Viendo el excelente documental Long Strange Trip (2017) que narra la historia de Grateful Dead en 6 episodios me he acordado de un miembro muy injustamente olvidado de los que pasaron por la banda, el cantante y teclista Ron "Pigpen" McKernan, y se me ha ocurrido hacerle un pequeño homenaje.
Puede que no lo sepan, pero Pigpen es el miembro más desconocido del ilustre club de los 27 junto a otro bluesmen como Alan Wilson de Canned Heat, pero su muerte pasó más inadvertida salvo entre los miembros del grupo. Y puede que tampoco sepan que, por extraño que parezca, en los inicios del grupo Pigpen era la cabeza más visible de la banda (no diremos "líder") hasta que progresivamente el cantante y guitarrista Jerry Garcia fue volviéndose el rostro por excelencia de Grateful Dead (a su pesar me atrevería a decir). En realidad tenía sentido, puesto que los Grateful Dead nacieron a mediados de los 60 como un proyecto de Pigpen y Garcia y su idea inicial era básicamente hacer blues-rock, y de todos los miembros del grupo Pigpen era el bluesman por excelencia. Llevaba mamando esa música desde pequeño y la interpretaba como si fuera una parte intrínseca de él mismo.
El problema de Pigpen es que el grupo fue tirando hacia la psicodelia y otros sonidos más experimentales donde él no encajaba tanto. En concreto cuando todos empezaron a experimentar con drogas como el LSD, Pigpen quedó algo de lado porque no le interesaban ese tipo de drogas, lo suyo era el alcohol. Eso ya de entrada fue un importante handicap para él, puesto que la base de muchas de las famosas improvisaciones de los Dead se basaban - al menos en sus inicios - en esa experiencia conjunta que suponía consumir ácido y dejarse llevar todos juntos, una experiencia en que Pigpen quedaba algo de lado si no se unía a la euforia psicodélica.
El segundo gran problema llegó cuando el grupo fue adentrándose en música cada vez más compleja y él y el guitarrista rítmico Bob Weir se quedaron atrás respecto al resto. Tal es así que en cierto momento a finales de los 60 el resto despidió informalmente (nunca se hacía nada formalmente en los Grateful Dead) a Bob y Pigpen porque estaban "entorpeciendo" los avances musicales del resto, que iban adentrándose en caminos cada vez más complejos y sinuosos. La historia tuvo un final feliz cuando Bob simplemente siguió yendo a los ensayos pese a estar en teoría fuera de la banda y el resto los readmitió porque no querían echar del grupo a dos colegas. Lo que sucede es que si bien Bob consiguió acoplarse al nivel musical del resto (a principios de los 70 dio un salto brutal como guitarrista rítmico, en gran parte porque se pasó mucho tiempo escuchando discos de jazz y aprendiendo de ahí los patrones que le ayudarían a improvisar con su guitarra), Pigpen en cambio se quedó siempre atrás. Y cuando con el cambio de década la banda fichó al teclista Keith Godchaux (que, con su formación clásica tenía mucha más versatilidad que Pigpen), su puesto quedó en un lugar dramáticamente secundario. En los Dead de los 70 el característico órgano de Pigpen quedaba prácticamente olvidado y era reemplazado por el piano de Keith. Así mismo la faceta blues que aportaba Pigpen cada vez quedaba más en un segundo plano.
La gira del Europe 72 (1972) fue el último momento destacable de Pigpen en el grupo, pero ya por entonces su alcoholismo hacía que fuera demasiado errático como para contar con él en la banda (un pequeño apunte: entre los consumidores de drogas psicodélicas no se tenía mucha tolerancia a los alcohólicos, eran muy mal vistos, no era cool emborracharse del mismo modo que sí lo era colocarse y "viajar"). En el documental un roadie comenta que le hicieron compartir cuarto con Pigpen porque nadie más quería, y por las noches le enseñaba a tocar blues.
En 1973 la banda estaba ensayando ya sin él, puesto que se encontraba muy enfermo. Éste estaba intentando dejar el alcohol e incluso pensaba en un disco en solitario, y Garcia había pedido que se le buscara el mejor tratamiento posible, pero para entonces ya era demasiado tarde. Su último encuentro con la banda fue muy triste: Pigpen fue con un fotógrafo a un ensayo del grupo para hacerse unas fotos con ellos, pero éstos se encontraban enfrascados en la música y les molestó la interrupción, así que le despacharon rápidamente. Pocos días después moriría solo en su casa de una hemorragia gastrointestinal.
Cuando uno lee comentarios sobre gente ya fallecida suele encontrarse comentarios contradictorios al respecto, ya que las personas somos complejas y tenemos varias facetas diferentes, es algo que comprobé hace poco en la biografía que leí de Janis Joplin (quien por cierto era muy amiga de Pigpen y también había muerto a los 27 en gran parte por su afición al alcohol). Pero curiosamente con Pigpen no sucede: todos los comentarios sobre él coinciden en que era alguien que imponía mucho por su aspecto (era un tipo más bien grande y de mirada seria) pero que era un absoluto buenazo y, sobre todo, alguien de una extrema sensibilidad.
Creo que algo que ha jugado en su contra a la hora de recordarle es que sus mejores momentos en vivo no le hacen justicia escuchados en disco. Quiero decir, cuando uno oye las jams de "Dark Star" o "Playing in the Band" se disfrutan perfectamente escuchadas en casa, sin haber estado en el concierto. Pero las jams que dirigía/cantaba Pigpen como las versiones extendidas de "Turn on your Lovelight" o "Good Lovin" siempre me han parecido demasiado "verbales". Eso tiene una explicación: Pigpen era el miembro del grupo que mejor sabía manejar a la audiencia, cuando cantaba sus temas siempre conseguía que todo el público se levantara y bailara, y en esas versiones extendidas de esos temas está hablando todo el rato porque está interpelando a la audiencia. Eso, vivido en un concierto, sería genial (los que vieron a Pigpen en su esplendor coinciden en que era todo un espectáculo verle manejar al público), pero escuchado en la frialdad de casa pierde el efecto, y eso quizá contribuye a que no le hagamos tanta justicia como merece. No obstante, sus versiones de blues ("Good Morning Little Schoolgirl", "Big Boss Man") son excelentes, y de entre sus pocas composiciones propias - en los inicios del grupo en realidad casi componía únicamente Garcia, así que en ese aspecto Pigpen iba a la par que el resto - mi favorita es seguramente ésta que nunca llegó a grabar en estudio y que creo que despliega muy bien su sensibilidad:
En el documental antes mencionado hay un momento curioso en que John Barrow (uno de los dos letristas del grupo) acude a la tumba de Pigpen y comenta lo absurdo que es que muchos fans hayan dejado en señal de reconocimiento púas de guitarra. ¿Qué sentido tiene cuando Pigpen era teclista? Este pequeño detalle creo que encaja muy bien con la figura de alguien que creo que fue un incomprendido, un músico muy sensible que quizá no estaba en la banda adecuada.
