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miércoles, 10 de abril de 2013

Woodstock (III): los que se lo perdieron


Para acabar de una vez con estos sucios hippies, mencionaré algunas curiosidades.

En primer lugar algo anecdótico, bandas que no sabía que actuaron hasta que lo leí en Internet: The Band (¿cómo es que no salen en la película?), Johnny y Edgwar Winter y Paul Butterfield Blues Band. Quizá a vosotros también os pase con alguna si consultáis el listado de artistas.

Afortunadamente existe una edición en DVD de lujo de la película que me agencié hace unos meses en que aparecen algunas de estas actuaciones que no salieron en la película. A destacar la interpretación de la Creedence Clearwater Revival (deslumbrante e intensísima), los temas extra de Canned Heat y Johnny Winter. Consíganla como sea, es muy recomendable.


Y en segundo lugar algo más interesante, grupos que debieron o podrían haber actuado pero no lo hicieron por varios motivos:

- Bob Dylan: el hecho de que Dylan viviera en esa zona le hacía ser un firme candidato a aparecer en Woodstock, pero en realidad nunca se planteó siquiera la posibilidad. El individualista Dylan no habría encajado bien ahí, y de hecho podemos meterle en el saco de Neil Young o Pete Townshend de músicos que desconfiaban del sueño de hippie.


- Led Zeppelin: aunque por entonces aún no eran tan gigantescos como lo serían un par de años después, su manager Peter Grant no les recomendó participar en un evento donde sería solo una banda más. Habría sido gracioso ver al matón de Peter Grant liándose a ostias en el backstage con la organización por todo el descontrol que había.


- The Doors: es extraña la ausencia de los Doors, la gran banda americana del momento cuyo perfil encajaba en Woodstock a la perfección. En realidad los promotores no estaban seguros de si querían contratarles porque después del escándalo de Miami temían que Morrison volviera a liarla o que, peor aún, enseñara sus partes pudentas en público (recordemos que en Miami fue detenido acusado de exhibicionismo). Lo divertido del caso es que luego en Woodstock buena parte del público estaba felizmente desnudo, así que difícilmente Morrison podría haber escandalizado a nadie. Según el guitarrista Robbie Krieger, ellos tampoco estaban por la labor al no creer que fuera un festival especialmente relevante.


- The Byrds: uno de los muchos grupos que fueron invitados y no aceptaron al considerarlo un festival más (una prueba de lo que dije anteriormente de que en su momento era un festival más que muchos vieron como una pálida segunda parte del Monterrey Pop Festival del 67).

- Love: igual que los Byrds, fueron invitados pero no aceptaron.

- Spirit: lo mismo que los dos anteriores, y eso que tanto Love como Spirit eran bandas clave de la bahía de San Francisco que encajaban ahí a la perfección.


- Joni Mitchell: quería ir pero su manager le había reservado otra actuación para esas fechas. La pobre Joni compuso "Woodstock" para exteriorizar su frustración al no haber ido.



- Chicago: aceptaron actuar, pero tenían firmados una serie de conciertos con Bill Graham en el Fillmore que éste les obligó a dar en las fechas del festival, según se dice, para dejar más espacio a Santana en Woodstock, de los cuales era manager y le interesaba que tuvieran el mínimo de competencia posible.

- Free: fueron invitados pero no aceptaron ir.

- Iron Butterfly: según tengo entendido, tenían previsto actuar pero una huelga de aviones les hizo imposible llegar a tiempo. Es una pena, porque una versión de 20 minutos de "In a Gadda Da Vida" tenía todos los números para ser uno de los momentos cumbre del festival.

- Jethro Tull: fueron invitados pero se negaron porque odiaban a los hippies (yeah!).


Por último, y para cerrar ya estos posts temáticos, simplemente remarcar que existe una Wikipedia dedicada exclusivamente a Woodstock con mucha información, incluyendo setlists de cada grupo y dónde se pueden conseguir grabaciones de vídeo o audio de cada uno.

