muy atmosférico). El resto creo que no puede generar dudas a nadie sobre su calidad. El inicial "Believe in Me", "Who's That Man" y "The Devil's Bite" nos muestran su faceta más rockera, destacando para mi gusto con absoluta diferencia la última. El medio tiempo "Once Burned" cuenta con la colaboración de Levon Helm y Rick Danko de The Band y el último tema "Birthday Carol" con sus 10 minutos de duración y un inicio orquestal es la última pista que podría necesitar el fan de la época para intuir que ese tal Todd Rundgren no iba a conformarse con hacer temas pop.


Me dejo para el final mis dos canciones favoritas con diferencia, en mi opinión dos obras maestras del pop. Primero tenemos el que fue el single del disco, "We Gotta Get You Woman", pop de primerísima calidad, con una buena melodía vitalista y varios detallitos que la hacen aún más especial. Pero mejor es aún el medley de cinco minutos de "Baby Let's Swing - The Last Thing You Said - Don't Tie My Hands", un prodigio de melodías que se suceden una tras otra haciendo una combinación espectacular. Siento debilidad por ese inicio tan fuera de lugar en que se entona una melodía anticuada y Todd la tararea hasta volverse loco y acabar chillando. El tema principal, "Baby Let's Swing" ahora ha salido como Bonus Track en su totalidad, ya que en el disco inicialmente solo se oía una parte, y aunque es una gran composición creo que tiene más encanto como estaba, porque al enlazar esas tres composiciones juntas de forma concentrada no te da tiempo a aburrirte de las melodías o acostumbrarte a ellas. Por cierto, la Laura que menciona en la letra es la compositora Laura Nyro, uno de los mayores ídolos e influencias de Todd Rundgren que tiene unos cuantos discos realmente muy buenos. Según parece, en esa época Laura Nyro le ofreció a Todd unirse a su banda, y aunque éste rechazó la propuesta seguro que debió sentirse muy halagado.

Por último la última reedición nos regala un tema nuevo que no sé de donde sale y que está realmente bien, una composición a piano muy en la onda de estos años:



Sirva pues esta reseña para reivindicar este disco menor pero altamente disfrutable y de mucha calidad. Casualmente hace poco me lo encontré en vinilo en una feria de discos, y escuchándolo de nuevo con esa excusa me he dado cuenta de que Runt realmente merece un espacio en nuestro corazoncito.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Discos para oír a ciegas: A Wizard A True Star (1973)


A veces creo que la enorme ventaja que supone tener tantísima información a mano en Internet tiene ciertos inconvenientes. Muy pequeños y que por supuesto son mucho menos importantes que sus ventajas, pero los hay. Uno de ellos es el hecho de que se pierde el factor sorpresa al bucear en la discografía de un grupo. Eso es algo que en realidad es culpa de no haber vivido al grupo en su momento, porque uno también puede leer en un libro que por ejemplo Led Zeppelin se pasaron al folk en su tercer disco. Pero Internet nos permite tener información de absolutamente cualquier disco que se nos ocurra de grupos o artistas no muy conocidos e incluso podemos tantearlo en dos clics.
Repito, eso no tiene nada malo, pero a veces se hace necesario el factor sorpresa.

Todo esto viene a cuento de A Wizard A True Star de Todd Rundgren y el impacto que supone oírlo por primera vez. En su época la gente flipó por completo. Rundgren era hasta entonces un buen músico de pop-rock que había dado el pelotazo con un álbum de pop inteligente llamado Something/Anything con sus dosis de locura pero también con singles radiofónicos. Y de repente el tío apareció con esta bizarrada bajo el brazo.

Yo sabía que había algo de eso, pero tuve la buena idea de no leer mucho al respecto de forma que cuando oí el álbum solo sabía que Todd ahí daba un cambio, pero no sabía en qué sentido. Aparte de eso, decidí comprarme el disco a ciegas. Y aún hoy en día recuerdo exactamente la primera vez que lo oí. Lo que pensé y lo que sentí. Porque si hay un disco que debe oírse a ciegas es éste. La experiencia de oír por primera vez la cara A de este álbum no se olvida: son varios temas de 1 o 2 minutos, a cada cual más bizarro e incoherente seguidos, sin descanso. Un tema de rock ¿espacial? seguido de una versión del Peter Pan de Broadway (???), ruiditos raros, un tema de rock brutísimo, más ruiditos, una melodía juguetona, más ruiditos... en fin. Me vinieron una serie de sensaciones a veces algo contradictorias: desconcierto, pensar si realmente hice bien en comprar ese disco a ciegas (debo decir que ésta me duró muy poco), sensación de que nunca podría asimilar todo eso, admiración por Todd, un cierto miedo hacia Todd.... y, finalmente, ganas de oírlo de nuevo.

