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martes, 8 de abril de 2014

Before the hype




Imagen que sale en Google cuando pongo el título del post en el buscador

En estos tiempos en que mucha gente entiende que su nivel musical se valora en función de los nuevos descubrimientos que hace o, mejor dicho, de cuánto tiempo antes descubrió a ese grupo respecto al resto; en estos tiempos en que parece que sólo tiene interés de hablar de un disco en las semanas inmediatas a su salida y cuando se realiza el tradicional top del año (a muchos les parecería absurdo que ahora me pusiera a hablar del Sky Blue Sky de Wilco y del cambio estilístico que dieron ahí o del esperadísimo Chinese Democracy que aún no he oído aunque pienso hacerlo, ¿por qué?); en estos tiempos - y ahora sí que voy a acabar la frase - de inmediatez absoluta, uno de los mayores valores añadidos que puede ostentar uno es predicar eso de "yo los descubrí con el debut antes de que se hicieran tan famosos" o "yo les vi en X sala con sólo 30 personas más antes de que fueran cabezas de cartel en festivales".

A mí todo esto básicamente me la suda. Porque no soy muy seguidor de la actualidad musical y porque no le veo ningún mérito especial a ello. No obstante, entiendo la gracia (que no mérito o valor en sí mismo, repito) de ver cómo una banda no demasiado conocida acaba despuntando. Yo he vivido un poco eso con dos grupos actuales que pude descubrir antes de que se volvieran un hype. No pretendo darme méritos, ya que como mencionaré en cada caso, los descubrí gracias a factores externos y no por mis contactos o habilidad para hallar nuevos descubrimientos.

Así pues, aquí van mis dos únicos casos de descubrimientos musicales antes del hype:



- Arcade Fire: a los canadienses en realidad tampoco los descubrí siendo unos desconocidos, sino cuando no eran TAN famosos. Ya habían publicado Funeral (2004), en muchas revistas especializadas los ponían por las nubes y eran un nombre a retener. Lo que sucede es que aún no eran EL nombre a retener ni los conocía todo Dios como hoy día, por lo que muchos verán su inclusión aquí harto discutible.
Mi forma de descubrirlos fue bastante memorable y totalmente contraria a los medios que suele emplear la gente que presume de descubrimientos: en un concierto de U2. En la gira del Vertigo Tour, la banda usaba "Wake Up" como canción inmediatamente previa a su entrada al escenario. Como la usaban en cada concierto y el público que había en la pista conmigo lo sabían como buenos fanáticos que eran del grupo. No era el caso de un servidor, que no entendía nada, pero me encantó la canción de marras y me gustó mucho ver al público corearla como locos.

Días más tarde un amigo fan de U2 me dijo cual era la canción añadiendo que los tales Arcade Fire eran el gran descubrimiento indie de la temporada. Me baje el Funeral y no me gustó mucho, pero sí "Wake Up". Con el tiempo no obstante le pillé el punto a todo el disco y finalmente una tarde lluviosa camino a la biblioteca, se produjo la conexión y me encantó. Fue creciendo en progresivas escuchas hasta que finalmente llegué a un punto en que me atreví a citarlo como mejor disco del siglo. A esto quería llegar: entre gente entendida Arcade Fire no eran unos desconocidos, pero en esos años para mí decir que Funeral era el mejor disco del siglo era casi una osadía, no sabía si la gente lo vería como una locura o si alguien coincidiría conmigo. Hoy día no tiene nada de osado.

En mis ansias por oír algo nuevo de ellos me hice con su EP debut (¿soy el único que piensa que es un disco extraordinario?) y por fin el 2007 se filtró Neon Bible, cuyo recibimiento tan masivo me hizo darme cuenta de que esta gente ya no eran otra banda alternativa sino que estaban adquiriendo una popularidad o reconocimiento por encima del resto. En su momento se dijo que ése era su mejor álbum pero yo nunca lo compartí, en todo caso ésa es otra historia...



- Wolfmother: en este caso el mérito es de un conocido que, a diferencia de mí, estaba muy puesto en novedades musicales y recomendó fervorosamente el debut de unos por entonces desconocidos Wolfmother. Creo que cuando nos lo recomendó no se había editado aún en Europa porque ni me sonaban, el caso es que no sé por qué hice caso a esta recomendación concreta en vez de a las muchas otras que hacía de grupos de influencia setentera.

Fue curioso ver con el tiempo las primeras menciones a Wolfmother en algunos foros que me hacían sentir especial pensando "Eh, yo los conozco". Me alegraba ver que el grupo empezaba a dar que hablar... pero desde luego no esperaba que llegaran a tal nivel de popularidad. Con el tiempo se convirtieron en tema de debate continuo, sobre hasta qué punto eran hype o no. Curiosamente (o no tanto en realidad), quien me los recomendó pasó de defenderlos a muerte a mostrarse cada vez más suspicaz respecto a ellos, no pasándose al bando contrario pero sí evitando defenderlos, supongo que no tiene tanta gracia defender a una desconocida banda underground como a una que está en boca de todo el mundo.

Cuando salió su segundo disco tengo la sensación de que muchos tenían ganas de tirárseles encima o de ir predispuestos a decir que estaba por debajo del primero. Yo lo oí tiempo después y me pareció sin problema a la altura del anterior.

viernes, 21 de febrero de 2014

Clapton el perezoso

Como ustedes sabrán, Clapton es de esos músicos que en ciertos círculos no goza de muy buena reputación por su aburrida carrera en solitario en la que no dudó lo más mínimo a la hora de abrazarse a los sonidos más terribles de los 80. Es por ello que a menudo suele plantearse la siguiente pregunta: si hubiera sido Clapton quien hubiera muerto en 1970, justo después de publicarse Layla, en vez de Jimi Hendrix, ¿de qué estatus gozaría hoy día? Pues ni más ni menos que el de Dios. Porque si ya en esa época se decía que Clapton is God, imaginen si además se hubiera muerto con una inmaculada carrera que finaliza con su obra cumbre y uno de los mejores discos de blues-rock (¿o el mejor?) de la historia. Nos pasaríamos horas disertando sobre qué prometedora carrera habría llevado en los 70, siguiendo los pasos del Layla, daríamos por hecho que como buen purista en los 80 no se habría vendido miserablemente y lamentaríamos profundamente la muerte de la que iba a ser una de las mejores carreras de la historia del rock. Pero, amigos, la realidad ha resultado ser diferente.

 Una de mis biografías de rock favoritas

Leyendo su autobiografía una de las conclusiones que saqué es que la carrera de Clapton es así en gran parte porque es un perezoso, tal cual suena. No era así en sus inicios, cuando sentía la pasión por el blues, un género por entonces poco conocido y hacia el que sentía sincera devoción. Ese es el Clapton que yo, y espero que todos, respetamos profundamente. El que abandonó los Yardbirds por dejar de lado la pureza del blues. El que renovó el género con esa piedra angular que es su disco con John Mayall. El que revolucionó el mundo del rock con Cream. Ese es el Clapton activo e inquieto al que respeto. Pero después de Cream empecé a notar en su libro cierta dejadez en el Clapton de esos años.