Paz, hermanos.

viernes, 5 de abril de 2013

Woodstock (II): momentos a destacar


Antes despotriqué un poco contra la mitificación que hay hacia el festival de Woodstock 69, bajo la idea de que se convirtió en un símbolo de los 60 en gran parte gracias a la película, ya que simbólicamente ese honor pertenece más bien al Monterrey Pop Festival 67 en mi humilde opinión. Woodstock para mí es el momento cumbre en cuanto a popularidad, ese instante en que se unieron a este movimiento contracultural no solo las personas que creían en esos valores sino esa gran masa que inundó el festival y que se apuntó porque era la moda del momento. Si los 500.000 asistentes a Woodstock hubieran seguido adelante con esos ideales después del festival, el movimiento hippie no habría desaparecido tan rápido.

Ahora creo que toca hablar un poco de la música, porque al fin y al cabo eso es lo importante, ¿no?
Uno de los síntomas de que Woodstock no era tan cool como parece lo noté cuando leí la opinión que tenían al respecto dos de los músicos más lúcidos del mundo del rock que estuvieron ahí presentes, y cuyas opiniones suelen ser bastante acertadas en temas así: Pete Townshend y Neil Young.

Neil actuaba con Crosby Stills & Nash, pero si os preguntáis por qué no se le ve en la película, es muy sencillo: no le gustaba nada estar ahí y le dijo a los cámaras que como alguien le filmara le mataría. Un tipo simpático. Al final en la película salió solo la versión de "Suite Judy Blue Eyes", cantada antes de que Neil pisara el escenario, y su nombre no apareció en el film a petición expresa del canadiense.


Pete Townshend por otro lado protagonizó una de las anécdotas más sonadas del festival. Parece ser que para él Woodstock estaba siendo ya antes de su actuación una experiencia bastante poco satisfactoria, comenzando por el hecho de que pidió algo de beber y le metieron una droga alucinógena dentro sin previo aviso, lo cual no le sentó muy bien. Ya en su actuación, el activista político Abbie Hoffman subió al escenario después de "Pinball Wizard" a criticar al público que estuvieran ahí divirtiéndose mientras John Sinclair (manager de MC5 y líder del White Panter Party) estaba en la cárcel. Townshend le echó furioso del escenario golpeándole salvajemente con la guitarra. A continuación dijo una frase que creo que debería reproducir tal cual: "The next fuckin' person that walks across this stage is gonna get fuckin' killed! [el público aplaude] You can laugh, I mean it!". Más adelante, Townshend reconoció que había actuado mal, y que de hecho estaba de acuerdo con lo que Hoffman denunció, pero que había infringido la sagrada norma: cuando un artista está en un escenario dando una actuación, no se le debe interrumpir. Pete, que se entregaba muchísimo en sus conciertos, dijo más de una vez que cuando estaba actuando mataría a cualquiera que le interrumpiese.

Aparte de estas anécdotas, en Woodstock se vivieron grandes actuaciones y algunos músicos de hecho catapultaron su carrera a raíz de su actuación, como Santana o Ten Years After.

Un breve repaso musical de lo vivido ahí:

- Santana: su interpretación de "Soul Sacrifice" que aparece recogida en la película del festival fue el motivo por el que empecé a sentir interés en su música, y no fui el único, ya que esta actuación fue la que propulsó la carrera de Santana. Una jam incendiaria que mostraba el potencial no solo de Santana sino de su primera banda.



- Grateful Dead: resulta curioso que una de las bandas con mejor directo de la historia y que mejor conectaban con el espíritu que se predicaba en Woodstock dieran una de sus actuaciones más flojas. Fue una mezcla de problemas técnicos con el sonido y una mala noche por parte de la banda, con versiones de las canciones que no acababan de cuajar y largos parones entre temas. Por ese motivo no salieron en la película.

- Creedence Clearwater Revival: según he leído fueron la primera banda importante que firmó para aparecer en el festival. A partir de aquí fue cuando el proyecto cogió impulso y se unieron el resto de artistas. Lo cual es paradójico, porque ellos entran en el grupo de los que no quedaron muy satisfechos de la experiencia. Salieron con mucho retraso en gran parte por los problemas técnicos de Grateful Dead y su larga actuación. Cuando pisaron el escenario, la mayoría de la gente estaba durmiendo, pero aún así ofrecieron una muy buena actuación. No obstante, quedaron tan descontentos con la experiencia que no quisieron salir en la película.