También es cierto que ese factor sorpresa tan importante no sucede con la misma fuerza siempre con todos los grupos. Y es que la gracia de Todd es que es un músico que en aquella época nunca podías saber por donde saldría. Y del mismo modo que oyendo un disco de esos años nunca puedes saber qué esperar, también existe el factor de riesgo de que no te guste el siguiente paso que dio, pero es parte de la gracia, ¿no?

lunes, 1 de octubre de 2012

Conciertos pasados: Todd Rundgren - Manchester Ritz

Hoy se cumple 1 año de uno de los conciertos más especiales que he visto: Todd Rundgren en el Manchester Ritz.

Todd es uno de mis ídolos musicales al que no contaba con ver nunca en vivo, ya que no se prodiga especialmente por Europa. Durante el 2010 hizo un tour interesantísimo interpretando A Wizard A True Star entero que pasó por Inglaterra, pero se me pasó y para mi desgracia me lo perdí. Un año después la suerte se puso de mi parte. Un día, mirando no-sé-qué me encontré casualmente que Todd hacía una pequeña gira por Europa de Greatest Hits, lo cual era bastante interesante porque, aunque Todd no tiene realmente muchos hits, eso querría decir que no tocaría mucho de sus últimos discos que, siendo claros, son horrendos.
Me decanté por la fecha de Manchester al ser un sábado y tener alojamiento gratis en Leeds, que está a un par de horas en autobús.

La suerte nos sonrió al estar la sala del concierto literalmente al lado de la estación de tren, así que no fue difícil encontrarla. En la cola había mayormente cuarentones, algunos con camisetas de Todd ya desteñidas que seguramente compraron en su época y habían resistido a duras penas el paso del tiempo.


El concierto se inició exactamente igual que su directo Back to the Bars con los temas "Real Man" y "Love of the Common Man" que el público coreó entusiasmado. Uno de los puntos negativos que le achaqué al concierto es que Todd apenas tocó la guitarra, lo cual es una pena porque me gusta mucho como guitarrista, pero supongo que prefirió exhibir su faceta de frontman. A cambio, Todd se mantiene muy bien como cantante y es un tío muy enrollado, que tiene feeling para comunicarse con el público pero sin parecer falso o pasarse de gracioso.

Al acabar estos temas Todd nos habló sobre qué íbamos a encontrarnos esta noche, ya que aunque el tour se llamaba "Greatest Hits" no iba a dedicarse a tocar solamente sus hits porque entonces el setlist sería solo de 4 o 5 canciones (aquí pecó ligeramente de modesto pero es cierto que pese a que empezó su carrera con varios singles de éxito, luego su carrera se basó más en álbums que en singles radiofónicos). Su idea era más bien tocar las canciones que él creía que la gente querría escuchar intentando reflejar sus varias etapas, lo cual es bastante complejo porque Todd tiene discos muy variados e imagino que cada fan querría que se centrara en algunas concretas. Sin embargo el setlist final creo que es bastante fiel a esa idea. Aunque no tocó muchas canciones que me habría gustado oír era una selección bastante equitativa en que repasó los álbums que no podían faltar y no se olvidó de las canciones imprescindibles (debo decir que había muchas que no conocía, y es que yo solo he oído una parte de su extensa carrera) . Esto puede parecer una obviedad de setlist pero, recuerden, Todd no es normal y no siempre se lo pone fácil al público.
Como ejemplo, unos días antes dio unos conciertos especiales en Holanda con orquesta donde sí hizo un setlist más "marca de la casa" en que por ejemplo prefirió tocar esto antes que algunos de sus singles más efectivos.

