viernes, 23 de septiembre de 2016

Mi verano del 2016

Mis discos de este bonito verano:



(portadón)




(portadón 2)






Bandas por excelencia del verano: Santana y Deep Purple.

Y algunas canciones a remarcar:










Aparte de esta obra maestra que ya conocía pero que me sigue enamorando:


sábado, 17 de septiembre de 2016

King Crimson - Forum Karlin (Praga), 14 de septiembre del 2016

Hay que ver cómo cambian las cosas. Hace tiempo leí una entrevista a Robert Fripp en que afirmaba que la idea de tocar temas viejos le parecía literalmente "repelente", y mírenlo ahora. Desde hace dos años está haciendo giras con repertorio de discos de los 70 al que hacía décadas que daba conscientemente la espalda. La máxima de King Crimson de no mirar atrás y negarse a tocar temas de su etapa más mítica se vino abajo. Quizá influya el hecho de que a día de hoy Fripp sea una persona feliz y se haya relajado un poco respecto al concepto tan rígido que él mismo se impuso de King Crimson. En todo caso, los fans de su primera etapa estamos más que de enhorabuena, como ya constaté en el impresionante concierto que vi el año pasado en París.

Este año King Crimson repitieron gira y al no haber ninguna fecha en España decidí repetir experiencia dirigiéndome a Praga, una ciudad que siempre he querido visitar (posteriormente acabaron añadiendo dos fechas en Barcelona pero no hay problema en repetir una vez más). La principal diferencia respecto a la gira pasada es que uno de los baterías, Billy Rieflin, fue sustituido por un tal Jeremy Stacey, que por lo que veo tiene una larga carrera a sus espaldas en diferentes proyectos.



Por lo demás era de esperar que el repertorio volvería a apoyarse en su época clásica y así fue. De hecho resulta curioso comparar los setlists que han ido haciendo a lo largo de estos años. Desde la gira del 2014 en Estados Unidos (la que dio la sorpresa de incorporar por primera vez bastantes temas antiguos) la tendencia ha sido ir añadiendo más clásicos en el setlist y no a ir apartándolos por temas nuevos o más modernos, que es lo que me temía el año pasado.

Si empezamos por el primer concierto de estos tours, ahí ya estaba la sorpresa de rescatar temas del Islands (1972) o el Larks Tongues in Aspic (1973) que no se tocaban desde sus giras, así como la monumental "Starless" y la novedad de interpretar por primera vez en su carrera "One More Red Nightmare" en directo. Cuando el año pasado compré mi entrada para el tour europeo temí que aquella gira americana fuera fruto de un extraño arrebato de Fripp y que la cosa fuera a menos, pero resultó al revés: entró "Easy Money" y dos temas de su maravilloso debut que el propio Fripp llevaba dejando de lado desde los mismos 70 (excepto "21st Century Schizoid Man").

Pues sí, amigos, Fripp es un hombre más feliz y relajado. Cuando entré al recinto Forum Karlin encontré las siguientes pancartas sobre el escenario que confirmaban que su manía antifotografías seguía intacta... pero luego el mensaje que nos pusieron por megafonía desprendía un tono mucho más amable. Básicamente el bajista Tony Levin nos animaba a disfrutar del show sin cámaras (incluso dijo literalmente la expresión "Let's have a party!", que jamás asociaría al universo King Crimson) y, he aquí la novedad, nos dijo que podríamos hacer fotos una vez acabara el concierto, cuando él sacara su cámara de fotos para retratarnos al público. ¿Qué fue de esa banda progresiva fría e intelectual que parecía casi despreciar a su audiencia?