El primer signo de alarma es Blind Faith, una banda que formó con Steve Winwood de forma informal para huir del éxito de Cream que acabó convertida en otro supergrupo. Cuando la cosa se le fue de las manos, Clapton se desentendió un poco del grupo dejando todo el peso en el pobre Winwood, algo que por cierto ya había hecho en los últimos tiempos de Cream, dejándose llevar una vez el grupo dejó de interesarle... pero ahí podía tener la excusa de estar atrapado en un vorágine de la que era difícil escapar. No obstante Blind Faith partía de cero, y una vez se apartó de lo que él esperaba, se desentendió. 

Delaney & Boney le hicieron recuperar temporalmente el norte insistiendo en que debía explotar su talento, de ahí nacería su debut en solitario y el disco de Derek & The Dominos. Este álbum es para mí su obra cumbre, y creo que Clapton jamás volvió a tocar como ahí ni que nunca volvió a componer temas tan buenos. Y lo atribuyo a que fue la última vez en que tuvo que esforzarse de verdad. No era una superbanda en la que podía ocultarse cediendo el mando a Jack Bruce, Ginger Baker o Steve Winwood, tenía que ser él el que diera la cara. Por otro lado, como Duane Allman colaboró en la mayoría de temas, Clapton se veía obligado a dejarse la piel para no quedar sepultado en su propio disco. Eso sumado a los excelentes músicos que le acompañaban dio como resultado esa maravilla. En vivo Clapton se dejaba la piel (escuchen sino su Live at Fillmore) y debía interpretar con una guitarra lo que en un disco hacían dos. El público comparaba sus directos con los de Cream y debían estar a la altura. Por ello Eric jamás estuvo mejor: debía esforzarse de verdad y además estaba haciendo algo en lo que creía.

Clapton debatiendo sobre su futuro con Ron Wood y dos asesoras
Pero, ah amigos, ¿qué sucedió? Los excesos de drogas acabaron con él y le hicieron apartarse unos años de su carrera. Cuando se recuperó, había perdido la práctica a la guitarra. Y aquí volvió a entrar en escena el Clapton más acobardado, el que quiere esconderse, en este caso de sí mismo, del Clapton guitar hero que deslumbraba al público al que él ya no podía emular. Las expectativas ante su retorno eran enormes, y él estaba muerto de miedo por ello. Su solución fue renunciar a su faceta guitar hero y querer convertirse en un "músico de canciones". Su disco de retorno 461 Ocean Blvd se apartaba de su vena más blues y guitarrera pero salió bien, fue todo un éxito. Y a partir de aquí Clapton eligió este sendero fácil.

Ya es cosa de cada uno juzgar si ese camino era realmente sincero o si era una escapatoria fácil, pero la impresión que me da su autobiografía es que es una mezcla de los dos en que lo segundo tiene más peso y sirve para esconder que realmente no podía ser como antes. Clapton a partir de entonces parecía huir de esa faceta de guitar hero, casi renegando de ella. Cuando Clapton repasa en su libro los discos de esos años y los voy tanteando, me suenan a músico acomodado, aún cuando sean buenos álbums. La sensación que me da es Eric rodeándose de excelentes músicos y dejándoles hacer. En directo se cubría con una muy buena banda en que, por primera vez, contaba con un segundo guitarrista... ¿para qué? Bueno, ya imaginaréis cual es mi teoría al respecto. También dice en su libro que algunos temas se los dejaba cantar a sus coristas porque eran cantantes excelentes y por ello cada vez les daba más protagonismo, pero aunque suene a un gesto honrado yo creo que era su forma de huir de su responsabilidad.

Lo peor es cuando Clapton habla de su etapa en los 80 y menciona discos que no le gustaban mucho pero de los que tocaba varios temas en vivo porque tocaba promocionarlos. Estos detalles denotan un pasotismo alarmante, un músico que simplemente cumplía su cupo de grabar disco y girar, que seguramente disfrutaba haciéndolo, pero ya no se dejaba la piel en ello.

No fue hasta los 90 cuando volvió a despertarse y recobrar cierto interés por hacer lo que a él le parecía. Fue entonces cuando grabó su Unplugged y su primer disco de blues en mucho tiempo. Vaya, después de todo seguía gustándote el blues, ¿no? Incluso su disco Pilgrim aunque no me guste lo más mínimo lo respeto, porque fue una apuesta arriesgada en la que nadie confiaba y a la que él se abocó por completo porque creía totalmente en ella. Desafortunadamente después de ese álbum parece que ha vuelto a acomodarse con el agravante de proponerse hacer que las portadas de sus últimos discos sean cada vez peores (vean la portada de los dos últimos).

Soy Eric Clapton y mi hija pequeña ha diseñado la portada de mi nuevo disco.

Los más fanáticos suyos mientras tanto se esfuerzan en oír esos discos con la leve esperanza de volver a escuchar al Eric de antaño y celebrando los pequeños detalles en que se oye levemente su guitarra. No se engañen, el Eric de antaño no volverá. De hecho yo creo que el Clapton al que admiro desapareció con el Layla. Este verano he escuchado por primera vez el 461 Ocean Blvd y mis expectativas eran tan bajas pese a su fama que me ha animado descubrir que es un buen disco. De hecho lo poco que he escuchado de discos posteriores no es malo, simplemente no tiene la magia de antaño. Quizá su autobiografía tenga la culpa de que desconfíe de él, porque aunque él no pretenda dar esa sensación a mí me parece que son discos fruto de esa pereza. Y eso viniendo de un músico tan prodigioso es imperdonable.
Quizá me equivoque por completo, este texto es solo una impresión personal. Pero si tengo razón, tengo una nueva pregunta con la que complementar la hipotética muerte de Clapton de 1970. ¿Y si Clapton hubiera seguido vivo pero con la misma ilusión y ganas de antaño? ¿Sus discos serían iguales a los que ha acabado haciendo o tendría una carrera mucho más rica y apasionante? Nunca lo sabremos...

martes, 5 de noviembre de 2013

El mundo al revés

Resulta curioso cómo cambian los tiempos. Es cierto que se tiende a idealizar excesivamente los 70, pero aún así hay algunos aspectos de esa época que son dignos de resaltar. Realmente había mucha basura en esos años pero a cambio la libertad de la que gozaban los artistas para desarrollar su música con libertad es impresionante.

En 1971 Van Der Graaf Generator estaban promocionando su complejo álbum Pawn Hearts, cuya cara B la componía un solo tema de más de 20 minutos: "A Plague Of Lighthouse Keepers". Una de las anécdotas más curiosas sobre el grupo y dicha composición es que en una actuación en la televisión holandesa se dio la situación contraria a lo que uno esperaría como normal. Normalmente las bandas en actuaciones televisivas siempre ha tenido que recurrir a playbacks de su single más conocido y fácil, pero no fue así en el caso de Van Der Graaf Generator: los responsables del programa le pidieron a la banda de Peter Hammill que de su nuevo álbum interpretaran el espesísimo tema de 20 minutos ¡entero!

