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sábado, 27 de mayo de 2017

La cara B del Hotel California (1976)

Este año ha tenido lugar un hecho musical absolutamente insólito que ya daba por hecho que jamás sucedería. No, no me he aficionado al reggae ni a la discografía ochentera de Rod Stewart, eso aún no ha cambiado (pero sí que si me hubieran dicho hace 10 años que me haría fanático de Santana y que los Grateful Dead se convertirían en mi banda americana favorita, me parecería muy extraño). Lo que ha sucedido es que de repente, de un día para otro le he pillado por fin el punto a la cara B del Hotel California (1976) de los Eagles.


Volvamos atrás. Cuando estaba descubriendo la música con trece o catorce años, no tenía referentes en que apoyarme (hermanos o primos mayores, alguna revista musical...) así que hasta que empecé a encontrar "mi camino" tuve que guiarme por la colección de CDs de mis padres y por los títulos o portadas que me iban sonando. De manera que mis primeros pasos fueron por discos tan típicos como el Dark Side of the Moon (1973) o el debut de King Crimson, recopilatorios de Queen, Led Zeppelin o los Rolling Stones, así como recopilaciones genéricas como los míticos Esta Noche Cruzamos el Mississippi o Noches de Blanco Satén. Y uno de ellos fue obviamente el Hotel California (1976) de los Eagles.

Supongo que llegué a ellos por lo célebre que es el tema titular y enseguida caí maravillado por esa obra maestra (aún me lo sigue pareciendo). Y al igual que me sucedió con otros discos, primero estuve un tiempo solo escuchando una canción concreta de ese grupo ("Stairway to Heaven", "Money", "Angie", "Bohemian Rhapsody", "Epitaph"... las típicas) hasta que me animé a escuchar el disco entero. En el caso de los Eagles decidí un día ver qué me ofrecían a partir del segundo tema y me escuché entero el Hotel California. Y me decepcionó.


Debo matizar que no me decepcionó todo el disco y que era un problema de enormes expectativas: se suponía que era uno de los discos clave del rock y mi punto de referencia era su excelso tema homónimo. Los siguientes temas que aparecían sí que me gustaron muchísimo ("New Kid in Town" y "Life in the Fast Lane") y quizá la balada "Wasted Time" se me hacía algo cuesta arriba pero estaba bien. No obstante el problema llegaba con lo que sería la cara B del disco, que a excepción de "Victim of Love" (único tema que me gustaba de esa parte del álbum), se me hacía muy larga.

El motivo es que estaba repleta de baladas. Era una sobredosis de azúcar constante. ¿Dónde estaba el toque épico de "Hotel California" y ese aroma sureño decadente que se intuía por la portada? ¿Qué sentido tiene contar con tres guitarristas si luego llenas medio álbum de baladas a piano? En consecuencia, durante un tiempo medio descarté a los Eagles suponiendo que si ése era su mejor álbum, no tenían mucho que ofrecer. No los vi con otros ojos hasta tiempo después cuando recuperé el vinilo de Desperado (1973) y, sobre todo, cuando a raíz de su concierto en Barcelona me hice con un doble recopilatorio que me hizo entender mejor su evolución musical.



Una vez empecé a hablar con otros fans de los Eagles descubrí que entre seguidores de la banda había bastantes que opinaban como yo, y que la problemática de la cara B del Hotel California era un tema de discusión muy frecuente. Se hizo habitual incluso considerar que aunque era su disco más famoso, los anteriores eran mejores - yo sigo pensando así - y que había sido un error por su parte no saber combinar las dos caras, de forma que el disco empezaba muy fuerte y luego se venía irremediablemente abajo.