Sale la banda, Fripp repitió el gesto del año pasado de mirar a la audiencia como sorprendido y empezó el show con "Larks Tongues in Aspic 1" seguida de una absolutamente increíble "Pictures of a City". Pero aquí empezaron las sorpresas... ¡"Cirkus"! del olvidadísimo Lizard y que llevaba sin interpretarse desde la gira del Islands. No obstante eso no fue nada comparado con la siguiente sorpresa, una de mis debilidades crimsonianas que más ilusión me hacía oír en directo: "Fracture", esa absoluta maravilla del infravaloradísimo Starless and Bible Black (1974). Con solo oír los primeros acordes del tema me sentí tremendamente feliz, y ese final tan oscuro fue de mis momentos favoritos de la noche.

Hago una pequeña pausa para comentar la banda. Ya me deshice en elogios en el post del año pasado, así que simplemente reitero lo que dijo y añado un par de detalles. El primero es lo increíblemente bien que se integra Mel Collins con sus instrumentos de viento a los temas que no tenían este tipo de sonidos en estudio (sobre todo lo remarqué en "Fracture" y "Red"). El segundo es que el nuevo batería se encargaba también del mellotron y teclados, que cobraron mucha más importancia que el año pasado. Pero si he de destacar a alguien es a esa bestia parda llamada Pat Mastelotto. En esta ocasión estuve sentado delante de él y pude corroborar cómo su papel a menudo es el de emular a Jamie Muir (percusionista de la época del Larks Tongues in Aspic) tocando todo tipo de instrumentos diferentes en un mismo tema. Era espectacular verle en acción. Y de fondo pude ver en todo momento al bueno de Fripp, ya que estaba sentado mirando en dirección a donde estaba yo. Tenía una expresión de abuelito simpático y afable (muchos lo describen como apariencia de veterano profesor de instituto), e incluso en algún momento llegaba hasta a sonreír tímidamente. Era extraño oír esa apisonadora de grupo en acción y pensar que el gran responsable de todo eso era ese simpático ancianito del fondo.



Sigamos con el show. Ninguno de los temas nuevos o post-70s me supuso un bajón (como sí me lo dio uno del año pasado), y de los clásicos que vi en París aquí se quedaron fuera "One More Red Nightmare" y "Sailor's Tale". La primera no me importó, me gusta más "Red" y creo que quedó mucho mejor, de hecho fue uno de los mejores momentos de este tramo del show junto a "Easy Money". El tema del Islands ya me supo peor perdérmelo, pero a cambio en "The Letters" tuvimos un momento fantástico: los versos finales cantados a cappella por Jakko Jakszyk con el público en absoluto silencio.

Tras hora y 25 minutos y una pausa de 20 minutos, la banda volvió y, tras una introducción instrumental, me ofreció la gran sorpresa de la noche: ¡¡"Lizard"!! Bueno, no el tema entero, solo la tercera parte, pero no es poco, ya que jamás se interpretó en vivo. De hecho parece ser la gran novedad de la gira, puesto que en algunos conciertos empiezan con él, y debo decir que aunque no es de mis predilectos me gustó mucho como lo adaptaron, más que en estudio de hecho. No obstante los dos momentos cumbre del segundo set todos sabemos cuáles fueron. El primero fue una absolutamente apoteósica "Larks Tongues in Aspic 2", que fue el gran clásico que me perdí en París, y que sonó atronadora. El trabajo de Mastelotto aquí fue demencial, era increíble verle cómo tocaba de todo mientras el tema iba en crescendo.  El segundo gran momento fue obviamente "Starless", una canción tan perfecta y tan apropiada para el directo que casi da rabia que Fripp la tuviera guardada en un cajón durante décadas. El clímax final con el escenario iluminado de rojo fue inolvidable.

El bis tuvo una pequeña sorpresa que yo medio me esperaba por intuición, y fue una versión de "Heroes", que en realidad no es tan sorpresiva puesto que Fripp ya la tocaba con King Crimson años atrás (el motivo por entonces era que él hace las guitarras en la versión de estudio, a día de hoy obviamente entiendo que es un bonito homenaje), a la que le siguió obviamente la frenética "21st Century Schizoid Man".