Hubo un momento a finales de los 60 en que los Grateful Dead se convirtieron en algo tan grande y con vida propia que ni los propios músicos podían controlarlo, pero así como el resto de la banda supo acomodarse a ello, Pigpen se quedó atrás. Al resto también les acabaría sucediendo en cierta forma (a finales de su carrera Garcia acabó harto de tocar en estadios y prefería sus íntimos conciertos en solitario, pero se veía obligado a seguir adelante para no parar la maquinaria de los Grateful Dead, de la que dependían tantas personas como medio de sustento), pero Pigpen fue la primera víctima de ese ese largo y extraño viaje.
Una de las reflexiones que a veces me gusta hacerme es pensar cuáles de los grupos o discos que ahora se encuentran entre mis favoritos veía más improbable hace 15 años que ocuparían dicha posición en mis gustos personales. O al revés, qué grupos y discos que ahora no me dicen gran cosa acabarán de aquí a 10 años entre mis favoritos contra todo pronóstico. Haciendo este ejercicio mental creo que el grupo que más ha destacado en ese sentido contra todo pronóstico son los Grateful Dead.
Llegué a ellos con unos 14 o 15 años a través del mitiquísimo recopilatorio Esta noche cruzamos el Mississippi, que incluía un tema de ellos, "Sugar Magnolia". No fue un buen comienzo: no me gustaba nada, de hecho era la única canción que me saltaba del disco, de modo que si esto es lo que tenían que ofrecerme los Grateful Dead, íbamos apañados. Pero claro, en aquellos años yo estaba descubriendo el rock clásico y era un consumidor insaciable de discos y bandas de la edad de oro del rock, de modo que a lo tonto el nombre de Grateful Dead tarde o temprano volvía a aparecer y me decía que quizá les tenía que dar una oportunidad. El disco que en todas partes se mencionaba como su gran obra era un tal American Beauty (1970), de modo que lo descargué y mucho me temo que no cambió para nada mi parecer sobre el grupo, me parecía un rollo. Antes de que se me echen encima debo aclarar que en aquellos años era aficionado sobre todo al blues-rock, hard-rock clásico, el progresivo y la psicodelia, de modo que un disco de puro country-rock tenía muy pocos números para entusiasmarme. Yo sentía curiosidad por los Dead como aficionado a la psicodelia pero eso desde luego NO sonaba a psicodelia, de modo que los descarté de nuevo.
Cuántas grandes bandas nos descubrió Pepe Navarro..
Pasaron los años y fui descubriendo otros grupos y discos clásicos. De vez en cuando le daba otro intento a los Dead pero siempre actuaba de la misma forma, repitiendo una y otra vez el mismo estúpido error: quería probar nuevos grupos de psicodelia, leía que los Dead eran imprescindibles y a la hora de buscar un disco de ellos siempre volvía a American Beauty. ¿Por qué? Porque es el único que se resalta de verdad en enciclopedias de rock y listas de mejores álbums de la historia, algo que posteriormente descubrí que es una injusticia, pero ya llegaremos a eso. Me habría venido bien que alguien me hubiera hecho oír el Anthem of the Sun (1968), que pese a ser un disco más complejo que el Beauty a mí me habría entrado mil veces mejor y me habría convertido antes en fan del grupo, pero desafortunadamente nunca se suele citar a la hora de hablar de psicodelia. También había leído, es cierto, que lo mejor de esta gente eran sus directos, pero tenían tantos que tampoco sabía por donde empezar (también llegaremos luego a eso). De modo que mi bautismo en el universo Dead tardó más años de lo normal por ese motivo.
En todo caso, en esos años mis gustos fueron ampliándose. Con 20 años empecé a entrar tímidamente en el country-rock de la mano de esa obra maestra que es Déjà Vu (1970) de Crosby Stills Nash & Young y de mis primeros discos de Neil Young. Y fue a los 23 años cuando inicié mi entrada en el universo de los Grateful Dead. En un foro leí un post en que la gente escogía sus discos favoritos del grupo y entré por curiosidad a ver si se mencionaba alguno más aparte del de la flor, y vi que otro de los más citados era Workingman's Dead (1970), de modo que decidí bajarlo a ver qué tal. Sonó "Uncle John's Band". Eh, esto no está nada mal, ¡si realmente es como Crosby Stills & Nash! (de hecho CSN les ayudaron a hacer ese cambio de sonido dándoles algunas clases sobre cómo hacer buenos coros, de modo que la influencia es obvia). Tanteé algunos temas más y comprobé que me agradaba. ¿Me gustaría ahora por fin el dichoso American Beauty? Lo descargué, le di al Play y, hermanos, vi la luz. Desde las primeras notas de "Box of Rain" caí embelesado, me entusiasmó al instante (a día de hoy sigue siendo mi tema favorito del grupo en estudio). Me parecía un tema tan puro y de tal belleza que me conquistó enseguida. Le seguía el maravilloso country "Friend of the Devil" que se me enganchó de mala manera. En ese momento me reconcilié por completo con el disco y durante semanas me hice la misma pregunta: ¿cómo podían no haberme gustado en anteriores escuchas dos canciones TAN buenas como ésas? ¿Cómo pude desechar durante tantos años algo tan hermoso? La respuesta es obviamente que cambiamos de gustos con el tiempo, pero aun así siempre me ha resultado curioso ese cambio de disposición tan radical respecto a los Dead.
Bueno, ahora soy yo con 23 años y acabo de descubrir un nuevo grupo que me gusta pero que, obviamente, ni me planteo situar entre mis favoritos, eso vendrá con el tiempo; de momento es otra buena banda de los 60-70 a descubrir. Una vez roto el hielo indagué un poco en su discografía e hice lo que tenía que haber hecho años atrás: pasar de lo que decía todo el mundo de que "sus discos psicodélicos en estudio no valen la pena" y darles una oportunidad. Empecé con Aoxomoxoa (1969) y me gustó mucho. No a los niveles del Beauty pero lo disfruté. Luego vino Anthem of the Sun (1968) - o "¿por qué nadie más considera este álbum un clásico de la psicodelia?" - y Workingman's Dead (1970), que ya sabía que me gustaría.