Ése era mi punto de vista hasta hace un mes. De vez en cuando en mis rachas Eagles me animaba a pasear por la cara B del disco (más allá de la magnífica "Victim of Love" se entiende) pero me costaba horrores terminarla. Y he aquí que este año me animé a escuchar el One of These Nights (1975) y se me antojó probar con la famosa cara B... ¡con resultados positivos! Y no, no es uno de esos casos en que de tanto escucharla le he cogido el punto, porque dos de los temas conflictivos ni los recordaba. Creo que el ir tres composiciones tan lentas seguidos les perjudica, pero por separado me parecen buenas, y tiene mérito porque cada vez soy más intolerante a las baladas hiperempalagosas. Veamos pues qué nos ofrece la cara B del Hotel California:

- "Wasted Time (Reprise)": el momento más innecesario del disco. Una coda instrumental de la balada que cierra la cara A. Un breve momento simplemente orquestal al que no le veo sentido. Empezamos bien.

- "Victim of Love": siempre ha sido mi favorita de esta cara y lo sigue siendo, un muy buen tema de rock americano obra del guitarrista Don Felder.


- "Pretty Maids All in a Row": OK, aquí empiezan los problemas. Es quizá el tema más empalagoso de esta cara, y al encontrárselo uno a medio camino no se ve con fuerzas para seguir a los dos siguientes. Es obra del recién incorporado Joe Walsh, que destaca mucho más en "Life in the Fast Lane". Aunque es muy azucarada le he pillado el punto por su solo de guitarra. No deja de ser curioso que un tipo tan salvaje y alocado como Walsh luego compusiera baladas tan ñoñas como ésta y otras de su carrera en solitario.


- "Try and Love Again": mi gran descubrimiento. Resulta que este balada podría haber encajado perfectamente en los anteriores discos de los Eagles, al ser una balada más tipo country-pop-rock, sin piano ni empalagosos arreglos orquestales. En otro contexto la habría apreciado desde el principio. Su autor es el bajista Randy Meisner, que fue quien abrió la caja de Pandora de las baladas orquestales empalagosas con el single del anterior disco "Take It to the Limit", el mayor éxito de ventas del grupo.


- "The Last Resort": cuando hablaba con fans de los Eagles sobre esta famosa cara B, eran muchos los que coincidían conmigo en que había demasiadas baladas... pero salvaban de la quema el último tema. Eso me hizo darle más escuchas pero sin éxito. A día de hoy creo que me he reconciliado con él, definitivamente es una muy buena balada a piano y la letra es magnífica, pero sigue sin cautivarme: ¡es demasiado largo! Siete minutos son excesivos y más después de haber pasado por tantos temas lentos.

Y con esto definitivamente creo que me he reconciliado lo máximo que me permite mi cuerpo a esta cara B. ¿Seré ahora capaz de pillarle el punto al The Long Run (1979)? Lo dudo, pero lo mismo pensaba de estas canciones desde hace 15 años...

martes, 21 de agosto de 2012

Eagles - On The Border (1974)


Por algún motivo, los Eagles son uno de esos grupos que hoy en día gozan de poquísimo prestigio entre muchos aficionados al rock. Al principio yo lo atribuía al hecho de que el estilo que practicaban de folk-pop-rock no gustara a mucha gente hoy día. Pero cuando luego vi esa nueva moda actual hacia lo que se llama "americana" entonces sí que no entendí nada. Por ejemplo, los Jayhawks son una banda con discos excelentes, pero tienen los defectos que se les suele achacar a los Eagles (cierta ñoñería y tendencia a hacer demasiados temas lentos de folk-pop), e incluso los Eagles tienen una faceta rockera más marcada que los Jayhawks. Pero bueno, en todo caso hoy los reivindicaremos con una de sus mejores obras, On The Border (1974).

En este álbum, los Eagles quisieron alejarse un poco del sonido country-rock de sus dos primeras obras y adoptar uno más rockero. Como sabemos, más adelante decidieron tirar hacia el pop radiofónico, así que este álbum fue un pequeño paréntesis que marcaba una tendencia que no tendría mucha continuidad en su carrera.