Lo divertido es que dicha petición les pilló totalmente desprevenidos porque ellos nunca tocaban "A Plague Of Lighthouse Keepers" entera en concierto, únicamente fragmentos. En consecuencia el pobre Peter Hammill se encontró con que tenía que interpretar en vivo una canción cuya letra completa no se sabía, así que tuvo que hacerse una chuleta con la letra que puso sobre su teclado.

En Youtube se puede ver la actuación completa. Siento debilidad por ese momento del minuto 22 en que Hammill, al final de la canción, echa un trago a una copa de vino y brinda sonriente ante el público. 



PD: por cierto, parece ser que, aunque hasta hace poco ésta fue la única interpretación completa de este tema, en sus recientes giras Van Der Graaf Generator han decidido tocarla entera como novedad para sus fans. Desafortunadamente, la ausencia de su saxofonista le quita algo de atractivo a sus conciertos actuales.

lunes, 10 de junio de 2013

Genesis y Grateful Dead: dos formas de entender los directos


El mes pasado caí nuevamente en la tentación haciendo un pedido a Amazon de dos discos que se me antojaba tener y que sabía que querría tener originales. Curiosamente eran dos directos de dos de mis grupos favoritos que representan una visión absolutamente contrapuesta de lo que es actuar en vivo: Genesis Live y Ladies and Gentlemen... The Grateful Dead.

De entrada la comparación entre cual de los dos es mejor sería totalmente injusta, sería como un combate de boxeo entre un luchador delgaducho contra un enorme mastodonte. A un lado del ring tenemos Genesis Live, un directo sacado sin consentimiento del grupo que ni siquiera era doble ni contenía el mejor momento de su repertorio, "Supper's Ready", porque ya se cargaba una de las dos caras. Al otro tenemos un directo cuatriple (cuatriple en CD, ya que se ha editado décadas después en plena era digital, en vinilo desconozco cuantos ocuparía...) que documenta a Grateful Dead en la que se considera la mejor época de su carrera, mientras que Genesis Live, aún encontrándose en su edad de oro, es previo a sus dos obras cumbre en estudio.

De hecho el motivo por el que adquirí Genesis Live es puro completismo, ya que existen algunos bootlegs de buena calidad de esa época del grupo con setlists más extensos y que les hacen más justicia. No obstante sigue siendo un buen directo.


Dejando de lado pues las comparaciones injustas entre dos discos en vivo que ni han salido en las mismas circunstancias ni juegan en igualdad de condiciones, no pude evitar hacer una comparación en términos más generales. Los Genesis de Peter Gabriel y los Grateful Dead de principios de los 70 son dos de las bandas que más me habría gustado ver en vivo, pero como ya he dicho curiosamente son dos concepciones absolutamente contrarias de lo que debe ser un concierto.

Por un lado los Grateful Dead, banda psicodélica y de folk-rock, se ganaron a pulso la fama de ser una banda sobre todo de directos más que de estudio mediante larguísimos conciertos basados en las jams e improvisaciones entre miembros del grupo. De un día para otro la banda podía cambiar totalmente el setlist, el cual por cierto a menudo estaba formado por versiones ajenas (a veces presentes en discos de estudio del grupo y a veces no), que iban desde el blues y el folk clásico a temas de soul o Chuck Berry (en los 90 incluso les dio por tocar "Baba O'Riley" de los Who, aunque obviamente no les quedaba bien).

Por el otro lado tenemos a Genesis, estandartes del prog-rock británico, que únicamente se centraban en su propio material y buscaban calcar las canciones a las versiones de estudio. Los setlists del grupo eran cerrados ya que uno de los grandes alicientes de sus conciertos era su llamativa puesta en escena con Peter Gabriel disfrazándose de cualquier cosa que se le pasara por la cabeza para representar las canciones.

El terreno natural de Grateful Dead era el directo mientras que el de Genesis el estudio, por ello mientras los Dead daban lo mejor de sí en directo, a cambio Genesis tienen mejores discos en estudio con composiciones tan complejas que bastante trabajo les daba poder trasladarlas al directo como para pensar en variarlas - de hecho soy incapaz de imaginarme al grupo todoterreno de García enfrentándose a temas de ese tipo.


Son por tanto dos formas magníficas de hacer directos pero totalmente contrapuestas: Genesis calcando su material y dándole el aliciente de una trabajadísima puesta en escena que lo hace tan especial y Grateful Dead con sus jams y sus imprevisibles setlists llenos de versiones. Supongo que el manual del rockero auténtico se decantará sin duda por la segunda centrada únicamente en la música, pero no creo que una sea mejor que la otra ya que ambas triunfan en el propósito de deslumbrar al público en conciertos y tanto una como otra conllevan un gran trabajo detrás. Lo de servirse de disfraces y una puesta en escena no creo que sea "trampa" ya que es un recurso al que cualquier grupo puede recurrir y de hecho tiene su propia complejidad (sincronización perfecta entre música y el resto de elementos) y riesgo (sin duda salir al escenario disfrazado de flor era una apuesta arriesgada la primera vez que Peter se decidió a hacerlo).

En 1972 uno podía disfrutar en Reino Unido de ver a Grateful Dead en su histórico tour del 72 y a Genesis deslumbrando con la reciente "Supper's Ready". Yo desde luego mataría por haber estado en ambos conciertos, son dos facetas del rock que adoro cada una a su manera



viernes, 17 de mayo de 2013

Cream y sus directos


Creo que Cream son quizás una de las bandas con mejor directo que peor ha gestionado sus álbums en vivo, lo cual es una auténtica pena. En parte es comprensible, en los 60 los discos en directo no eran una práctica habitual en el mundo del rock; pero por otro lado me parece una locura que no se haya editado posteriormente un doble álbum como Dios manda. Los únicos directos oficiales y extensos que hay del grupo son el de reunión de hace unos años (que por muy bien que lo hicieran NO suena ni por asomo a sus salvajes directos de los 60) y las BBC Sessions, que por lo general suelen estar muy bien pero en este tipo de discos se nota que no es un concierto propiamente dicho y no es lo mismo.

Centrándonos pues en su época clásica, el material oficial que tenemos en vivo está cutremente repartido de la siguiente forma:

  • El disco 2 del Wheels of Fire.
  • La primera mitad del Goodbye
  • Un disco en directo de 40 minutos que tiene insertado cutremente en mitad del álbum un tema inédito de estudio.
  • Otro disco en directo de 40 minutos en el que tienen la desfachatez de volver a insertar "Politician", que ya salía en la parte en directo de Goodbye.

Es por ello que a la hora de elaborar la clásica lista de mejores discos en directo de la historia Cream suelen aparecer muy poco aún siendo sin duda una de las mejores. ¿Dónde está el jugoso doble directo de sus años clásicos que documente ese? ¿Por qué son tan cutres de "estropear" sus dos discos en vivo de su época clásica metiendo un tema en estudio y repitiendo una canción habiendo más repertorio donde elegir?