A esas alturas tuve que afrontar una cuestión que estuve posponiendo un tiempo: ¿qué hacemos con los directos? Todo el mundo dice que lo mejor del grupo son los conciertos pero había tantísimo donde escoger que me abrumaba. Esto no es una tontería, fue mi segundo gran obstáculo de cara a hacerme fanático del grupo. ¿Por dónde empezar? Primero probé con un directo clásico de su etapa psicodélica, Live/Dead (1969) pero no me acabó de enganchar. Lo atribuyo al orden de las canciones, empezar con un denso "Dark Star" de 20 minutos es un poco agotador para el no iniciado por muy fan que sea de la psicodelia. Tanteé otros discos en internet evitando expresamente entrar en el pozo sin fondo que son los (literalmente) centenares de bootlegs que hay del grupo por miedo a morir ahogado y probé con el Live at Fillmore 69. Aquí sí. ¡Ojalá alguien me hubiera dado este disco y el Anthem of the Sun con 15 años! Porque esto es exactamente lo que siempre buscaba cuando insistía con los Dead esperando oír esa supuesta salvaje psicodelia. Fue mi primer directo del grupo y me encantó, son los Dead en su faceta psicodélica más desatada, lo escuché infinidad de veces y se convirtió en un clásico para salir a hacer footing.
Mi siguiente directo fue Europe 72 (1972) y aquí se produjo un cambio de inflexión. En estos 3 años los Dead pasaron a gustarme cada vez más, pero fue con este álbum que creo que ya dieron el salto a ser uno de mis grupos favoritos (me enternece por cierto leer a día de hoy el post que le dediqué aquí en esa época, destila cierta inocencia hacia el universo deadhead que me resulta muy simpática). Ese directo se convirtió en una obsesión para mí, lo reescuché hasta la saciedad y me movió a adquirir un genial boxset que encontré por internet con todos sus discos de estudio y sus directos oficiales desde sus inicios hasta el 73. Y como ya saben, cuando uno compra un boxset de un grupo es como cuando se va a vivir con su pareja: quiere decir que la cosa ya va en serio. Así pues llegó el momento de enfrentarme al último obstáculo: quería (necesitaba) oír más directos de estos tipos, pero ¿cómo escoger entre tantísimos bootlegs? Aquí me fue de mucha ayuda un post que encontré en un foro donde varios expertos en el grupo iban compartiendo sus bootlegs favoritos y dejando comentarios sobre cada época del grupo y detalles a tener en cuenta. Me bajé varios de esos bootlegs como primera toma de contacto y me fueron muy útiles, si alguna vez doy con estos tipos que compartían este material desinteresadamente comentando todo les debo un par de cervezas.
Pero la clave fue también que encontré un método que me serviría durante años para escuchar bootlegs de los Dead. Me di cuenta de que si empezaba a oír directos al tun tun sería incapaz de asimilar tanta información y tantas versiones diferentes de cada tema, oiría por oír y luego no sabría destacar nada en concreto. De modo que me propuse intentar hacer una escucha ordenada: me centraba en un tour del grupo (normalmente uno que correspondía con el último disco en estudio que había oído de ellos) y buscaba en internet información sobre cuáles eran los bootlegs más recomendables de esa gira. En la red hay infinidad de foros repletos de deadheads dispuestos a compartir esa información y me di cuenta de que el problema es que no había unanimidad, y cada tipo mencionaba un directo diferente. Pero aun así me servía de esos comentarios y de algunas condiciones que me interesaba que cumpliera mi "bootleg escogido". Por ejemplo, que incluyera alguna versión de mi adorada "China Cat Sunflower/I Know You Rider", o que tuviera un "Dark Star" especialmente potente, o lo que era bastante frecuente, que incluyera muchos temas del último disco en estudio de ellos que había oído, para comparar cómo sonaban en vivo. Normalmente escuchaba algunos bootlegs que tenían buena pinta, los guardaba en mi disco duro y el que más me molaba lo pasaba a mi MP3 y pasaba a mi colección de CDs (piratas). De esta forma durante años he ido machacando a fondo algunos directos concretos* en vez de saltar de uno a otro, algo que me sería imposible de asimilar. (Todo este rollo es por si llega aquí alguien interesado en profundizar en los Dead en directo y mi método le resulta útil, a mí me llevó un tiempo cogerle el punto).
Mi formación favorita (del 72 al 78)
También descubrí que me era más útil primero escuchar y saborear sus temas en estudio antes de escucharlos en directo (sobre todo porque aun así sus directos están repletos de temas que no sabía de dónde salían), de modo que esta etapa de bootlegs vino acompañada de ir oyendo sus discos en estudio de los 70. Aquí sí que creo que cobra sentido el tópico de que donde realmente molan los Dead es en directo, porque aunque en general son buenos discos, su producción setentera post-American Beauty realmente creo que es para fans. Para mi desgracia (e incomprensión), mientras en directo exploraban caminos interesantísimos y experimentaban acercándose a veces incluso al jazz-rock, en estudio preferían tirar por un agradable soft-rock que si bien nos dejó una muy buena colección de temas, no tenía ni la magia de sus discos country ni ese extra especial de sus conciertos. Discos como Wake of the Flood (1973) - mi favorito de esta segunda etapa - o From the Mars Hotel (1974) me supieron a poco pero con el tiempo les cogí el punto. Esperaba mucho de Blues for Allah (1975) por ser la obra más reputada de esta época y, pese al espectacular inicio, no estuvo a la altura de mis expectativas, aunque de nuevo le cogí más cariño con el tiempo. De Terrapin Station (1977) en cambio ya esperaba poco y gracias a eso no me defraudó siendo un álbum menor, mientras que de Shakedown Street (1978) literalmente no esperaba nada y me he sorprendido viéndolo como una obra disfrutable. Hace unas semanas escuché por primera vez este último disco, con el cual ya he finalizado la escucha de los discos más relevantes de los Dead en estudio y por tanto diría que he llegado al final de una etapa.