La principal novedad es la incorporación del guitarrista Don Felder, quien inicialmente participó solo como músico de sesión invitado pero hizo tan buen trabajo que el resto de la banda le pidió que se uniera al grupo.

El álbum se inicia con la mejor composición de todas: "Already Gone", que es además una de las mejores canciones del grupo sin ningún lugar a duda. Es un tema perfecto: rockero, con buena melodía y alegre. De esas canciones que siempre te ponen las pilas y te dejan de buen humor. Imprescindible.


Los otros temas más marcadamente rockeros son el pequeño clásico "James Dean" y "Good Day in Hell". El resto en realidad no se aleja mucho del estilo de los discos anteriores, y eso que la intención del grupo era sonar más rockeros, pero a cambio la mayoría son todos grandes temas.

Los otros singles del disco fueron la más country "Midnight Flyer" (fijaros en la parte instrumental de en medio, que siempre pasa más desapercibida respecto a la parte cantada y a mí me parece mejor), una magnífica versión del "Ol' 55" de Tom Waits adaptada a su estilo, la balada "Best of my Love" (las letras de los Eagles son terriblemente ñoñas) y el tema homónimo, que si soy franco me parece directamente una tontería de canción a la que nunca le he visto la gracia.

Entre los temas menos conocidos yo destaco la balada "You Never Cry Like a Lover", que me parece magnífica (insisto en lo de las letras ñoñas), aunque las otras dos también son muy buenas: "My Man" e "Is It True?". De hecho me parecen mejores que la balada "Best of my Love", y eso que ésta fue single.


En líneas generales se trata de un disco muy regular, cuyo momento cumbre se encuentra en el inicio pero que luego no decae apenas (salvo el tema homónimo) y se escucha de forma muy agradable. Todavía no se habían decantado directamente por el pop, y por tanto la combinación entre temas rock, baladas y folk lo hace muy ameno de escuchar.

Muy recomendable.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Después del éxito


Como todos ustedes sabrán, uno de los principales objetivos de toda banda de rock es alcanzar el éxito y vender millones y millones de discos. Se puede hablar largo y tendido sobre el dificultoso camino que realizaron todos los grandes del rock hasta conseguir tan ansiado premio, pero hay otra cara de la moneda que también me parece muy interesante y de la que quiero hablar hoy: ¿qué pasa cuando lo has conseguido?

Me refiero a cuando un grupo ha sacado un disco con un éxito arrollador que sabe que difícilmente podrá superar. Y es que llegados a ese punto supongo que todos se dan cuenta de algo tan simple como que cuando has llegado a lo más alto lo único que puedes hacer es descender. Por supuesto, los millones que has ganado suavizan mucho la caída, pero el ego y la presión de todo músico hacen de este momento un punto bastante delicado.


El caso más significativo creo que es el de Pink Floyd. Después de 5 años de carrera, en 1972 trabajaron muy duro para sacar un disco que fuera perfecto. Una vez éste salió a la venta, The Dark Side of the Moon se convirtió al instante en uno de los mayores éxitos no solo de la época sino de la historia del rock. Pues según leí, después de la gira de presentación del mismo el grupo llegó a tal estancamiento que se plantearon separarse.
Puede parecer absurdo, ya que llevaban muchos años trabajando juntos para llegar hasta ahí pero imagino que la presión para colmar las expectativas era tal que les tentó la solución cobarde de separarse.

Voy a hablar de algunos casos bastante significativos de bandas que se encontraron en esa situación: sacaron un disco superventas que tuvo tal éxito que se vieron en serios problemas para dar un siguiente paso. Vamos allá:

- Pink Floyd: tal y como expliqué antes, la resaca post-Dark Side of the Moon fue dificultosa para Pink Floyd. Cuando empezaron a pensar en nuevas composiciones tuvieron una primera idea muy extravagante: un álbum interpretado con objetos y no con instrumentos musicales. Estuvieron trabajando un tiempo en ese concepto y de hecho se llegaron a grabar algunos temas, pero al final se abandonó el proyecto. Puede parecer una locura, pero era una forma de 1) continuar experimentando como habían ido haciendo hasta ahora y, sobre todo, 2) evitar las odiosas comparaciones con un disco que no se parecería en nada a lo que habían hecho.
En su lugar, como bien sabrán, comenzaron a componer los temas que darían forma a Wish You Were Here (1975) y Animals (1977), álbums que los mantuvieron en lo más alto durante el resto de década, superando pues la prueba.
A día de hoy pueden escucharse algunas grabaciones de ese proyecto, llamado Household Objects:



- Eagles: el caso de los Eagles es uno de los más sintomáticos de este tipo de situaciones. Hotel California fue como ya sabrán un éxito abrumador, histórico incluso diría yo. ¿Consecuencia? El bajista Randy Meisner no soportó más la presión y se fue tras la gira y los dos líderes Don Henley y Glenn Frey se volvieron locos para grabar un álbum a la altura de las expectativas.
Tardaron la friolera de dos años en acabar el disco, y uno de los detalles más significativos en mi opinión es que querían que fuera doble, pero no porque les sobraran canciones. Es decir, ellos mismos se impusieron esa condición, lo que demuestra esa presión de tener que superar Hotel California de alguna forma, y uno de los medios de hacerlo era con el consabido mítico álbum doble que todas las grandes bandas de los 70 sacan tarde o temprano. Ellos no pudieron por no tener suficientes temas para completarlo (no obstante el 2007 hicieron por fin su ansiado doble álbum: Long Road Out of Eden).
En fin, The Long Run (1979) se grabó en varios estudios a lo largo de 2 años y el resultado fue un éxito de ventas aunque en mi opinión fue el álbum más flojo de su etapa clásica. Suena demasiado forzado para mi gusto y la producción tan pulida creo que no le hace ningún bien.

- Yes: nuestros amigos Yes son cualquier cosa menos gente sencilla. Una de las bandas progresivas por excelencia que destacaban por sus temas largos y complejos con letras místicas. El sueño de cualquier fan de los Ramones. Con Close to the Edge (1972) arrasaron por completo y se convirtieron en una de las grandes bandas del momento. Pero entonces tuvieron que plantearse algo: ¿cómo superas un disco como ése formado por tres obras maestras largas y soberbias? La respuesta en "términos Yes" es obvia: con un disco doble formado por cuatro temas más largos aún.

Podría escribir largo y tendido sobre Tales from Topographic Oceans (1973) pero me reservo porque quiero dedicarle una entrada entera como se merece. El título del álbum ya os da una idea de por donde van los tiros, y los títulos de los temas no se quedan cortos: "The Revealing Science of God (Dance of the Dawn)". Los ambiciosos Jon Anderson y Steve Howe directamente perdieron el norte en su intento de hacer el gran disco de su carrera, sin ser conscientes de que en realidad ya lo habían grabado y que éste sería considerado durante un tiempo (injustamente) como uno de los peores discos de la historia. Todos los temas rozan o sobrepasan los 20 minutos de duración y NINGUNO justifica esa duración, todos están alargados con pasajes algo aburridos que se empeñan en extender hasta el límite de la cara del vinilo una composición que en realidad debería durar la mitad. Pero es que su nuevo álbum tenía que ser un disco doble aún cuando fuera a costa del mismo disco.
En la grabación del álbum, el teclista Rick Wakeman acabó tan harto de todo que empezó a escaparse al estudio de al lado para emborracharse con Black Sabbath. Mientras tanto, Anderson quería grabar el disco en el campo para inspirarse en la naturaleza, pero al no ser posible simplemente decoraron el estudio para sentirse en un ambiente campestre. BRUTAL.
El resultado final no es malo, pero indudablemente se les fue de las manos:



- Supertramp: para los que no conozcan el contexto, Supertramp tuvieron unos inicios algo dificultosos en que el éxito parecía rehuirles. Por otro lado los únicos miembros estables eran los líderes del grupo, Rick Davies y Roger Hodgson. Por ello en 1974 consiguieron con Crime of the Century un logro a varios niveles: a nivel artístico, comercial y de banda, ya que el disco sería al mismo tiempo su obra maestra, su primer éxito de ventas y el primer álbum grabado con una formación estable de Supertramp.
Desgraciadamente, al mismo tiempo que consiguieron eso, las relaciones entre Davies y Hodgson empezaron a enfriarse hasta volverse muy tensas. Años después, con Breakfast in America (1979) consiguieron el mayor éxito de su carrera. Era un álbum donde tiraban descaradamente hacia un sonido pop más comercial (eso no quita que fuera también un excelente disco), y el público reaccionó positivamente dándoles el mayor éxito de su carrera.

¿Qué pasó después? Pues como era de imaginar, las relaciones entre Davies y Hodgson empeoraron aún más, pero aparte tuvieron serios problemas para decidir el rumbo a emprender. Ambos habían estado de acuerdo en apostar por el pop en Breakfast in America, pero ahora Davies quería volver al sonido progresivo más complejo de sus obras anteriores (es decir, la opción Pink Floyd de "hagamos algo diferente para evitar comparaciones"). Hodgson en cambio optaba por algo un tanto contradictorio: quería seguir haciendo pop pero al mismo tiempo quería echar a toda la banda salvo a ellos dos para cambiar un poco de aires y probar cosas nuevas (es decir, seguir haciendo la misma música pero con gente diferente). Davies se negó rotundamente, después de todo les costó años conseguir una formación estable. Sin ser capaces de llegar a un acuerdo, en su siguiente álbum (...Famous Last Words...) prácticamente trabajaron por separado, reservándose además algunos temas para futuros discos, puesto que ya intuían que pronto habría una ruptura.
El resultado es sorprendentemente bueno teniendo en cuenta las circunstancias y que Davies casi se lavó las manos grabando sus temas y luego dejando el resto del proceso enteramente a Roger. Pero eso no quitaba que fuera el disco más flojo de la formación clásica del grupo y una despedida de Hodgson un tanto deslucida.

- Lou Reed: después de revolucionar la historia del rock a cambio de no tener nada de éxito con The Velvet Underground, Lou Reed se retiró temporalmente de la música para ver cómo su banda tenía un éxito póstumo con su último álbum, Loaded. Reed decidió volver a la carga con un disco debut que por desgracia no convenció mucho pero por suerte apareció por ahí David Bowie y le rescató con el mayor éxito de su carrera, Transformer, donde Reed se apuntó a la moda glam.

Después de más de 5 años grabando discos que no escuchaba nadie y tocando en clubs de mala muerte por fin le sonrió el éxito. ¿Qué mejor manera de celebrarlo que grabando un álbum sobre una prostituta berlinesa que acaba cortándose las venas? Cuando los de la discográfica oyeron que Reed, el último gran éxito de la compañía, quería hacer un álbum doble sobre ese tema tan comercial y acorde con el espíritu glam, se asustaron. Solo consiguieron que el disco no fuera doble. El fracaso del álbum desalentó la idea inicial de acompañar el disco de una versión teatral (otra idea típica de músico ambicioso que de repente alcanza el éxito). No fue hasta décadas después cuando empezó a ser reivindicado.



- Steely Dan: no soy fan de Steely Dan ni conozco el disco que voy a comentar, pero sabiendo el exitazo que tuvieron el 1977 con Aja y habiendo oído algo de su perfeccionismo enfermizo, intuí que podría haber una buena historia sobre su continuación. No me equivoqué. A Steely Dan simple y llanamente se les fue la olla después de Aja.
Para grabar la continuación de su afamado éxito de ventas, Steely Dan estuvieron un año en el estudio y utilizaron a más de 40 músicos diferentes en la grabación del disco, incluyendo Mark Knopfler. Todos los músicos que colaboraron en el álbum acabaron hartos de Donald Fagen y Walter Becker (los dos miembros que quedaban del grupo), quienes eran tan perfeccionistas y obsesivos con los detalles que nunca estaban satisfechos, incluso cuando los temas realmente no eran demasiado complejos.
El disco fue un nuevo éxito pero desgastó al dúo por completo, quienes se separaron poco después.