Yo de momento no tengo ninguno de los dos, pero me haré sin duda con ambos y con el BBC Sessions en el futuro, ya que tengo muchas expectativas, especialmente del Live 1 con esas versiones alargadas de dos de mis canciones favoritas del grupo, "Sweet Wine" y "N.S.U.". En todo caso hace tiempo decidí que cuando tenga esos discos me haré mi propio doble álbum mítico de Cream en directo cogiendo temas de los cuatro discos, ordenándolos como un concierto de Cream (fijándome si sus setlists seguían algún esquema concreto) y eliminando lo que molesta, como ese tema en estudio, los dos "Politician" y, de paso - que me perdone Ginger Baker - el solo de "Toad"... no soy anti-solos de batería pero no puedo con éste.

Algo así más o menos:


1- I'm So Glad
2- NSU
3- Sleepy Time Time
4- Deserted Cities of the Heart
5- Politician
6- I'm Sitting on Top of the World
7- Sweet Wine
8- White Room
9- Traintime
10- Tales of Brave Ulysses
11- Steppin Out
12- Rollin and Tumblin
13- Spoonful
14- Sunshine of Your Love
15- Crossroads

Mucho mejor, ¿no?

martes, 30 de abril de 2013

Sobre bandas dinosaurio y músicos de acompañamiento

Tengo una pequeña broma con un amigo aficionado también a la música sobre los grupos que giran con grandes bandas de acompañamiento, tonterías en plan imaginarnos a un músico actuando con una banda de cinco coristas, un saxofonista y un teclista cuando su estilo de música no pega nada con eso (por ejemplo AC/DC, ¿se imaginan un "Highway To Hell" en ese estilo?). El motivo de esta broma es el que haya tantas bandas y artistas legendarios del rock que suelan girar con este tipo de formaciones. Ya sabéis a qué me refiero, una banda que inicialmente eran cuatro o cinco tíos que al llegar a los 60 años deciden añadir como acompañamiento a uno o dos teclistas, saxofonistas, dos o tres coristas negras y algún guitarrista más. El ejemplo más típico de esto serían los Rolling Stones, quienes han girado casi siempre en ese formato desde su retorno de finales de los 80, pero desde luego no son los únicos.

Resulta comprensible que muchas bandas hayan recurrido a este formato, ya que objetivamente hablando ese añadido hace que los conciertos sean mejores a nivel musical, ¿cómo no van a hacerlo teniendo a un montón de músicos excepcionales acompañándoles? Pero el precio a pagar es alto, ya que a cambio renuncian a buena parte de su personalidad y sonido propio, y es eso lo que a mí me desagrada más. Es una opinión personal, claro, de hecho uno de los motivos por los que las bandas optan por añadir músicos es que a la mayoría del público les gusta eso, cuantas veces he oído cosas tipo "y las coristas que llevaban, impresionante lo bien que cantaban y cómo embellecían las canciones".

Roger Hodgson y su arriesgada apuesta de dar conciertos con solo un músico extra

Quizá el problema es que en mis gustos personales cada vez me gustan menos los discos que cuentan con grandes bandas de ese estilo (ejemplo, el debut en solitario de Clapton, del cual hablaré en unos párrafos). De hecho lo que me sucede en este tipo de conciertos es que el sonido que tienen las bandas lo disfruto mucho en su momento (porque como dije, objetivamente hablando suenan de coña) pero luego si escucho ese mismo directo en casa me aburre soberanamente. Por ello jamás podré comprarme ningún directo de los Stones de las últimas giras, oiría canciones impecablemente interpretadas pero sin chispa, sin apenas sonido Stone.

Un ejemplo, escuchad el "Street Fighting Man" sacado de un concierto del 2003:



Ahora comparadlo con el del Get Yer Ya-Ya's Out de la gira del 1969, en que iban sin ningún músico de acompañamiento (suena en el minuto 43:20)



Ambas son muy buenas versiones pero se nota claramente lo que quiero decir. La primera es objetivamente intachable, con acompañamiento de piano y algunos coristas que refuerzan a Mick, una muy buena versión. La segunda en cambio formalmente es menos conseguida, suena menos impecable, pero a cambio es mucho más espontánea y auténtica. Un detalle que puede parecer insignificante pero que para mí dice mucho: fijaos en el estribillo de la versión del 1969, de fondo podéis oír a Keith acompañando a Mick. Keith como corista no hace un gran trabajo ahí, su voz incluso suena algo fuera de lugar, pero a mí ese detalle me encanta. De hecho esta versión del tema empezó a llamarme la atención cuando me fijé en ese detalle un día que iba escuchándola en el Mp3 camino a la universidad. En cambio, en el directo del 2003 pueden oírse de fondo a algunos coristas acompañando a Mick que lo hacen mucho mejor, pero eso no me dice nada aunque hacen que la canción suene mejor. Del mismo modo, en esa versión el piano está muy bien incorporado (me gusta cuando tiene un pequeño momento de protagonismo al final), pero me quedo mucho antes con la versión más desnuda y sucia del Get Yer Ya-Ya's Out. 

No estoy diciendo que las versiones que molan más sean las más sencillas y desnudas. No es así necesariamente. Tampoco que las bandas no deberían llevar músicos de acompañamiento. Cada grupo y artista es un caso diferente, no se puede generalizar, pero analizando los ejemplos que conozco mejor siempre me quedaré con las versiones más sencillas y desnudas (siempre que estén bien hechas, claro). Me gusta ese sonido, que aunque deja al descubierto las limitaciones del grupo por otro lado los muestra tal cual. Y es que el rock no tiene por qué sonar necesariamente perfecto. Es decir, en mi opinión Keith no estropea "Street Fightin Man" con sus coros, de hecho me aportan mucho más que un coro de cantantes femeninas que adorne la canción, porque ese detalle de Keith hace que suene más espontáneo, que te contagie su entusiamo. Obviamente, si Keith hiciera unos coros pésimos tampoco me gustaría, pero ese término medio para mí es lo que da ese extra a la canción.

Los Polyphonic Spree imagino que nunca tendrán el problema de necesitar músicos extra de acompañamiento

Otro ejemplo para mí sería el Live at Fillmore de Derek & The Dominos. Uno de los problemas que tenía Clapton en esa gira es que su banda solo le tenía a él de guitarrista, mientras que en el disco le acompañaba en casi todos los temas Duane Allman. Tener que trasladar al directo temas que en estudio se grabaron con dos guitarras (una de ellas además de Duane Allman, casi nada) es muy difícil, e imagino que por eso no interpreta algunos temas como "Anyday". Y sin embargo, ese es uno de mis directos favoritos. Cierto, Clapton está en su época cumbre como guitarrista haciendo solos larguísimos impresionantes, pero por eso si estuviera acompañado de algún buen guitarrista impersonal para mí perdería algo de magia. Las canciones estarían objetivamente mejor interpretadas pero creo que me gusta más así, Clapton solo ante el peligro defendiendo los temas con una sola guitarra y dejándose la piel en ello.