Quedan el resto de álbums (en realidad solo tres en estudio), que tanteé mientras leía la magnífica biografía Un largo y extraño viaje de Dennis McNally, pero ya confirmé mis sospechas de que de ahí sacaré poca cosa. He llegado pues al punto en que lo que me queda es seguir buceando en bootlegs y más bootlegs y el tiempo dirá si llegaré a los niveles enfermizos de buscar la mejor versión de "He's Gone" o el mejor concierto de otoño del 74 o si me quedaré en el punto en que estoy. Pero sin necesidad de llegar a los niveles de un deadhead, los Grateful Dead han conseguido estos años convertirse en uno de mis grupos favoritos con el aliciente extra de la fascinación que me provoca todo lo que rodea el grupo, que descubrí gracias al libro que citaba de McNally. Realmente son una banda muy especial y que se hacen querer con sus defectos.
Además, creo que ser fan de los Grateful Dead siempre ha tenido un aliciente extra, siempre ha sido "algo más". En su época era el rollo deadhead de lanzarse a la aventura a seguirles durante toda una gira, el verles varias noches seguidas sabiendo que cada una sería una experiencia completamente distinta, el intercambiar cintas de bootlegs con otros fans. A día de hoy esto obviamente ya no es así (de hecho ya en los 90, cuando seguían en activo, todo este panorama había cambiado), pero sigue habiendo un "algo más" en ser fan de los Dead. Como mencionaba antes, uno de los aspectos que más me complicó mi aprendizaje del universo Grateful Dead es la existencia de tantísimos bootlegs y que no haya unanimidad respecto a cuáles son los imprescindibles. Eso me ha llevado a pasarme largos ratos navegando por internet y leyendo a deadheads discutiendo sobre cuál es el mejor bootleg de la gira del 72 o cuál es la mejor versión de "Eyes of the World". Esto implicaba un largo proceso de tantear bastantes directos que en líneas generales siempre sonaban de coña hasta encontrar uno con el que tuviera una conexión especial.
Hace poco me sucedió que estaba buscando uno del 77/78 que incluyera una versión de "Scarlet Begonias/Fire on the Mountain" porque este último tema lo descubrí hace poco. Probé con varios destacados por expertos deadheads como el Boston Garden del 77 (muy buen"Mississippi Half Step" y excelso "The Wheel/Wharf Rat" como cierre) o el Auditorium Theatre también de mayo del 77 (muy emotivo "Looks Like Rain"). Pero la clave en este caso para mí fue el de Illinois de abril del 78. Estaba paseando hace poco a mis perros y de repente me asaltó una versión de "Scarlet Begonias/Fire on the Mountain" tan extraordinaria que literalmente me tuve que parar para saborear lo que estaba oyendo, especialmente la parte de "Fire on the Mountain", con uno de los mejores juegos de guitarras que jamás les he escuchado Y entonces pensé "Por esto, por momentos como éste es tan gratificante ser fan de los Dead". Porque ser fan suyo implica hacer un esfuerzo de investigación y probar numerosos conciertos. Es agotador y a veces un tanto apabullante cuando uno tiene tanto donde escoger, pero ese esfuerzo vale la pena cuando uno llega a momentos especiales como éste. Y eso es lo que lo diferencia del resto de grupos para mí, que aunque tengan muchos directos o bootlegs, siempre hay unos más prestigiosos que otros, siempre es más fácil saber a donde tirar. Con los Dead no es así, te has de buscar la vida, y es parte de su encanto.
*Estos son los que tengo a día de hoy:
Live Lyceum Theatre London 25/05/72
Dave's Picks Vol. 5 - Live Los Angeles 11/17/73
Dick's Picks Vol. 7 - Live London 9/11/74
Live Beacon Theater 14/6/76
Dick's Picks Vol. 29 - Live San Bernardino 26/02/77
Dave's Picks Vol. 7 - Live Horton House 24/04/78
Obviamente espero añadir más en el futuro.
Y como es habitual en estos posts que hago de reflexiones personales sobre un grupo, dejo mis canciones favoritas de los Dead incluyendo versiones en vivo:
1) Box of Rain
2) Eyes of the World (cualquier version en vivo de los 70s con la jam final)
3) Dark Star (no sabria destacar una versión en vivo, pero destacaría la del Dicks Picks 7 del 74 o la del Fillmore 69)
4) China Cat + I Know You Rider (cualquier version en vivo de la gira del 74)
5) Brown-Eyed Women (Europe 72)
6) Candyman (quizá mi solo de guitarra favorito de Jerry en estudio aunque no sea muy vistoso, es con steel)
7) Morning Dew (directo Dave's Picks 29, del 77)
8) Friend of the Devil
9) Playing in the Band (aunque es de Bob en solitario, es casi un tema de los Dead - cualquier version en vivo)
10) Bertha (Skulls and Roses)
Y en breve supongo que añadiré este "Scarlet Begonias/Fire on the Mountain" del 78 que mencioné antes.
Estas semanas por algún motivo me ha dado sobre todo por escuchar discos en vivo, algunos viejos conocidos, y otros nuevos. Más concretamente éstos:
The Allman Brothers - Wipe the Windows, Check the Oil, Dollar Gas (1976)
Éste es uno de esos discos de los que no sabía que esperar porque no tiene excesiva buena fama, de hecho muchos prefieren algunos directos de los 90 o 00 con Warren Haynes y/o Derek Trucks, pero como yo no simpatizo mucho con esos Allman (no por cuestionar a Haynes o Trucks, simplemente no trago el sonido de discos de rock estilo clásico grabados en los 90 y 00) me dije que un directo de los Allman Brothers de los 70 con Dickey Betts centrado en la gira de Brothers and Sisters (1973) no puede ser malo. Y no me equivocaba, que no les engañen: es un muy buen disco.
El problema tiene nombre y apellidos: Live at Fillmore East (1970) - el cual por cierto he vuelto a rescatar, pero ahora soy incapaz de escucharlo en su edición clásica, sin su "Mountain Jam", los temas del debut y ese magnífico blues del final cantado por Elvin Bishop. A su lado queda empequeñecido. Y mucho. Pero, a ver, ¿y qué directo no? Dejando de lado comparaciones, este álbum es un muy buen directo, muy disfrutable y con momentos geniales. Por ejemplo, "Ramblin Man" en su parte cantada no es tan chula como desearía pero a cambio luego Betts se marca un solo de guitarra impresionante. Y además la selección de temas es muy acertada, evitando pisarse con el mítico Fillmore salvo "In Memory of Elizabeth Reed".
En definitiva, sí. Y creo que ni está editado en CD, una pena...