- The Who: en aquella época, The Who no podían dar un mal concierto, y éste no es una excepción. Pero por otro lado tampoco se encuentra entre sus mejores, quizá por todo lo que expliqué antes del malestar que sentía el grupo en ese ambiente. Sin ir más lejos, su actuación el año siguiente en el Festival de Wight es muchísimo mejor.



- Canned Heat: en la película protagonizan un momento especialmente entrañable cuando un espontáneo sube al escenario y el cantante de la banda sigue su interpretación cogido al hombro de éste. Aunque no sale en el film, hicieron su clásica jam de boogie y el tema "Going Up The Country" se convirtió en uno de los emblemáticos del festival. Curiosamente su participación fue bastante accidentada: habían echado pocos días antes a uno de sus dos guitarristas, Henry Vestine, y en su lugar estaba el recién llegado Harvey Mandel. Así mismo, el batería Fito de la Parra no quería actuar porque no habían tenido tiempo de ensayar, pero le convencieron. Fue una suerte porque su actuación en Woodstock llevó su carrera al pico de popularidad.



- Joe Cocker: no he oído su actuación completa, pero la interpretación de "With a Little Help from my Friends" me parece una de las cumbres del festival.

- Ten Years After: aunque su actuación completa fue algo accidentada, les salió muy a cuenta, porque la versión de "I'm Going Home" que puede verse en la película fue uno de los momentos cumbre del film, que dio un impulso brutal a su carrera.


- Crosby Stills Nash & Young: ésta era su segunda actuación, tal y como reconoce la propia banda al inicio de la actuación, pero ya seguía la estructura de sus futuros conciertos diviendo el show en un set acústico y uno eléctrico, en el que contaron con Neil Young.

- Jimi Hendrix: la última actuación de todas que tuvo lugar en la mañana del último día, cuando la mayoría de gente se había ido (no les toméis por idiotas, era 1969 y ver a Hendrix en vivo era relativamente fácil, nadie sabía que iba a ser una actuación legendaria ni, mucho menos, que moriría un año después). Por entonces ya no contaba con la Experience sino con su nueva banda Gypsy Sun & Rainbows. Fue quizá el momento cumbre del festival, que ahora por suerte está editado completo en DVD. El instante que ha pasado a la posteridad, su versión eléctrica del himno americano, es de esos momentos mágicos que aún pone los pelos de punta.
Aparte de eso, hay que decir que aunque uno ve a un montón de gente en el escenario actuando con Hendrix, a la práctica solo se oye su guitarra, el bajo de Billy Cox y la batería de Mitch Mitchell. El resto de percusiones y el guitarista rítmico literalmente es como si no existieran, porque no se les oye, supongo que el encargado de mezclar el sonido no quería que nadie eclipsara a Hendrix. En todo caso, sigue siendo una actuación maravillosa y un cierre muy apropiado.


sábado, 30 de marzo de 2013

Woodstock (I): desmitificando Woodstock


Woodstock 69 es uno de los grandes símbolos emblemáticos del rock, el festival por excelencia, el gran acontecimiento de los 60. Y desde luego el cartel de artistas que congregó es una maravilla, pero en lugar de dedicarme a babear durante párrafos sobre cómo moló Woodstock y que ojalá hubiera estado ahí, voy a defender una idea que tengo desde hace bastante tiempo, y es que Woodstock 69 ha sido mitificado en exceso.

De hecho, aunque hoy día se le considera como el gran festival emblemático del espíritu de los 60, no fue así en su época. En aquel entonces, el gran festival representativo de los 60 y que se consideró que marcó un antes y después fue el Monterey Pop Festival del 67. ¿Por qué entonces hoy día es mucho más recordado Woodstock? Yo me atrevería a decir que por algo muy simple: por la película del festival. De hecho, no soy el único que piensa así, he leído a gente que vivió aquellos años afirmando que en su momento lo consideraron otro festival más, y que no fue hasta que se estrenó la película que adquirió este estatus mítico.

Antes de empezar a despreciarme y considerarme un pedante, estimado lector, quiero remarcar que: A) considero que en Woodstock hubo no pocas actuaciones brutales y B) me habría gustado estar allí aún pese a ciertos detalles que mencionaré seguidamente. Bien, continuemos.