Para mi gusto faltaron bizarradas típicas suyas y se centró mucho en su faceta pop más accesible, pero dado el nombre del tour y la presentación que hizo Todd, no es nada que no esperara. Así pues, del extravagante A Wizard A True Star se decantó por el medley de temas soul que hay en mitad del disco, que es uno de los pocos momentos medianamente accesibles.
Por ello los discos de los que cayeron más temas fueron los dos mayores éxitos de ventas de su carrera: Something/Anything y Hermit of Mink Hollow. Del segundo cayeron tres seguidos: "Determination", la preciosa balada "Lucky Guy" acompañado solo de piano y uno de mis momentos más especiales de la noche, "Can We Still Be Friends" que coreamos con todo el público:


De los temas que no conozco hay uno que no he conseguido situar que cantó sentado tocando unos instrumentos de percusión con forma de fruta (¿?¿?) y que sonaba muy loco, teniendo que cantar muy rápido ciertas partes (creo recordar que dijo que si se desmayaba interpretándolo llamáramos a una ambulancia).

Del famoso Something/Anything nos sorprendió con la versión bossanova de "It Wouldn't Have Made Any Difference" (véase With a Twist) y me alegró la noche con "I Saw the Light", "Hello It's Me" (con la que abrió el bis, imitando incluso el falso inicio del disco) y, sobre todo, "Couldn't I Just Tell You", una de sus mayores obras maestras que no sabía si tocaría y que coreé hasta quedarme afónico. El final fue con la única referencia a su álbum Todd, "A Dream Goes on Forever".

Uno de los detalles entrañables que recuerdo del concierto fue cuando Todd comentó de pasada y en tono jocoso que había españoles en el público. Imagino que al adquirir la entrada con mi tarjeta de crédito alguien encargado de llevar el tema se quedó con el hecho anecdótico de que alguien había comprado un par desde España, sobre todo porque Todd no es uno de esos músicos a los que va a ver gente de toda Europa (menos aún de España), y seguramente ese alguien se lo chivó a Todd como curiosidad. O quien sabe, quizá existe en España un club de fans de Todd Rundgren y en la sala había 30 españoles más y yo no lo sabía...

El otro detalle curioso fue que al salir de la sala los de seguridad estaban repartiendo piruletas. No sé aún si ese peculiar detalle es cortesía de Todd o de la sala.

En definitiva uno de esos conciertos especiales que nunca pensé que podría ver. Ojalá pueda repetir aunque sea con la faceta más inaccesible de Todd.

sábado, 7 de julio de 2012

El fascinante mundo de Todd Rundgren


A día de hoy se suele usar con demasiada facilidad la palabra "genio" hasta el punto de que casi ha perdido su valor. Yo por genio entiendo no solo a un gran artista sino a una persona que tiene una lucidez especial que le hace destacar e ir por delante de los otros. En ese sentido, Todd Rundgren creo que es uno de los genios de la música pop-rock.
Esta entrada es solo un pequeño reflejo de la que fue su larga carrera. Dado que no la conozco en profundidad, hay algunas lagunas que iré subsanando editando el artículo a medida que las llene, pero creo que servirá como homenaje a este tipo tan apasionante.

Sus inicios musicales tienen lugar a mediados-finales de los 60 cuando siendo un veinteañero fundó la banda de garage Nazz, en la que cantaba y tocaba la guitarra. Todd grabó dos discos con Nazz muy interesantes pero que aún no demostraban su potencial. No obstante, el pretender que el segundo fuera un doble álbum ya mostraba que el jovencito era ambicioso, y de hecho Todd nunca se cortó en lo que respecta a la duración de sus obras: en los 70 solía combinar discos dobles con otros que forzaban la duración máxima de un LP (por ejemplo el debut de Utopia de una hora de duración con un tema de media hora en una de sus caras o el Initiation de 68 minutos y un tema de 35 minutos en la cara B, convirtiéndolo en uno de los LPs simples más largos que se hayan grabado).



Tras el segundo álbum, Nazz se separaron y Todd inició una carrera en solitario que se inició con Runt (1970), un disco no muy redondo pero sí muy prometedor porque ya dejaba a entrever sus inquietudes musicales, y Runt: The Ballad of Todd Rundgren (1971), un álbum de puro pop menos experimental pero impecable (de hecho a día de hoy es mi favorito suyo).
No obstante, el disco que catapultó su carrera y en el que Todd demostró al mundo su verdadero potencial fue el doble Something/Anything (1972). Todd prescindió aquí de la banda que le había acompañado en sus obras anteriores y produjo, compuso e interpretó todos los instrumentos en tres cuartas partes del disco. Musicalmente es la obra donde Todd exploró todas las posibilidades de la música pop forzando así mismo sus límites. Para muchos se trata de su obra cumbre, y ciertamente tiene muchos números para serlo. Dejando de lado opiniones, es un disco absolutamente imprescindible no solo en la carrera de Todd sino también en la música pop-rock de los 70.