Beck, Bogert & Appice - Live in Japan (1973)
Ya deben conocer la historia, pero por si acaso ahí va: Jeff Beck planeó a principios de los 70 montar un supergrupo con Rod Stewart, el bajista Tim Bogert y el batería Carmine Appice, pero un accidente le tuvo inhabilitado un tiempo, durante el cual Rod formó los Faces y Bogert y Appice se fueron para Cactus. Beck mientras tanto formó una nueva banda buenísima e infravalorada. Pero una vez Cactus y el segundo Jeff Beck Group se separaron, por fin formaron ese grupo que habían pospuesto (Rod, obviamente, ya se daba por perdido habiéndose convertido en una estrella por derecho propio).
Esta formación, la última en que Beck explotó su faceta más hard-rockera, duró solo un disco y nos dejó este grandioso directo, que nos muestra lo que era un power trio en directo. Se centran en el álbum que habían sacado, lógicamente, y rescatan algunas versiones de discos anteriores de Jeff como el "Down Down" o "Morning Dew".
Tampoco está editado en CD que yo sepa.
Neil Young & Crazy Horse - Live at Fillmore East 1970 (2006)
Bueno, qué les voy a decir de este artefacto. El testimonio de cómo se la gastaban en vivo los Crazy Horse de Danny Whitten, con versiones apabullantes de Everybody Knows This Is Nowherre (1969). Me lo compré en Dublín el día después de ver a Neil con Crazy Horse, me pareció un bonito recuerdo relacionado con el concierto. En fin, imprescindible.
Ten Years After - Recorded Live (1973)
El gran directo clásico de una de las mejores bandas en vivo que conozco. Hoy día palidece al lado del gigantesco Live at Fillmore East 1970 (vivir en Nueva York en esos años con dinero para ir al Fillmore cada semana debía ser un sueño hecho realidad para todo fan del rock), pero en su momento como testimonio de cómo se las gastaban en vivo Alvin Lee y compañía debía ser alucinante. Y aun así, oyéndolo yo ahora después del directo insuperable del Fillmore, sigue siendo un disco enorme e imprescindible.
Un pro y un contra. Pro: la edición en CD tiene de Bonus algunas improvisaciones magníficas y algunos temas que no estaban antes como un "Standing at the Station" colosal. Contra: ¿cómo demonios no hay ningún tema de su mejor disco, Cricklewood Green (1970)? A cambio, el directo de Fillmore lo representa por completo.
Led Zeppelin - BBC Sessions (1997)
Hoy día confieso que rescato poco, muy poco, a Led Zeppelin, pero se me antojó este directo hace poco que sabía que me encantaría, y no sé decir directamente si es mi favorito de ellos. Sobre todo el disco 1, retratando su faceta más bluesera de los inicios, es impresionante, e incluye algún tema muy bueno nunca grabado en estudio.
Grateful Dead - Live London 5/23/72
Aunque no sean fans, si conocen mínimamente a los Grateful Dead, sabrán de qué rollo va esto. Últimamente se me antojaba oír su época en vivo de la gira del Europe 72 (1972) y decidí tantear algún bootleg de ese tour para no volver a recurrir al mismo disco, aprovechando que los Dead han editado todos los conciertos de esa gira. Me decanté por éste porque me encanta como pasan del brutal y oscuro "Dark Star" a la melancólica "Morning Dew", que siempre les queda increíble.
Crosby Stills Nash & Young - Live 1974 (2014)
Y éste lo estoy oyendo ahora por primera vez, un triple directo de una de mis bandas favoritas. Citando el título que le quería poner Crosby al álbum: what could possibly go wrong?
Hay veces en que lo que le fascina a uno de la canción no es aquello más obvio o aquel gancho obvio introducido por el grupo, sino un detalle, un instante concreto. No me refiero por ejemplo a cosas como el retorno a la melodía principal en el "Starless" de King Crimson, ya que aunque sea sólo un detalle en un tema de más de 10 minutos, es obvio que se trata de uno de los puntos principales de la composición para cerrarla en círculo. Me refiero a detalles teóricamente más discretos. Hay docenas de ejemplos pero éstos son los que he podido sacar hoy.
A veces sucede que de una canción lo que más te gusta es una melodía concreta, no necesariamente la principal o el estribillo. El caso más descarado de esto que me ha sucedido a mí es "Gone Hollywood" de Supertramp, el tema que abre el Breakfast in America que demuestra cómo Rick Davies también podía ser un gran compositor pop. Es una muy buena canción con muchos coros à la Supertramp, pero el momento que me vuelve loco y que es mi favorito absoluto es cuando cantan la melodía de "If we only had time, only had time for you". La melodía surge a mitad de tema de la nada, como un ataque por sorpresa al oyente y me encanta.
"Baby Blue" de Badfinger he creído que también entraría en esta categoría porque lo que me enamoró de la canción fue no la melodía principal o el estribillo sino el puente de "What can I do, what can I say? Except that I want you by my side. How can I show you? Show me a way. Don't you know, the times I tried." Toda la canción es perfecta, pero esta parte en concreto a nivel melódico me parece descomunal, y encima la rematan con ese sencillo y efectivo solo de guitarra.
Lo mismo me sucede con "Loving Cup" de los Rolling Stones. Repito, tanto ésta como la anterior me parecen perfectas en su totalidad, pero lo que me hizo verla con otros ojos es la parte que hay a mitad de canción en que Jagger canta lo de "I feel so humble with you tonight" hasta el final de "What a beautiful buzz". No sé cuantas veces he rebobinado la canción para reescuchar este segmento porque me encanta. Quizá no corresponde a esta lista y en general es el momento favorito de muchos fans, pero como es un tema que no suele mencionarse, he pensado que cabía añadirlo aquí.
Pasando a detalles más pequeños, también debo mencionar "Five Years" de David Bowie. Me pasé un buen tiempo sin poder pasar del primer tema del Ziggy Stardust por culpa de esta canción, que se convirtió en una obsesión para mí, pero sobre todo por un detalle: los dos gritos finales de Bowie. No el clímax final en general (que considero que todos adoraremos y por tanto no entraría en este post) sino la forma como grita "Five years" las dos últimas veces. No sé por qué, me encanta cómo lo hace.
Pasando a Queen, destacaría en una categoría similar un momento de esa genialidad llamada "My Fairy King" de su debut. El momento en que Freddie canta lo de "Mother Mercury, look what they've done to me, I cannot run I cannot hide" y seguidamente Brian entra con su guitarra entonando una melodía atmosférica me parece de esos momentos que tienen una magia descomunal. Ese detalle vale por discos enteros, y lo digo en serio.