Tras el show, Levin sacó su cámara y nos hizo unas fotos al público, permitiéndonos a nosotros hacer lo mismo con la banda, pero lo más curioso fue ver a Fripp sacando también fotos e incluso ¡haciéndose un selfie! Decididamente Fripp es ahora un hombre feliz. Y nosotros también durante tres horas gracias a él.

La fotografía no es muy buena pero a la derecha tienen la prueba: Fripp haciendo fotos al público.


Hell Hounds of Krim
Larks' Tongues in Aspic, Part One
Pictures of a City
Cirkus
Fracture
Interlude
The Court of the Crimson King
Radical Action (To Unseat the Hold of Monkey Mind)
Meltdown
Easy Money
The Letters
Red

Devil Dogs of Tessellation Row
Lizard ('The Battle of Glass Tears')
Radical Action II
Level Five
Epitaph
The ConstruKction of Light
Suitable Grounds for the Blues
The Talking Drum
Larks' Tongues in Aspic, Part Two
Starless

Banshee Legs Bell Hassle
"Heroes"
21st Century Schizoid Man

domingo, 11 de septiembre de 2016

Status Quo - Tarraco Arena Plaça (Tarragona), 20 de Agosto del 2016



Cuando empecé a tratar con otros melómanos por internet uno de los muchos misterios que me encontré y no acabé de entender era qué pasaba con Status Quo. Podía entender el odio hacia bandas como Supertramp - a los que por otra parte adoro - pero no hacia lo que yo veía como una banda currante y honesta de hard-rock en el sentido de que no engañaba a nadie ni habían hecho nada especial que mereciera semejante actitud. ¿Indiferencia? De acuerdo. Pero ¿tenerles manía? Y más extraño era aún para mí descubrir cómo bandas jóvenes de hard-rock estilo 70s de medio pelo se llevaban tantas alabanzas.

Se le puede achacar a Status Quo su estilo de boogie rock machacón sin mucha originalidad, y de hecho por lo poco que he tanteado su carrera tengo la impresión de que a partir de cierto punto se han vuelto tan reiterativos como dicta el tópico. Pero los tres discos suyos que conozco a fondo me parecen intachables - Piledriver (1972), Hello! (1973) y On the Level (1975) -, y además tiene pinta de que todavía me quedan aún un par o tres más por descubrir llenos de interés, lo cual hace que no sea tan mal balance poniéndonos en lo peor.

El caso es que su total ausencia en listas de álbums a descubrir y en conversaciones entre los ambientes en que me muevo ha hecho que aunque me agradaba lo que escuchaba de ellos tardé un tanto en ponerme en serio con su carrera. El 2009 hicieron una gira por mi ciudad y me planteé ir a verles, pero aquel era un mal año para mi precaria economía y tuve que dejarlos pasar... una pena.

Ya en pleno 2016 me encuentro que anuncian que van a hacer su última gira en formato eléctrico y la fecha más cercana que tengo a mano es la del 20 de agosto en Tarragona. Aunque me queda algo lejos, no me parece mal plan pasar el día por la zona en pleno verano y luego ver a los Quo, así que me lanzo a por mi entrada (bueno, falso: en un error que podía haber sido terrible estuve convencido de haberla comprado y no fue hasta una semana antes, cuando busqué el mail para imprimirla, que me di cuenta de que no había llegado a hacerlo; por suerte no habían agotado).

No obstante, a mediados de año una mala noticia que agua un poco las expectativas: el co-líder y guitarrista Rick Parfitt sufrió un infarto grave en mitad del tour y tuvo que ser sustituido. A día de hoy la razón de ser de Status Quo es el dúo de guitarrista Parfitt y Francis Rossi, pero mejor esto que nada. Un detalle curioso: en vez de esconder esta ausencia tan importante, en el recinto se anunció por megafonía antes del show a modo de disculpas a la audiencia, y luego a medio concierto Rossi reiteró las disculpas y dijo que Parfitt nos enviaba su amor (¡gracias!). Teniendo en cuenta que buena parte del público no sabe ni quién es Parfitt, fue un detalle por su parte.