Años después, Clapton ha girado siempre con grandes bandas demostrando que se ha convertido en un auténtico perezoso. En alguna gira incluso dejaba que una de las coristas cantara alguno de sus temas, lo cual para mí es un gran error. Sí, Eric, tus bandas suenan impecables y cuando fui a verte el 2004 lo pasé en grande. Pero lo que me dejó mejor impresión no era la forma como las coristas te acompañaban en "Wonderful Tonight" sino los momentos en que te dejabas llevar un poco haciendo que tu guitarra nos deslumbrara. Fueron solo momentos puntuales, pero para mí eso fue lo maravilloso, al margen del resto de banda. Ver a Clapton en formato cuarteto o quinteto implicaría que Eric debería tirar más a menudo de momentos así para suplir la ausencia de una cómoda banda en que apoyarse, y es por ello que me encantaría verle así... claro que él no debe opinar igual.

Por supuesto, hay casos de grandes bandas que deciden apostar por mantenerse en versiones minimalistas que deben ser muy tenidos en cuenta. Cito unos pocos para cerrar este artículo:
- Roger Hodgson: uno de los dos líderes de Supertramp decidió hace ya años empezar a dar giras en solitario acompañado únicamente de un saxofonista, aún cuando la música de Supertramp es bastante compleja y, en contraste, sus compañeros decidieron ampliar incluso la banda para su gira del 2010.
- Rush: de los pocos trios del rock que jamás han utilizado músicos extra en vivo que yo sepa, y eso que su música es compleja y Geddy Lee agradecería tener una ayuda a los teclados.
- The Police: cuando volvieron hace años lo hicieron manteniendo el formato trio y eso que en sus últimos discos hay muchos teclados. Pese a eso optaron por un sonido más desnudo y simple, una vuelta a lo básico. Bravo por ellos.

Para compensar el enorme vacío que queda en el escenario siendo solo tres músicos, Rush tienen la particular broma de tener en el escenario lavadoras y asadores de pollos

jueves, 25 de abril de 2013

Jim Morrison y su alcoholismo


Siguiendo un poco la línea del post que escribí sobre la desmitificación de la época más excesiva de los Stooges, un fragmento de la biografía Jim Morrison. Vida, muerte y leyenda de Stephen Davis, relatando el estado de Jim Morrison a principios de 1968:

"Jim ahora debía escribir, tenía que producir en serie algunos discos de éxito y se dio a la bebida en busca de inspiración. Básicamente dejó el LSD y se convirtió en un alcohólico, un rastreador de alcohol, un borracho a veces patético que, si nadie lo llevaba a casa, se desmayaba en los arbustos mientras meaba. Todos los que le rodeaban estaban totalmente horrorizados cuando Jim empezó una épica juerga alcohólica que encarcelaría a uno de los mejores poetas jóvenes de Estados Unidos en un sopor pagano durante los siguientes tres años y medio. En 1968 fumar hierba estaba bien visto, la cocaína hacía poco que se consideraba de moda en los ambientes musicales y cinematográficos, y la heroína preocupaba a los pocos que necesitaban el colocón definitivo. Emborracharse (y no sólo eso, sino ponerse hasta el culo), caerse, desmayarse, abofetear a las mujeres, ser echado de los clubs del Strip, vomitando en la calle, era tan mal visto, tan poco enrollado, que nadie se lo podía creer. Los demás Doors - meditativos amantes del porro que sorbían zumo de manzana orgánica en las sesiones de grabación - y el productor Paul Rotchild, obsesivo liador de porros, estaban absolutamente mortificados.
(...) Jim podía zamparse dos decenas de tragos de whisky y un par de paquetes de seis botellas de cerveza sin que le afectara. Pero entonces un trago más le podía convertir de repente en un borracho psicótico y tambaleante, que gritaba ¡Negrata! en la calle, meaba en público, y se deshonraba. La cosa era un escándalo, y nadie tenía las más mínima idea de cómo debía atajarlo."

Entiendo el mito que se monta alrededor del hecho de que muriera joven, pero siempre me ha parecido una estupidez el mito que rodea al sufrido artista alcohólico. En la distancia puede parecer cool (aunque yo no lo veo), pero todo lo que se relata ahí (además de muchas otras historias que se explican en el libro) es cualquier cosa menos enrollada.
Lo cual no quita que Jim Morrison fuera un músico genial, pero dudo que quisiera conocerle en persona en su momento...

miércoles, 10 de abril de 2013

Woodstock (III): los que se lo perdieron


Para acabar de una vez con estos sucios hippies, mencionaré algunas curiosidades.

En primer lugar algo anecdótico, bandas que no sabía que actuaron hasta que lo leí en Internet: The Band (¿cómo es que no salen en la película?), Johnny y Edgwar Winter y Paul Butterfield Blues Band. Quizá a vosotros también os pase con alguna si consultáis el listado de artistas.

Afortunadamente existe una edición en DVD de lujo de la película que me agencié hace unos meses en que aparecen algunas de estas actuaciones que no salieron en la película. A destacar la interpretación de la Creedence Clearwater Revival (deslumbrante e intensísima), los temas extra de Canned Heat y Johnny Winter. Consíganla como sea, es muy recomendable.


Y en segundo lugar algo más interesante, grupos que debieron o podrían haber actuado pero no lo hicieron por varios motivos:

- Bob Dylan: el hecho de que Dylan viviera en esa zona le hacía ser un firme candidato a aparecer en Woodstock, pero en realidad nunca se planteó siquiera la posibilidad. El individualista Dylan no habría encajado bien ahí, y de hecho podemos meterle en el saco de Neil Young o Pete Townshend de músicos que desconfiaban del sueño de hippie.


- Led Zeppelin: aunque por entonces aún no eran tan gigantescos como lo serían un par de años después, su manager Peter Grant no les recomendó participar en un evento donde sería solo una banda más. Habría sido gracioso ver al matón de Peter Grant liándose a ostias en el backstage con la organización por todo el descontrol que había.


- The Doors: es extraña la ausencia de los Doors, la gran banda americana del momento cuyo perfil encajaba en Woodstock a la perfección. En realidad los promotores no estaban seguros de si querían contratarles porque después del escándalo de Miami temían que Morrison volviera a liarla o que, peor aún, enseñara sus partes pudentas en público (recordemos que en Miami fue detenido acusado de exhibicionismo). Lo divertido del caso es que luego en Woodstock buena parte del público estaba felizmente desnudo, así que difícilmente Morrison podría haber escandalizado a nadie. Según el guitarrista Robbie Krieger, ellos tampoco estaban por la labor al no creer que fuera un festival especialmente relevante.


- The Byrds: uno de los muchos grupos que fueron invitados y no aceptaron al considerarlo un festival más (una prueba de lo que dije anteriormente de que en su momento era un festival más que muchos vieron como una pálida segunda parte del Monterrey Pop Festival del 67).

- Love: igual que los Byrds, fueron invitados pero no aceptaron.

- Spirit: lo mismo que los dos anteriores, y eso que tanto Love como Spirit eran bandas clave de la bahía de San Francisco que encajaban ahí a la perfección.


- Joni Mitchell: quería ir pero su manager le había reservado otra actuación para esas fechas. La pobre Joni compuso "Woodstock" para exteriorizar su frustración al no haber ido.



- Chicago: aceptaron actuar, pero tenían firmados una serie de conciertos con Bill Graham en el Fillmore que éste les obligó a dar en las fechas del festival, según se dice, para dejar más espacio a Santana en Woodstock, de los cuales era manager y le interesaba que tuvieran el mínimo de competencia posible.