A veces incluso uno acaba adorando detalles que objetivamente son errores. Es el caso de un detalle de "I Can Feel" de Mott The Hoople. El motivo por el que la banda suele odiar su segundo disco y, concretamente, este tema es lo mal producido que está (yo no estoy de acuerdo). El detalle que irrita más a Ian Hunter es el hecho de que en todo el tema se oye el chirrido del bombo por haberse grabado mal. Sé que eso es un error pero a mí me gusta mucho cómo queda, quizá porque le aporta un detalle que le hace especial, no sé, pero yo ahora mismo no lo quitaría.
No suele suceder que una letra me llame tan poderosamente la atención que me haga cambiar la percepción de un tema (aunque el año pasado me sucedió con "House with No Door"), pero a veces sucede. "Brown-Eyed Women" ha sido desde que la descubrí una de mis canciones favoritas de Grateful Dead, pero lo que me hizo cogerle un cariño especial son estos versos que siempre me han encantado:
Snowed so hard that the roof caved in.
Delilah Jones went to meet her God,
And the old man never was the same again.
No me pregunten por qué, pero siempre he adorado esta parte (especialmente lo de "And the old man never was the same again" que desprende una melancolía que me encanta), y más cómo queda con la melodía.
Los herederos de Jerry García me han dicho que deje de poner tantos vídeos de esta canción en mi blog, pero no me intimidarán.
Y por último. ¿no les pasa a veces que de una canción lo que más les llama la atención es un instrumento que realmente no es el que más sobresale o en el que uno no debería fijarse? A mí me pasa mucho con las baterías, al sentir cierta debilidad por ese instrumento. Un ejemplo personal para cerrar con el mismo grupo que empecé: "In the court of the Crimson King" de King Crimson.
El mes pasado caí nuevamente en la tentación haciendo un pedido a Amazon de dos discos que se me antojaba tener y que sabía que querría tener originales. Curiosamente eran dos directos de dos de mis grupos favoritos que representan una visión absolutamente contrapuesta de lo que es actuar en vivo: Genesis Live y Ladies and Gentlemen... The Grateful Dead.
De entrada la comparación entre cual de los dos es mejor sería totalmente injusta, sería como un combate de boxeo entre un luchador delgaducho contra un enorme mastodonte. A un lado del ring tenemos Genesis Live, un directo sacado sin consentimiento del grupo que ni siquiera era doble ni contenía el mejor momento de su repertorio, "Supper's Ready", porque ya se cargaba una de las dos caras. Al otro tenemos un directo cuatriple (cuatriple en CD, ya que se ha editado décadas después en plena era digital, en vinilo desconozco cuantos ocuparía...) que documenta a Grateful Dead en la que se considera la mejor época de su carrera, mientras que Genesis Live, aún encontrándose en su edad de oro, es previo a sus dos obras cumbre en estudio.
De hecho el motivo por el que adquirí Genesis Live es puro completismo, ya que existen algunos bootlegs de buena calidad de esa época del grupo con setlists más extensos y que les hacen más justicia. No obstante sigue siendo un buen directo.
Dejando de lado pues las comparaciones injustas entre dos discos en vivo que ni han salido en las mismas circunstancias ni juegan en igualdad de condiciones, no pude evitar hacer una comparación en términos más generales. Los Genesis de Peter Gabriel y los Grateful Dead de principios de los 70 son dos de las bandas que más me habría gustado ver en vivo, pero como ya he dicho curiosamente son dos concepciones absolutamente contrarias de lo que debe ser un concierto.
Por un lado los Grateful Dead, banda psicodélica y de folk-rock, se ganaron a pulso la fama de ser una banda sobre todo de directos más que de estudio mediante larguísimos conciertos basados en las jams e improvisaciones entre miembros del grupo. De un día para otro la banda podía cambiar totalmente el setlist, el cual por cierto a menudo estaba formado por versiones ajenas (a veces presentes en discos de estudio del grupo y a veces no), que iban desde el blues y el folk clásico a temas de soul o Chuck Berry (en los 90 incluso les dio por tocar "Baba O'Riley" de los Who, aunque obviamente no les quedaba bien).
Por el otro lado tenemos a Genesis, estandartes del prog-rock británico, que únicamente se centraban en su propio material y buscaban calcar las canciones a las versiones de estudio. Los setlists del grupo eran cerrados ya que uno de los grandes alicientes de sus conciertos era su llamativa puesta en escena con Peter Gabriel disfrazándose de cualquier cosa que se le pasara por la cabeza para representar las canciones.
El terreno natural de Grateful Dead era el directo mientras que el de Genesis el estudio, por ello mientras los Dead daban lo mejor de sí en directo, a cambio Genesis tienen mejores discos en estudio con composiciones tan complejas que bastante trabajo les daba poder trasladarlas al directo como para pensar en variarlas - de hecho soy incapaz de imaginarme al grupo todoterreno de García enfrentándose a temas de ese tipo.
Son por tanto dos formas magníficas de hacer directos pero totalmente contrapuestas: Genesis calcando su material y dándole el aliciente de una trabajadísima puesta en escena que lo hace tan especial y Grateful Dead con sus jams y sus imprevisibles setlists llenos de versiones. Supongo que el manual del rockero auténtico se decantará sin duda por la segunda centrada únicamente en la música, pero no creo que una sea mejor que la otra ya que ambas triunfan en el propósito de deslumbrar al público en conciertos y tanto una como otra conllevan un gran trabajo detrás. Lo de servirse de disfraces y una puesta en escena no creo que sea "trampa" ya que es un recurso al que cualquier grupo puede recurrir y de hecho tiene su propia complejidad (sincronización perfecta entre música y el resto de elementos) y riesgo (sin duda salir al escenario disfrazado de flor era una apuesta arriesgada la primera vez que Peter se decidió a hacerlo).
En 1972 uno podía disfrutar en Reino Unido de ver a Grateful Dead en su histórico tour del 72 y a Genesis deslumbrando con la reciente "Supper's Ready". Yo desde luego mataría por haber estado en ambos conciertos, son dos facetas del rock que adoro cada una a su manera
Antes despotriqué un poco contra la mitificación que hay hacia el festival de Woodstock 69, bajo la idea de que se convirtió en un símbolo de los 60 en gran parte gracias a la película, ya que simbólicamente ese honor pertenece más bien al Monterrey Pop Festival 67 en mi humilde opinión. Woodstock para mí es el momento cumbre en cuanto a popularidad, ese instante en que se unieron a este movimiento contracultural no solo las personas que creían en esos valores sino esa gran masa que inundó el festival y que se apuntó porque era la moda del momento. Si los 500.000 asistentes a Woodstock hubieran seguido adelante con esos ideales después del festival, el movimiento hippie no habría desaparecido tan rápido.