- Fleetwood Mac: : aquello que los Eagles no fueron capaces de hacerlo, sí lo lograron Fleetwood Mac: grabar su álbum doble. Aunque la gestación de Rumours (1977) se realizó estando las dos parejas que formaban el grupo en proceso de separación (y el batería Micl Fleetwood en medio), el enorme éxito del álbum les obligó a aplicarse eso que cantan en "The Chain" sobre mantenerse unidos. El resultado, Tusk (1979), fue un ambicioso disco doble que en su momento se convirtió en el disco más caro grabado hasta el momento costando un millón de dólares de la época.

Por último quiero mencionar la curiosa tendencia de ciertos grupos underground cuando consiguen el éxito con un álbum más o menos asequible y luego intentan resarcirse grabando un disco más oscuro, como si estuvieran avergonzados de haberse vuelto más comerciales.
El gran precedente es Neil Young, que pasó del exitosísimo Harvest a editar una trilogía de discos oscurísimos y claramente anticomerciales: el directo Time Fades Away, On The Beach y Tonight's The Night. Pero eso se nota mucho en bandas de rock alternativo que dan el salto de la escena alternativa al éxito masivo: R.E.M. pasando del exitoso y popero Out of Time al oscuro Automatic for the People o Nirvana del gran disco de principios de los 90, Nevermind, al mucho menos accesible In Utero. En ambos casos la elección del primer single del disco post-éxito ya dice mucho de por donde van los tiros, y más cuando en ambos casos los discos tienen temas con mucha más madera de single pero que ellos se resistieron a que salieran como canción de adelanto. En el caso de Nirvana fue "Heart-Shaped Box" y en el de R.E.M. fue "Drive", con la que acabo este artículo no solo por ser una de mis canciones favoritas del grupo sino porque el videoclip muestra gráficamente la idea de este texto, con esa masa de fans engullendo a Michael Stipe:


martes, 31 de julio de 2012

Joe Walsh - But Seriously, Folks... (1978)

Existe hoy en día una tendencia generalizada a sobredimensionar el papel de Joe Walsh en los Eagles. En cierto modo es normal, ya que cuando Walsh entró en la banda no era un músico cualquiera sino que había militado ya en James Gang y había comenzado una carrera en solitario creando discos exitosos y de calidad. Walsh era por otro lado un músico creativo y un muy buen compositor, así que ciertamente su entrada en los Eagles no puede pasar desapercibida.

Pero lo que sucede es que la gente tiende a hablar de él como si fuera el líder o el miembro más importante del grupo, lo cual es absolutamente falso. Walsh era un músico excelente pero entró en una banda exitosa que ya tenía sus dos líderes bien marcados, Don Henley y Glenn Frey, que eran los principales cantantes y compositores. Querer dar a entender que Walsh era tan importante en los Eagles o incluso más que ellos es sencillamente falso. Por supuesto eso no quita que la entrada de Walsh resultó muy estimulante al grupo y que les aportó mucho, pero no hay que sacar las cosas de quicio. Igualmente, después del concierto que dieron en Barcelona hace 7 años (del cual debo hablar algún día porque hay mucho que comentar), leí bastantes comentarios de gente que casi daban a entender que Walsh fue el elemento decisivo del concierto. En algún sitio leí a alguien diciendo que se aburrió pero por suerte "Walsh salió a poner orden y todo fue mejor". Me parece entrañable que se tenga tanta estima a este músico, porque ciertamente a mí también me cae especialmente bien, pero ni mucho menos fue así.