- Free: fueron invitados pero no aceptaron ir.

- Iron Butterfly: según tengo entendido, tenían previsto actuar pero una huelga de aviones les hizo imposible llegar a tiempo. Es una pena, porque una versión de 20 minutos de "In a Gadda Da Vida" tenía todos los números para ser uno de los momentos cumbre del festival.

- Jethro Tull: fueron invitados pero se negaron porque odiaban a los hippies (yeah!).


Por último, y para cerrar ya estos posts temáticos, simplemente remarcar que existe una Wikipedia dedicada exclusivamente a Woodstock con mucha información, incluyendo setlists de cada grupo y dónde se pueden conseguir grabaciones de vídeo o audio de cada uno.

Paz, hermanos.

viernes, 5 de abril de 2013

Woodstock (II): momentos a destacar


Antes despotriqué un poco contra la mitificación que hay hacia el festival de Woodstock 69, bajo la idea de que se convirtió en un símbolo de los 60 en gran parte gracias a la película, ya que simbólicamente ese honor pertenece más bien al Monterrey Pop Festival 67 en mi humilde opinión. Woodstock para mí es el momento cumbre en cuanto a popularidad, ese instante en que se unieron a este movimiento contracultural no solo las personas que creían en esos valores sino esa gran masa que inundó el festival y que se apuntó porque era la moda del momento. Si los 500.000 asistentes a Woodstock hubieran seguido adelante con esos ideales después del festival, el movimiento hippie no habría desaparecido tan rápido.

Ahora creo que toca hablar un poco de la música, porque al fin y al cabo eso es lo importante, ¿no?
Uno de los síntomas de que Woodstock no era tan cool como parece lo noté cuando leí la opinión que tenían al respecto dos de los músicos más lúcidos del mundo del rock que estuvieron ahí presentes, y cuyas opiniones suelen ser bastante acertadas en temas así: Pete Townshend y Neil Young.

Neil actuaba con Crosby Stills & Nash, pero si os preguntáis por qué no se le ve en la película, es muy sencillo: no le gustaba nada estar ahí y le dijo a los cámaras que como alguien le filmara le mataría. Un tipo simpático. Al final en la película salió solo la versión de "Suite Judy Blue Eyes", cantada antes de que Neil pisara el escenario, y su nombre no apareció en el film a petición expresa del canadiense.


Pete Townshend por otro lado protagonizó una de las anécdotas más sonadas del festival. Parece ser que para él Woodstock estaba siendo ya antes de su actuación una experiencia bastante poco satisfactoria, comenzando por el hecho de que pidió algo de beber y le metieron una droga alucinógena dentro sin previo aviso, lo cual no le sentó muy bien. Ya en su actuación, el activista político Abbie Hoffman subió al escenario después de "Pinball Wizard" a criticar al público que estuvieran ahí divirtiéndose mientras John Sinclair (manager de MC5 y líder del White Panter Party) estaba en la cárcel. Townshend le echó furioso del escenario golpeándole salvajemente con la guitarra. A continuación dijo una frase que creo que debería reproducir tal cual: "The next fuckin' person that walks across this stage is gonna get fuckin' killed! [el público aplaude] You can laugh, I mean it!". Más adelante, Townshend reconoció que había actuado mal, y que de hecho estaba de acuerdo con lo que Hoffman denunció, pero que había infringido la sagrada norma: cuando un artista está en un escenario dando una actuación, no se le debe interrumpir. Pete, que se entregaba muchísimo en sus conciertos, dijo más de una vez que cuando estaba actuando mataría a cualquiera que le interrumpiese.

Aparte de estas anécdotas, en Woodstock se vivieron grandes actuaciones y algunos músicos de hecho catapultaron su carrera a raíz de su actuación, como Santana o Ten Years After.

Un breve repaso musical de lo vivido ahí:

- Santana: su interpretación de "Soul Sacrifice" que aparece recogida en la película del festival fue el motivo por el que empecé a sentir interés en su música, y no fui el único, ya que esta actuación fue la que propulsó la carrera de Santana. Una jam incendiaria que mostraba el potencial no solo de Santana sino de su primera banda.



- Grateful Dead: resulta curioso que una de las bandas con mejor directo de la historia y que mejor conectaban con el espíritu que se predicaba en Woodstock dieran una de sus actuaciones más flojas. Fue una mezcla de problemas técnicos con el sonido y una mala noche por parte de la banda, con versiones de las canciones que no acababan de cuajar y largos parones entre temas. Por ese motivo no salieron en la película.

- Creedence Clearwater Revival: según he leído fueron la primera banda importante que firmó para aparecer en el festival. A partir de aquí fue cuando el proyecto cogió impulso y se unieron el resto de artistas. Lo cual es paradójico, porque ellos entran en el grupo de los que no quedaron muy satisfechos de la experiencia. Salieron con mucho retraso en gran parte por los problemas técnicos de Grateful Dead y su larga actuación. Cuando pisaron el escenario, la mayoría de la gente estaba durmiendo, pero aún así ofrecieron una muy buena actuación. No obstante, quedaron tan descontentos con la experiencia que no quisieron salir en la película.



- The Who: en aquella época, The Who no podían dar un mal concierto, y éste no es una excepción. Pero por otro lado tampoco se encuentra entre sus mejores, quizá por todo lo que expliqué antes del malestar que sentía el grupo en ese ambiente. Sin ir más lejos, su actuación el año siguiente en el Festival de Wight es muchísimo mejor.



- Canned Heat: en la película protagonizan un momento especialmente entrañable cuando un espontáneo sube al escenario y el cantante de la banda sigue su interpretación cogido al hombro de éste. Aunque no sale en el film, hicieron su clásica jam de boogie y el tema "Going Up The Country" se convirtió en uno de los emblemáticos del festival. Curiosamente su participación fue bastante accidentada: habían echado pocos días antes a uno de sus dos guitarristas, Henry Vestine, y en su lugar estaba el recién llegado Harvey Mandel. Así mismo, el batería Fito de la Parra no quería actuar porque no habían tenido tiempo de ensayar, pero le convencieron. Fue una suerte porque su actuación en Woodstock llevó su carrera al pico de popularidad.



- Joe Cocker: no he oído su actuación completa, pero la interpretación de "With a Little Help from my Friends" me parece una de las cumbres del festival.

- Ten Years After: aunque su actuación completa fue algo accidentada, les salió muy a cuenta, porque la versión de "I'm Going Home" que puede verse en la película fue uno de los momentos cumbre del film, que dio un impulso brutal a su carrera.


- Crosby Stills Nash & Young: ésta era su segunda actuación, tal y como reconoce la propia banda al inicio de la actuación, pero ya seguía la estructura de sus futuros conciertos diviendo el show en un set acústico y uno eléctrico, en el que contaron con Neil Young.