Ahora creo que toca hablar un poco de la música, porque al fin y al cabo eso es lo importante, ¿no?
Uno de los síntomas de que Woodstock no era tan cool como parece lo noté cuando leí la opinión que tenían al respecto dos de los músicos más lúcidos del mundo del rock que estuvieron ahí presentes, y cuyas opiniones suelen ser bastante acertadas en temas así: Pete Townshend y Neil Young.
Neil actuaba con Crosby Stills & Nash, pero si os preguntáis por qué no se le ve en la película, es muy sencillo: no le gustaba nada estar ahí y le dijo a los cámaras que como alguien le filmara le mataría. Un tipo simpático. Al final en la película salió solo la versión de "Suite Judy Blue Eyes", cantada antes de que Neil pisara el escenario, y su nombre no apareció en el film a petición expresa del canadiense.
Pete Townshend por otro lado protagonizó una de las anécdotas más sonadas del festival. Parece ser que para él Woodstock estaba siendo ya antes de su actuación una experiencia bastante poco satisfactoria, comenzando por el hecho de que pidió algo de beber y le metieron una droga alucinógena dentro sin previo aviso, lo cual no le sentó muy bien. Ya en su actuación, el activista político Abbie Hoffman subió al escenario después de "Pinball Wizard" a criticar al público que estuvieran ahí divirtiéndose mientras John Sinclair (manager de MC5 y líder del White Panter Party) estaba en la cárcel. Townshend le echó furioso del escenario golpeándole salvajemente con la guitarra. A continuación dijo una frase que creo que debería reproducir tal cual: "The next fuckin' person that walks across this stage is gonna get fuckin' killed! [el público aplaude] You can laugh, I mean it!". Más adelante, Townshend reconoció que había actuado mal, y que de hecho estaba de acuerdo con lo que Hoffman denunció, pero que había infringido la sagrada norma: cuando un artista está en un escenario dando una actuación, no se le debe interrumpir. Pete, que se entregaba muchísimo en sus conciertos, dijo más de una vez que cuando estaba actuando mataría a cualquiera que le interrumpiese.
Aparte de estas anécdotas, en Woodstock se vivieron grandes actuaciones y algunos músicos de hecho catapultaron su carrera a raíz de su actuación, como Santana o Ten Years After.
Un breve repaso musical de lo vivido ahí:
- Santana: su interpretación de "Soul Sacrifice" que aparece recogida en la película del festival fue el motivo por el que empecé a sentir interés en su música, y no fui el único, ya que esta actuación fue la que propulsó la carrera de Santana. Una jam incendiaria que mostraba el potencial no solo de Santana sino de su primera banda.
- Grateful Dead: resulta curioso que una de las bandas con mejor directo de la historia y que mejor conectaban con el espíritu que se predicaba en Woodstock dieran una de sus actuaciones más flojas. Fue una mezcla de problemas técnicos con el sonido y una mala noche por parte de la banda, con versiones de las canciones que no acababan de cuajar y largos parones entre temas. Por ese motivo no salieron en la película.
- Creedence Clearwater Revival: según he leído fueron la primera banda importante que firmó para aparecer en el festival. A partir de aquí fue cuando el proyecto cogió impulso y se unieron el resto de artistas. Lo cual es paradójico, porque ellos entran en el grupo de los que no quedaron muy satisfechos de la experiencia. Salieron con mucho retraso en gran parte por los problemas técnicos de Grateful Dead y su larga actuación. Cuando pisaron el escenario, la mayoría de la gente estaba durmiendo, pero aún así ofrecieron una muy buena actuación. No obstante, quedaron tan descontentos con la experiencia que no quisieron salir en la película.
- The Who: en aquella época, The Who no podían dar un mal concierto, y éste no es una excepción. Pero por otro lado tampoco se encuentra entre sus mejores, quizá por todo lo que expliqué antes del malestar que sentía el grupo en ese ambiente. Sin ir más lejos, su actuación el año siguiente en el Festival de Wight es muchísimo mejor.
- Canned Heat: en la película protagonizan un momento especialmente entrañable cuando un espontáneo sube al escenario y el cantante de la banda sigue su interpretación cogido al hombro de éste. Aunque no sale en el film, hicieron su clásica jam de boogie y el tema "Going Up The Country" se convirtió en uno de los emblemáticos del festival. Curiosamente su participación fue bastante accidentada: habían echado pocos días antes a uno de sus dos guitarristas, Henry Vestine, y en su lugar estaba el recién llegado Harvey Mandel. Así mismo, el batería Fito de la Parra no quería actuar porque no habían tenido tiempo de ensayar, pero le convencieron. Fue una suerte porque su actuación en Woodstock llevó su carrera al pico de popularidad.
- Joe Cocker: no he oído su actuación completa, pero la interpretación de "With a Little Help from my Friends" me parece una de las cumbres del festival.
- Ten Years After: aunque su actuación completa fue algo accidentada, les salió muy a cuenta, porque la versión de "I'm Going Home" que puede verse en la película fue uno de los momentos cumbre del film, que dio un impulso brutal a su carrera.
- Crosby Stills Nash & Young: ésta era su segunda actuación, tal y como reconoce la propia banda al inicio de la actuación, pero ya seguía la estructura de sus futuros conciertos diviendo el show en un set acústico y uno eléctrico, en el que contaron con Neil Young.
- Jimi Hendrix: la última actuación de todas que tuvo lugar en la mañana del último día, cuando la mayoría de gente se había ido (no les toméis por idiotas, era 1969 y ver a Hendrix en vivo era relativamente fácil, nadie sabía que iba a ser una actuación legendaria ni, mucho menos, que moriría un año después). Por entonces ya no contaba con la Experience sino con su nueva banda Gypsy Sun & Rainbows. Fue quizá el momento cumbre del festival, que ahora por suerte está editado completo en DVD. El instante que ha pasado a la posteridad, su versión eléctrica del himno americano, es de esos momentos mágicos que aún pone los pelos de punta.