Something/Anything dejó al señor Rundgren en una posición envidiable: el disco fue un éxito de ventas gracias a unos cuantos singles de pop radiofónico infalibles y al mismo tiempo le permitió conseguir el estatus de artista inquieto y experimental. Había triunfado siendo fiel a sus principios, era perfecto. Sin embargo, lejos de acomodarse, Todd decidió seguir adelante y jugársela con su siguiente obra. El salto de Something/Anything a A Wizard A True Star (1973) supone uno de los mayores suicidios comerciales de la historia del rock. De un disco de pop inteligente y original, Todd Rundgren pasó a una obra extraña, inclasificable, experimental y definitivamente difícil de asimilar. Cuando sus fans oyeron el disco en su momento no entendieron qué era eso y como es lógico fue un fracaso de ventas. Aún hoy día sigue siendo un álbum difícil, así que imaginen en 1973. No obstante, con el tiempo consiguió un estatus de culto hasta convertirse en uno de los discos predilectos de sus fans.
Sin embargo, lejos de dejarse intimidar por los reveses comerciales, en su siguiente disco Todd (1974) continuó tirando por este camino, combinando temas pop con bizarradas y experimentos varios sobre todo con los sintetizadores.





Como alternativa a su carrera en solitario, Todd formó en esa época la banda Utopia. En su momento fue entendida también como la alternativa comercial a sus arriesgados discos en solitario, ya que en sus primeros discos abrazaban el sonido del rock progresivo más desatado que tanto se llevaba en la época. Resulta curioso pensar que un disco como el debut de Utopia en su momento fuera comercial, pero así eran los excesivos 70s. A lo largo de los años, Todd iría combinando su carrera en solitario con la de Utopia, si bien Utopia fueron alejándose poco a poco del progresivo para acercarse al pop mientras Todd coqueteaba con el progresivo en solitario, de forma que sus dos facetas se iban cruzando.

Por si todo esto fuera poco, Todd también se dedicó durante esos años a producir discos para otra gente. En el mundillo eran conocidas sus habilidades como productor que le valieron el sobrenombre de Wizard (Mago). En aquellos años produjo, entre otros, el We're an American Band de Grand Funk Railroad, el Straight Up de Badfinger y el Bat Out of Hell de Meat Loaf.

Esta época fue la más productiva de su carrera. Todd dio rienda suelta a sus extravagancias (por ejemplo tiñéndose el pelo de colores vistosos) mientras no paraba de crear música. Viendo vídeos de esos años uno puede encontrar de todo: conciertos excesivos a lo Spinal Tap con Utopia, actuaciones en que toca la batería para demostrar que es cierto eso de que es multiinstrumentista, apariciones televisivas con unas pintas muy bizarras, etc.
Aparte de los vídeos que he linkeado, posteo aquí dos ejemplos más sobre lo que podía salir de Todd Rundgren en los 70. Primero una actuación televisiva en que sale medio desnudo con todo el cuerpo pintado cantando su hit "Hello It's Me":


Y en segundo lugar una bizarrada muy inquietante, una especie de videoclip de su canción "All The Children Sing" que seguro que hizo las delicias de un joven David Lynch:


Aparte de eso, su discografía seguía deparando sorpresas. En Faithful (1976) dedicó la mitad del disco a versiones de clásicos del rock que eran tan fieles a las originales que uno se pregunta si el propósito de esto no era sino demostrar sus habilidades en el estudio pudiendo recrear cualquier canción. Poco después sacó Hermit of Mink Hollow (1978), un retorno al sonido pop más asequible de antaño en que además volvía a interpretar todos los instrumentos. Fue uno de los mayores éxitos de su carrera y contenía el que es su tema más popular junto a "Hello It's Me": "Can We Still Be Friends" (aunque el vídeo es bastante normalito, también tiene su momento WTF):


Con el cambio de década y el paso a los 80 la carrera de Todd perdió algo de empuje como le sucedió a todos los grandes artistas de los 70, ya que... Bueno, creo que antes que divagar prefiero ser franco sobre esta etapa musical: aunque no he oído aún ningún disco entero de esa época, prácticamente todo lo que he escuchado de Todd de mediados de los 80 en adelante me parece espantoso. O bien lo que me falta por oír no se parece en nada a los temas que conozco o esta parte de su discografía es horrorosa.