- Jimi Hendrix: la última actuación de todas que tuvo lugar en la mañana del último día, cuando la mayoría de gente se había ido (no les toméis por idiotas, era 1969 y ver a Hendrix en vivo era relativamente fácil, nadie sabía que iba a ser una actuación legendaria ni, mucho menos, que moriría un año después). Por entonces ya no contaba con la Experience sino con su nueva banda Gypsy Sun & Rainbows. Fue quizá el momento cumbre del festival, que ahora por suerte está editado completo en DVD. El instante que ha pasado a la posteridad, su versión eléctrica del himno americano, es de esos momentos mágicos que aún pone los pelos de punta.
Aparte de eso, hay que decir que aunque uno ve a un montón de gente en el escenario actuando con Hendrix, a la práctica solo se oye su guitarra, el bajo de Billy Cox y la batería de Mitch Mitchell. El resto de percusiones y el guitarista rítmico literalmente es como si no existieran, porque no se les oye, supongo que el encargado de mezclar el sonido no quería que nadie eclipsara a Hendrix. En todo caso, sigue siendo una actuación maravillosa y un cierre muy apropiado.


sábado, 30 de marzo de 2013

Woodstock (I): desmitificando Woodstock


Woodstock 69 es uno de los grandes símbolos emblemáticos del rock, el festival por excelencia, el gran acontecimiento de los 60. Y desde luego el cartel de artistas que congregó es una maravilla, pero en lugar de dedicarme a babear durante párrafos sobre cómo moló Woodstock y que ojalá hubiera estado ahí, voy a defender una idea que tengo desde hace bastante tiempo, y es que Woodstock 69 ha sido mitificado en exceso.

De hecho, aunque hoy día se le considera como el gran festival emblemático del espíritu de los 60, no fue así en su época. En aquel entonces, el gran festival representativo de los 60 y que se consideró que marcó un antes y después fue el Monterey Pop Festival del 67. ¿Por qué entonces hoy día es mucho más recordado Woodstock? Yo me atrevería a decir que por algo muy simple: por la película del festival. De hecho, no soy el único que piensa así, he leído a gente que vivió aquellos años afirmando que en su momento lo consideraron otro festival más, y que no fue hasta que se estrenó la película que adquirió este estatus mítico.

Antes de empezar a despreciarme y considerarme un pedante, estimado lector, quiero remarcar que: A) considero que en Woodstock hubo no pocas actuaciones brutales y B) me habría gustado estar allí aún pese a ciertos detalles que mencionaré seguidamente. Bien, continuemos.

Woodstock 69 no es el momento emblema del hippismo y la contracultura, de hecho en 1969 ambos movimientos ya empezaban a estar de capa caída. Ese mérito le pertenecería seguramente al Monterey Pop Festival del 1967, que cronológicamente surgió en pleno auge de esa escena. Woodstock representa más bien el momento cumbre de esos movimientos como moda. Cuando la gente ve en el film de Woodstock todos esos hippies viviendo en armonía, practicando el amor libre y predicando la paz para cambiar el mundo seguramente piense en lo guay que fue el hippismo y sus ideales mientras duraron. Yo cuando veo eso me pregunto donde estaban todos esos tíos tan solo 1 o 2 años después, cuando ese movimiento ya desapareció. ¿No lo sabéis? Ya os lo digo yo: retomaron sus carreras en la universidad después de haber jugado un poco a ser rebeldes antisistema e hincharse a marihuana y se convirtieron en los futuros yuppies de los 80, que seguramente votaron a Ronald Reagan y recuerdan esos años como un entrañable y vergonzoso error de juventud. O simplemente se quedaron en pequeños empleos manteniendo esa actitud liberal frente al capitalismo pero desde la comodidad de un hogar con televisión y coche.

Eso es Woodstock, ese movimiento contracultural que en un principio era legítimo y lleno de esperanzas convertido en una moda, de ahí la brutalísima asistencia masiva al festival desbordando todas las previsiones.


Por otro lado, hay un segundo aspecto de Woodstock que no es recordado tanto como se debería. Uno de los motivos por los que fue algo tan memorable para sus organizadores es porque no murió casi nadie. Tal cual suena. Porque fue tal caos organizativo (y eso el film lo refleja muy bien) que si no hubo una revuelta ni ninguna desgracia masiva, fue por pura potra. 
Pero la realidad es que el festival fue un auténtico peligro. El momento en que cayó una fuerte lluvia, más de uno se temió que todo el entramado eléctrico que había mal montado sobre el escenario provocara una desgracia. Por suerte no fue así. La gente nadaba en barro, no había servicios mínimos para todos porque no se preveía tal afluencia de público, y sin embargo no hubo ninguna protesta general. Eso sí que es muy 60s, y por desgracia es el único aspecto de Woodstock que parece haber llegado hoy día a los festivales de rock de este país.

Como curiosidad, un hecho muy poco difundido sobre el festival es que murieron 2 personas en él: una por sobredosis (¡sólo una! ni los organizadores se lo podían creer) y otra atropellada por un tractor (!!!). Pero lo cierto es que en su momento se temió un número muchísimo mayor de accidentes y desgracias.
El motivo de tal desastre en temas de planificación es que los organizadores no esperaban una asistencia tan masiva, que se desbordó cuando decidieron dejar de cobrar entrada y dejar que entraran gratis. Como no había control sobre la gente que acudió al ser gratuito, es difícil estimar la cifra de asistentes, pero se dice que fue entre 400.000 y 500.000 personas.


Volviendo al tema de la organización, muchos se fueron el tercer día antes de ver la actuación de Hendrix (uno de los principales reclamos) seguramente porque debía ser agotador vivir más de dos días en condiciones infrahumanas salvadas únicamente por el paz y el amor que proporcionaban las drogas y algunos revolcones con hermanos/as hippies.

En estos años de navegar por la red me encontré un día en un foro la opinión de un tipo cuyo padre fue a Woodstock. Éste le dijo que lejos de ser eso tan guay que se veía en la película, fue una experiencia muy poco gratificante. Dijo que los conciertos no se oían bien, que acabó echo un asco por la lluvia y las pésimas condiciones en que se encontraban y que por ello él y sus amigos decidieron irse a mitad del segundo día.
Puede que ésta no sea la opinión generalizada de todos los que fueron y que incluso la mayoría saliera de ahí satisfecho, pero creo que es un punto de vista a no desdeñar en absoluto porque refleja la otra cara del festival, que se intuye claramente en la película pero no se suele mencionar.

Así pues... sí, me habría encantado estar ahí por las geniales actuaciones... pero sólo por eso. Y puestos a elegir creo que escogería otros festivales de menos renombre pero con carteles igual de atrayentes.

sábado, 16 de marzo de 2013

La madurez de Sonic Youth


Cuando hace unos años Sonic Youth sacaron a la venta The Eternal (2009) toda la crítica se volvió loca: "¡han vuelto!","el mejor disco de la banda en X años", etc. etc. Yo sin embargo, no pude evitar preguntarme ¿a dónde se habían ido exactamente? ¿la gente que dice que es su mejor obra en mucho tiempo ha oído con calma los álbums anteriores o se ha dejado llevar por la inercia, el hecho de que The Eternal es el disco de la banda del que más se ha hablado en este siglo? Porque, no sé si es cosa mía, pero en mi modesta opinión Sonic Youth son la banda de rock con mejor madurez que conozco (y no me refiero únicamente a que Thurston Moore parezca extrañamente jovencísimo para la edad que tiene).