Aparte de eso, hay que decir que aunque uno ve a un montón de gente en el escenario actuando con Hendrix, a la práctica solo se oye su guitarra, el bajo de Billy Cox y la batería de Mitch Mitchell. El resto de percusiones y el guitarista rítmico literalmente es como si no existieran, porque no se les oye, supongo que el encargado de mezclar el sonido no quería que nadie eclipsara a Hendrix. En todo caso, sigue siendo una actuación maravillosa y un cierre muy apropiado.
Aunque mi afición hacia Grateful Dead ha ido creciendo con el tiempo, el chispazo que me ha convertido en un fan absoluto del grupo se lo debo a este mítico directo, Europe '72. No podía por tanto tardar mucho en escribir un post como Dios manda sobre el álbum y la gira
A principios de los 70, Grateful Dead dieron un sorprendente giro grabando dos álbums de estudio en que dejaban de lado su sonido más psicodélico y se pasaban al folk-rock: Workingman's Dead y American Beauty. A estos discos les siguieron varios años de giras en que exploraban esa nueva faceta manteniendo al mismo tiempo su vertiente psicodélica y sus famosas jams. Uno de los momentos cumbre fue su gira europea de 1972, documentada en este álbum que se convertiría en el mayor éxito de ventas de su carrera.
Al parecer fue uno de los momentos más creativos y especiales de la historia del grupo. Era la última gira de Ron Pigpen con el grupo (por entonces estaba ya muy enfermo y moriría al año siguiente) además de la primera del nuevo teclista Keith Goudchaux, quien entró para reforzar a Pigpen y le añadió un nuevo matiz al grupo con su estilo al piano.
El disco apuesta abiertamente por la nueva faceta más folk-rock de la banda, pero eso no quiere decir que dejaran la psicodelia de lado, como bien se puede comprobar escuchando cualquier concierto de la gira al azar. Pero lo más interesante de todo no es solo eso, sino que la mayoría de temas son nuevos. Yo al principio pensaba que habían escogido expresamente las canciones nuevas para el disco en directo y permitir a los fans tener una grabación de esas composiciones tan buenas, pero mirando setlists del tour realmente seguían esa línea: normalmente solo dos temas del American Beauty (generalmente "Sugar Magnolia" y "Truckin") y dos del Workingman's Dead (que solían ser "Uncle John's Band" y "Casey Jones"), además de puntuales referencias a sus anteriores álbums. El resto eran casi todo temas nuevos, y además buenísimos, lo cual demuestra que estaban en pleno estado de gracia.
Primero paso a los ya conocidos. Todos suenan mejor que sus versiones de estudio confirmando que el hábitat natural de los Dead es el escenario. De entrada tenemos un "Cumberland Blues" electrificado con unos vibrantes solos de blues o un "Sugar Magnolia" sin muchos cambios pero mejor que en estudio para mi gusto. Pero los otros directamente los llevan a otra dimensión. "Truckin" da paso a una jam bluesera absolutamente magnífica que luego a su vez desemboca en el único momento psicodélico del disco, unos minutos de sonidos extraños cautivadores que acaban sorpresivamente en una versión preciosa y lentísima de "Morning Dew" con una interpretación vocal soberbia de Jerry Garcia. Otro momento cumbre del disco es "China Cat Sunflower", aquí reconvertida en un tono más bluesero y que empalma con una versión de un tema antiguo, "I Know You Rider". Podría ser perfectamente el momento cumbre del disco si no hubiera tanto dónde elegir, la forma como pasan tan libremente de un tema a otro, el excelente trabajo de toda la banda y los coros de "I Know You Rider" (seguramente regrabados en estudio, suenan demasiado bien) hacen de éste un momento antológico. Si no me creen, comprueben ustedes mismos:
El resto son temas nuevos o versiones que no aparecieron en ningún disco, y hay mucho donde elegir. De la melancólica "Jack Straw" a la versión bluesera de Elmore James "It Hurts Me Too" pasando por el country de "Tennessee Jed". Mis favoritas son las irresistibles "Brown Eyed Woman" y "Ramble On Rose".
Además, en la edición que tengo del disco aparecen algunos Bonus Tracks muy interesantes, como dos temas nuevos de un estilo muy parecido, "Two Souls in Communion" y "Looks Like Rain", ambos de un tono más triste (más tarde averigüé que la segunda es del guitarrista Bob Weir en solitario). Para romper un poco con tanta alabanza señalaré que sin embargo la versión que viene de "Good Lovin" no me entusiasma demasiado, básicamente porque sus 20 minutos no son tanto de jams como de Pigpen cantando todo el rato, lo cual se me hace algo cansino. Oyendo otras versiones de la misma gira me he dado cuenta de que generalmente el tema tenía un estilo más de jam, así que simplemente han elegido una mala versión como Bonus.
Como ya dije antes, aún siendo un disco magnífico y uno de mis directos favoritos, no representa del todo la grandeza de Grateful Dead en vivo. Por suerte, el grupo permitía grabar sus conciertos y la mayoría de bootlegs se pueden conseguir fácilmente, pero para acabar de rematarlo este año han editado en CD todos los conciertos de la gira para celebrar el 40º aniversario del tour europeo. Destaco por cierto las portadas de los álbums, con imágenes muy chulas con el estilo visual que solía tener el artwork del grupo. Vean dos ejemplos.
Volviendo a la música, cuando uno mira los setlists de la gira se le cae la baba al ver cómo aún había más temas nuevos que no aparecen en el Europe '72. He oído unos pocos shows de esa gira (en la web oficial del grupo ponían cada día en streaming el concierto que cumplía años ese día) y ciertamente es genial ver las diferencias entre conciertos. Quizás los setlists no cambiaban radicalmente, pero sí la forma de tocar las canciones, de empalmar una con la otra y, por supuesto, las jams. Cada noche además había un gran momento psicodélico que siempre era o "Dark Star" o "The Other Obne", habitualmente las alternaban cada noche. Una de las cosas que descubrí es que los 8 minutos psicodélicos del Europe '72 en realidad eran trampa, pertenecían a una jam de media hora de "The Other One" de la que se puso sólo una parte por motivos de espacio. Es cierto que se habían pasado al folk-rock, pero seguían teniendo momentos salvajes.
Así pues, aunque lo suyo es luego complementarlo con algún concierto del tour, Europe '72 es uno de los grandes directos del rock. Un disco magnífico de los que no te cansas de oír, y eso que no abarca todo lo que hacían esta gente sobre un escenario, pero a cambio hay que reconocer que la selección de canciones y sus interpretaciones son intachables.