Dicho esto hoy voy a hablar de un disco suyo en solitario: But Seriously, Folks...
El álbum se sitúa cronológicamente en un momento decisivo de la carrera de los Eagles. En 1976 arrasaron en todo el mundo con Hotel California, disco al que le siguió una gira mundial que acabó de agotar a la banda por completo. Tras el tour, su bajista les dejó y Don Henley y Glenn Frey se odiaban más que nunca. En ese contexto tuvieron que sacar fuerzas para grabar una continuación digna de Hotel California. El esfuerzo les llevó la friolera de dos años.

Fue en este periodo de tiempo cuando Joe Walsh sacó el disco que comentamos hoy. Y creo que eso ya es bastante significativo respecto a su papel en los Eagles: mientras Henley y Frey sudaban sangre para sacar un disco a la altura de las expectativas del público sin matarse entre ellos en el intento, Walsh, demasiado inquieto como para quedarse esperando, grabó por su cuenta uno de sus álbums más exitosos en solitario. Sus compañeros no creo que desaprobaran su actitud (de hecho todos colaboran en la grabación), pero este hecho demuestra lo que dije antes sobre su papel en la banda: aunque aportaba composiciones y su guitarra, los principales impulsores del grupo era Henley y Frey, Walsh sencillamente era demasiado creativo para anclarse en un grupo con dos líderes tan marcados.

Curiosamente, el disco que les llevó dos años a los Eagles, The Long Run me parece inferior a esta obra que se marcó Walsh por su cuenta. Mientras el álbum de Eagles ya denotaba el cansancio del grupo y tiene una producción que lo hace algo pesado, But Seriously, Folks... es un disco espontáneo y disfrutable.

Los primeros cinco temas son rock y folk-rock muy del estilo del que practicaban sus compañeros Eagles. Canciones muy agradables y disfrutables ideales para un soleado día de verano como el de hoy: las pegadizas "Over and Over" y "Tomorrow", las folkies "Second Hand Store" e "Indian Summer" y la más rockera "At The Station".





Las dos últimas presentan ciertas novedades. "Theme from Boat Weirdos" es una instrumental algo rara con flauta y sintetizadores, el tipo de tema que demuestra las inquietudes de Walsh por probar cosas algo diferentes a lo habitual (un tema así jamás habría entrado en un disco de los Eagles).
Y finalmente tenemos el gran clásico del disco y de Joe Walsh en general: "Life's Been Good". Aunque a mí no me parece de sus mejores composiciones, es un buen tema que siempre me ha caído en gracia por su cachondísima letra que ironiza sobre su vida como acaudalada estrella de rock:


I have a mansion forget the price 
Ain't never been there they tell me it's nice 
I live in hotels tear out the walls 
I have accountants pay for it all 


They say I'm crazy but I have a good time 
I'm just looking for clues at the scene of the crime 
Life's been good to me so far 


My Maserati does 185 
I lost my license now I don't drive 
I have a limo ride in the back 
I lock the doors in case I'm attacked 


I'm making records my fans they can't wait 
They write me letters tell me I'm great 
So I got me an office, gold records on the wall 
Just leave a message maybe I'll call 


Lucky I'm sane after all I've been through 
Everybody says I'm cool (He's cool) 
I can't complain but sometimes I still do 
Life's been good to me so far 


I go to parties sometimes until four 
It's hard to leave when you can't find the door 
It's tough to handle this fortune and fame 
Everybody's so different I haven't changed 


They say I'm lazy but it takes all my time 
Everybody says Oh yeah (Oh yeah) 
I keep on going guess I'll never know why 
Life's been good to me so far

Lo interesante es que podría parecer una composición normal de 5 minutos, pero en realidad dura más de 8 al tener una larga parte instrumental que para mí es lo que la hace más especial.

En resumen, un disco muy disfrutable y ciertamente (debo reconocerlo) mucho mejor de lo que esperaba, que además demuestra que después de Hotel California era el miembro de los Eagles que mantuvo más su inspiración.