Antes de empezar el recital me invadió una cierta nostalgia hacia esta clase de conciertos a los que antes iba tan a menudo: bandas míticas de los 70 en recintos grandes o medianos que me obligaban a hacer cola horas antes para guardar sitio, las carreras por llegar antes a la primera fila, los vaivenes a lo largo del setlist entre los temas clásicos y los del último disco, que uno siempre pone de su parte para aceptarlo pero que acaba en el olvido tras el concierto en el 90% de ocasiones. Si cada vez voy menos a ese tipo de conciertos es sencillamente porque ese tipo de bandas van desapareciendo fruto de la edad o ya no giran por este país. El signo de los tiempos.

Pero no nos pongamos sentimentales, ya que estamos hablando de un concierto de Status Quo. Los setlists de la banda no tienen secreto, de hecho comparando los de giras pasadas parece que lleven 10 años tocando exactamente los mismos temas, pero siendo la primera vez que los veo y (desgraciadamente) casi seguro la última, no voy a quejarme. Abrieron de forma contundente con la pegadiza "Caroline", siguieron con la más normalita "The Wanderer" y continuaron sin frenar con "Paper Plane", uno de mis momentos favoritos de la noche que me hizo exhalar un grito de alegría al oír el inicio.


Rossi se mostró como un frontman muy simpático y comunicativo, haciendo bromas constantemente con el público y moviéndose con soltura por el escenario a sus 70 años. Mi otro favorito de la noche fue el bajista John Edwards, que lleva con ellos 30 años (desde que se fue Alan Lancaster, un miembro bastante importante de su edad de oro), seguido por el multiinstrumentista Andy Bown, músico más longevo de la banda aparte del dúo dinámico (desde 1976, cuando decidieron añadir un teclista), que se centró en los teclados pero también tocaba en otros temas la guitarra o la armónica. 

Del tramo central destacar un medley magnífico que empezó con una de las canciones más celebradas de la noche, "What You're Proposing", y la simpática "Gerdundula", un guiño a sus sonidos iniciales más alejados del boogie rock. Aunque el público celebró mucho más la siguiente, uno de sus mayores hits, "In the Army Now", un tema que tiene todo para no gustarme y que, no obstante, no me desagrada (quizá por ser una de las primeras canciones suyas que escuché).

Uno de mis primeros contactos con el grupo fue este CD que daban con un periódico y que incluía cinco temas suyos (¡y ninguno era "Whatever You Want"!).
El primero era, en efecto, "In the Army Now".


Y por último, como era de prever, un tramo final destinado a darlo todo antes de despedirse: "Down Down" (imposible no dejarse contagiar por su buen rollo), la inmortal "Whatever You Want" y su mítica versión de "Rockin' all over the World", a los que les siguió un bis con su hit ochentero "Burning Bridges" que sonó menos pachanguero en directo y sus infaltables versiones de Chuck Berry. La única ausencia grave que lamenté es "Big Fat Mama", una de mis canciones favoritísimas suyas y que suelen tocar casi siempre. Lástima...

Un concierto rejuvenedor, de ésos que te transmite buen rollo durante todo el recital y te devuelve la esencia más puramente lúdica del rock 'n' roll. No cometan el error de menospreciar tan a la ligera esa faceta y a bandas como Status Quo.

Caroline
The Wanderer
Paper Plane
Hold You Back
Beginning of the End
What You're Proposing / Down the Dustpipe / Wild Side of Life / Railroad
Don't Waste My Time
The Oriental
Gerdundula
In the Army Now/Drum Solo (The Caveman)
Roll Over Lay Down
Down Down
Whatever You Want
Rockin' All Over the World

Burning Bridges
Rock and Roll Music / Bye Bye Johnny