Woodstock 69 no es el momento emblema del hippismo y la contracultura, de hecho en 1969 ambos movimientos ya empezaban a estar de capa caída. Ese mérito le pertenecería seguramente al Monterey Pop Festival del 1967, que cronológicamente surgió en pleno auge de esa escena. Woodstock representa más bien el momento cumbre de esos movimientos como moda. Cuando la gente ve en el film de Woodstock todos esos hippies viviendo en armonía, practicando el amor libre y predicando la paz para cambiar el mundo seguramente piense en lo guay que fue el hippismo y sus ideales mientras duraron. Yo cuando veo eso me pregunto donde estaban todos esos tíos tan solo 1 o 2 años después, cuando ese movimiento ya desapareció. ¿No lo sabéis? Ya os lo digo yo: retomaron sus carreras en la universidad después de haber jugado un poco a ser rebeldes antisistema e hincharse a marihuana y se convirtieron en los futuros yuppies de los 80, que seguramente votaron a Ronald Reagan y recuerdan esos años como un entrañable y vergonzoso error de juventud. O simplemente se quedaron en pequeños empleos manteniendo esa actitud liberal frente al capitalismo pero desde la comodidad de un hogar con televisión y coche.

Eso es Woodstock, ese movimiento contracultural que en un principio era legítimo y lleno de esperanzas convertido en una moda, de ahí la brutalísima asistencia masiva al festival desbordando todas las previsiones.


Por otro lado, hay un segundo aspecto de Woodstock que no es recordado tanto como se debería. Uno de los motivos por los que fue algo tan memorable para sus organizadores es porque no murió casi nadie. Tal cual suena. Porque fue tal caos organizativo (y eso el film lo refleja muy bien) que si no hubo una revuelta ni ninguna desgracia masiva, fue por pura potra. 
Pero la realidad es que el festival fue un auténtico peligro. El momento en que cayó una fuerte lluvia, más de uno se temió que todo el entramado eléctrico que había mal montado sobre el escenario provocara una desgracia. Por suerte no fue así. La gente nadaba en barro, no había servicios mínimos para todos porque no se preveía tal afluencia de público, y sin embargo no hubo ninguna protesta general. Eso sí que es muy 60s, y por desgracia es el único aspecto de Woodstock que parece haber llegado hoy día a los festivales de rock de este país.

Como curiosidad, un hecho muy poco difundido sobre el festival es que murieron 2 personas en él: una por sobredosis (¡sólo una! ni los organizadores se lo podían creer) y otra atropellada por un tractor (!!!). Pero lo cierto es que en su momento se temió un número muchísimo mayor de accidentes y desgracias.
El motivo de tal desastre en temas de planificación es que los organizadores no esperaban una asistencia tan masiva, que se desbordó cuando decidieron dejar de cobrar entrada y dejar que entraran gratis. Como no había control sobre la gente que acudió al ser gratuito, es difícil estimar la cifra de asistentes, pero se dice que fue entre 400.000 y 500.000 personas.


Volviendo al tema de la organización, muchos se fueron el tercer día antes de ver la actuación de Hendrix (uno de los principales reclamos) seguramente porque debía ser agotador vivir más de dos días en condiciones infrahumanas salvadas únicamente por el paz y el amor que proporcionaban las drogas y algunos revolcones con hermanos/as hippies.

En estos años de navegar por la red me encontré un día en un foro la opinión de un tipo cuyo padre fue a Woodstock. Éste le dijo que lejos de ser eso tan guay que se veía en la película, fue una experiencia muy poco gratificante. Dijo que los conciertos no se oían bien, que acabó echo un asco por la lluvia y las pésimas condiciones en que se encontraban y que por ello él y sus amigos decidieron irse a mitad del segundo día.
Puede que ésta no sea la opinión generalizada de todos los que fueron y que incluso la mayoría saliera de ahí satisfecho, pero creo que es un punto de vista a no desdeñar en absoluto porque refleja la otra cara del festival, que se intuye claramente en la película pero no se suele mencionar.

Así pues... sí, me habría encantado estar ahí por las geniales actuaciones... pero sólo por eso. Y puestos a elegir creo que escogería otros festivales de menos renombre pero con carteles igual de atrayentes.