Quiero decir, esta gente empezó a principios de los 80, por tanto en los 00 llevaban ya 20 años en activo. Normalmente la gran mayoría de grupos dan lo mejor de sí durante sus primeros 10 años de vida o, como mucho en algunos casos, siguen haciendo grandes discos durante 20 años, pero una vez pasada esa frontera casi todos acaban sacando discos flojos y reiterativos que son una sombra de lo que eran antes. Las excepciones son poquísimas, la única que se me ocurre aparte de Sonic Youth sería Neil Young, quien sacó el que está considerado uno de sus mejores discos tras algo más de 20 años desde su debut en el negocio - Ragged Glory (1990) - y que a día de hoy sigue sacando álbums que gustarán más o menos pero demuestran que sigue teniendo talento y cosas por decir, y que suelen gustar bastante incluso más allá de su comunidad de fans.

Volviendo a Sonic Youth, reconozco que no soy un gran conocedor de su obra, especialmente de sus discos de los 90, pero me he escuchado bastante sus discos de los 00 (no recuerdo por qué he seguido sus últimos álbums en vez de explorar más a fondo su época "clásica"...) y me parecen magníficos. Siguen sonando a ellos, pero no a una versión desprovista de interés, sino sustituyendo el sonido más salvaje y punk por otro más maduro. Y funciona. No sólo funciona, creo que mirando en global todos los discos suyos que conozco, muchas de sus mejores canciones son de este siglo. De hecho a día de hoy mis dos temas favoritos del grupo pertenecen a discos de la década pasada: "Pink Steam" y "Rain on Team".


Escúchenlos sin prejuicios ni pensando en la fecha que fueron editados. Aún no he encontrado otra canción del grupo que supere ésas. "Pink Steam" tuve la suerte de oírla en directo en el Primavera Sound y fue para muchos el momento cumbre del concierto (y estoy hablando de un concierto donde sonaron muchísimos clásicos del grupo antes), y sobre "Rain on Tin" creo que la parte instrumental es absolutamente intachable, de lo mejor que he escuchado editado en este siglo.

Pasando a los discos, Sonic Nurse (2004) ha sido desde siempre uno de mis álbums favoritos de la primera década del siglo XXI y siento cierta debilidad hacia "I Love You Golden Blue", para mí uno de los temas más fascinantes del grupo.
Murray Street (2002) creo que ha acabado incluso gustándome más, no entra tan bien como éste (el Sonic Nurse es uno de los discos más accesibles del grupo, ideal para alguien que no sea fan) pero es una pequeña joya.
Rather Ripped (2006) es la continuación lógica de Sonic Nurse hacia un sonido más accesible, lo que provocó que muchos fans les dieran de lado acusándoles de querer volverse comerciales a estas alturas. A mí me parece un grandísimo disco.
Y finalmente tenemos el alabadísimo The Eternal (2009), del que no hace falta que suelte muchas alabanzas porque ha recibido de sobras (y bien merecidas).


Después de ese álbum, la banda sacó una banda sonora y en 2011 hizo un comunicado que dejó al grupo en una situación bastante incierta: Thurston Moore y la bajista Kim Gordon se iban a separar. Obviamente, eso no tiene por qué entrar en contradicción con seguir en la banda en que ambos llevan casi 30 años trabajando juntos, pero desde luego no facilita las cosas. Desde entonces la banda ha permanecido inactiva. No se ha disuelto oficialmente y según parece lo único que tienen en mente es estar una temporada haciendo cada uno cosas por su cuenta y ya se verá si vuelven o no. En todo caso es una pena que se separe un grupo que lleva tanto tiempo en activo y que a estas alturas haya seguido sacando discos tan buenos, no es algo que se ve cada día.

En todo caso, aunque aún me faltan por descubrir muchos discos del grupo, sigo manteniendo que su carrera en estos últimos años es magnífica y que no se les ha reconocido lo suficiente el mérito de ser una de las pocas bandas veteranas capaces de facturar discos como éstos a estas alturas.



jueves, 28 de febrero de 2013

A favor de la carrera de los Stones

Rolling Stones, 60s

Odio la gente que dice que los Stones molarían mucho más si se hubieran retirado tras el Exile on Main St.. Y por varias razones.

1- Los Stones siguieron grabando grandes discos tras el Exile.
2- No veo por qué un grupo es mejor por retirarse a tiempo cuando lo que cuenta es la música buena que nos dejan.
3- Si se hubieran retirado no habría podido verles nunca en directo.

Y un cuarto motivo en el que quiero extenderme: a mí me parece apasionante seguir la evolución del grupo a lo largo de estas cuatro décadas.

Rolling Stones, 70s

Todo esto viene a raíz de que los Rolling (los llamo así para tocar un poco la moral a los tiquismiquis) han dado hace poco unos conciertos puntuales con la excusa del aniversario de la formación del grupo. Y si ya había gente que pedía que se retiraran en los 80, imaginen los comentarios que se dirán ahora.

Pero volvamos al comentario anterior, me alegro de que hayan seguido todos estos años, claro que sí. Aparte de los tres motivos antes mencionados para mí su carrera tiene un punto especialmente interesante, el ver cómo ellos y su música han evolucionado todos estos años. Coged los Stones de los primeros años, tocando versiones de blues, luego mirad cómo pasan a encontrarse a sí mismos como músicos y compositores y sacan discos tan arrogantemente buenos, a continuación podemos ver cómo pierden un poco su buen pulso a mediados de los 70 y lo recuperan de nuevo con Ron Wood, y desde entonces ahí les tenemos, sacando discos de tanto en cuando, tanteando carreras en solitario que no han llevado a ninguna parte y dando giras mastodónticas.

Rolling Stones, 80s

A mí todo eso me parece maravilloso, su carrera tan criticada por ser demasiado larga es un ejemplo de la evolución que ha sufrido la música popular en estos años y de los vaivenes que se han producido en el seno de uno de los grupos de rock más grandes de la historia. Hay gente que prefiere la versión mitificadora: una banda que se separa en la cumbre y se mantienen apartados con una discografía impecable y reluciente. Yo no, prefiero ver por dónde han tirado todos estos años, cómo se equivocaron y rectificaron, las consecuencias de esas peleas internas y cómo siempre acaban llenando estadios de nuevo.

Rolling Stones, 90s

Por ello defiendo toda la carrera de los Stones. Inclusos sus discos malos. De hecho si os paráis a pensarlo, los Stones son una institución en el rock que siempre han estado ahí. Han resistido contra las modas, los cambios de la industria musical, la pérdida de miembros cruciales en el seno de la banda y sus propios problemas personales. El día en que desaparezcan se irá con ellos un pedazo de la historia del rock. Y es que aunque su carrera sea irregular, también lo ha sido la historia del rock. Y en cierto modo para mí ellos representan mejor que nadie la palabra "rock". Por eso, el día en que eso suceda (y me temo que, ahora sí, cada vez queda menos) el rock estará de luto.

Rolling Stones, 00s