Sin embargo, a cambio hay que reconocer algo, y es que aunque la música sea pésima, Todd seguía siendo fiel a sí mismo. Es decir, no es un caso de artista que se vendió a los géneros musicales de moda perdiendo toda su esencia, como es el caso de muchos, sino que siguió experimentando y haciendo lo que le daba la gana de un álbum a otro. Por ejemplo en 1985 sacó A Cappella, un disco grabado íntegramente con su voz. Es decir, la voz de Todd no solo cantaba la melodía sino que interpretaba el resto de instrumentos, de modo que cada tema era una combinación de pistas de la voz de Todd. El único truco es que algunas las retocó en estudio. 


A este álbum experimental con tanto proceso de estudio le siguieron dos discos que optaron por el camino contrario: se grabaron en vivo en una sola toma sin ningún retoque de estudio. Pero lo más interesante del Todd de esta época en mi opinión vino con su álbum No World Order. Él siempre había sido un fanático de la tecnología, y la llegada del digital con sus múltiples posibilidades era algo que se le antojaba irresistible. Este disco supuso un experimento de crear una obra interactiva en la que el usuario podía elegir cómo quería escuchar la música pudiendo escoger entre diversos parámetros. Los conciertos de esa época también seguían fieles a esa idea y se basaban en gran parte en la interacción del público, que podía subir al escenario e incluso tocar algún instrumento musical.
Como es de esperar, con la llegada de internet, Todd también se subió al carro de inmediato y fue uno de los primeros artistas en sacar partido de la red cuando, a mediados de los 90, empezó a ofrecer temas nuevos o aún en proceso de creación a sus fans a través de su página web. Y como último detalle, en su disco The Individualist Todd incluía un videojuego al que se podía jugar oyendo la música.
Estos detalles pueden parecer simples anécdotas hoy día, pero a principios-mediados de los 90 eran un campo nuevo aún por explorar, y tiene más mérito aún que un músico cuarentón como él se metiera en todos estos tinglados innovando allá donde pudiera.

Como digo, en la teoría Todd seguía siendo el mismo de siempre evolucionando y haciendo todo tipo de experimentos. No se había anclado en el pasado como la mayoría de sus contemporáneos e incluso probaba con géneros musicales de más actualidad como el rap o la música electrónica. En la teoría pues, todo era correcto y digno de admirar. El problema es que la música era, como dije, horrible:


En estos últimos años Todd Rundgren básicamente ha tenido la mirada puesta en su pasado (algo poco común en él). La primera señal llegó en 1997 cuando grabó un disco que reversionaba temas suyos clásicos en clave bossanova, With a Twist... Ya en pleno siglo XXI sorprendió a todos sus fans iniciando una gira en que interpretaba íntegramente su disco A Wizard A True Star, ahora convertido en una de sus obras más aclamadas. La jugada se repitió años después con su otro clásico Todd y con Healing. Y como última novedad, recientemente volvió a reunificar a sus amigos Utopia para dar una gira.

A diferencia de otros compañeros de su época, hay que decir que Todd Rundgren no es un artista que haya sido reivindicado masivamente por bandas jóvenes como influencia fundamental ni que haya conseguido llegar a nuevas generaciones, como sí han hecho Neil Young o David Bowie, por mencionar dos músicos tan inquietos como él. Más bien parece como si se hubiera convertido en el típico dinosaurio anclado en los 70s que hoy es visto como una curiosidad de la época. Puede que sus nefastos últimos discos en comparación con las carreras recientes de Bowie y Young, mucho más solventes y agradecidas por los fans, tengan algo que ver. O quizá es que Todd se implicó en ese género tabú, el rock progresivo. Sea como sea, es definitivamente un gran artista a reivindicar con una trayectoria envidiable en los años 70. Puede que sus últimos discos no valgan la pena, pero a cambio Todd ha seguido fiel a su filosofía aunque eso implique equivocarse, que es algo que no muchos pueden decir. En definitiva, Todd Rundgren mola.

Por último no puedo olvidarme de dejar un link al doble artículo que me descubrió a este artista, por entonces totalmente desconocido para mí, y que me abrió las puertas a su discografía hasta hacerme fan. Les recomiendo su lectura por ser un repaso exhaustivo a su carrera además muy bien escrito:

Todd Rundgren (I)

Todd Rundgren (II)

Y nada mejor para acabar que una de las mejores canciones de Todd, disfrútenla: